Entrevistas Moda

Terapia de #RecycleAndExorcise

Por Florencia Actis Alesina

Fotos de Majo Arrieta

La popular frase “más vale malo conocido que bueno por conocer” no se aplica a ellas. Mariángeles Aguirre decidió salir de su zona de confort y usar un periodo de crisis para reinventarse. Corrió el riesgo y ganó. Así nació, a mediados del 2012 junto a su hermana Paula, Therapy + recycle and exorcise, de un momento de crisis y transición.

Paula y Mariángeles, oriundas de Villa María, se dedican a la customización de prendas vintage. Siguiendo su concepto se dedican a expulsar y a liberarse de todo lo que les hace mal, como una especie de terapia, reciclando clásicos de moda de años anteriores, convirtiéndolos en prendas fetiches.

Los apliques se convirtieron en un clásico del vintage

Si bien Mariángeles vive en Berlín hace aproximadamente nueve años y Paula se encuentra en Argentina, el lazo que las une es mucho más que el de hermanas. Comparten gusto, estilos y sobre todo el valor por cuidar el planeta en el que vivimos, reutilizando creativamente toda la ropa que aún se conserva de manera impecable.

Ambas se encargan de recolectar las prendas realizando una búsqueda exhaustiva por todos los mercados y espacios que ofrecen estas prendas vintage para luego transformarlas libremente. Dejando lugar a la imaginación e inspiración de cada una, logran fusionarse a cientos de kilómetros, logrando verdaderas reliquias del guardarropa.

Lo nuevo de Therapy + recycle and exorcise

¿Cuándo surgió el proyecto y por qué decidieron elegirlo?

Mariángeles: Todo fue muy rápido, salió muy fácil. Desde que me vine a vivir a Berlín siempre me dio una atracción muy grande todo lo que es el second hand. Acá hay muchas tiendas, pero los domingos no abren, no es como en Londres o en Madrid que las tiendas abren todos los días. Pero los que sí abren los domingos son los mercados de pulgas. Hay vintage menos vintage, más barato más caro, para niños, para mujeres, sólo para hombres, o de ropa, de zapatos o de muebles.

Se usa mucho el comprar y vender cosas. La gente lo que no necesita no lo tira, sino que lo vende en los mercados. No hay ese prurito que hay en Argentina, que ahora veo que está cambiando. La reacción de la gente es muy diferente ahora de cuando yo vivía allá. La imagen que tiene la gente grande es de “sucio, usado”. Pero esa idea ya cambió. No tiene por qué ser así necesariamente.

Yo venía con un periodo de racha mala, espiritualmente hablando, y me di cuenta que iba a hacer compras pero no compraba porque las tiendas y la ropa que hay no me gustan, y lo que es lindo es muy caro y lo que es término medio es H&M o Zara, pero terminan todos vestidos iguales y con calidad mala. Entonces como yo estaba media deprimida, me iba de shopping y un día dije “estoy haciendo terapia de shopping”. Iba a las tiendas grandes y no compraba pero iba a los mercaditos y sí, tenía todo vintage.

Lo tenía dando vueltas en mi cabeza y no quería hacer lo que todo el mundo hace, quería hacer algo más creativo, ponerle mi onda a las cosas. Al mismo tiempo se me cruzó que estuve un mes en Londres viendo y absorbiendo cosas como una esponja. En Berlín no ves en la calle todo lo que por ahí ves. No es fácil vender acá, la gente es muy particular.

En verano de Berlín, junio de 2012, había comprado un par de cosas pero había dejado todo medio estacionado por una visita de mis padres, y recién en octubre más o menos, arranqué de verdad. Hice mercados acá en noviembre y diciembre y en enero, cuando me fui a Argentina, hicimos una venta en casa. Y ahí Pauli se prendió con la idea también.

Paula Aguirre, una de las creadoras de Therapy + recycle and exorcise

¿De dónde sacan las prendas para reciclar? ¿Qué tienen que tener para que las elijan?

Paula: En mi caso yo trato de buscar mientras más vintage y más retro, de otras épocas, mejor. No tanto lo usado en sí mismo, sino que sea usado o nuevo, pero vintage. Que tenga telas, estampas o el corte que se note que es vintage. Y por supuesto, la calidad, que la prenda esté en buen estado. Básicamente eso, que sea vintage y que esté en muy buen estado.

Mariángeles: Como cosas fijas, que no esté la prenda manchada ni rota. En cuanto al estilo, cuando voy a comprar cosas de segunda mano encuentro mucho de Zara y H&M que la gente vende, eso lo descarto de entrada. Las fibras también me fijo mucho. Si son realmente vintage, hay mucha lana natural, mucho algodón. Cosas que ya no vemos. Y otras telas que son eternas como el denim y el cuero, me voy a eso directo.

Paula: Sí, aparte podés jugar mucho con el jean. Lo podés cortar, teñir, romper, rasgar, tachar. El jean es como muy versátil.

Mariángeles: Trato de no mirar mucho lo que se usa para buscar las prendas, sino por lo que a mí me gusta. Es todo un círculo igual, porque por ahí me encuentro que lo que se usa es lo que a mí me gusta también.

Prendas en terapia de reciclaje

¿Y por ejemplo, en Córdoba, se consiguen cosas?

Paula: Se consigue. No es fácil pero se consigue. Me hice un contacto de la madre de un amigo que tenía un local de ropa de hace 40 años y le cedió el depósito con toda la ropa que le había quedado. O sea, ropa nueva, sin uso y etiquetada, pero de años ’70, ’80, ’90. Por ende, le compro a él en tandas. Si no, revuelvo. Pero acá en Córdoba, poco. Trato de viajar a Buenos Aires, que hay más mercado y más lugares. Y en otra oportunidad me mandó ella, mi hermana, en una encomienda grande -hará tres meses atrás- con varios kilos de ropa. Es como un rebusque de todos lados. Lo que me mandó ella no me queda casi nada. Se vendió casi todo.

¿En qué se inspiran para intervenirlas una vez seleccionadas las prendas?

Paula: Mirar revistas, pero viejas. Me compro la Burda del año ’84 y miro blogs de moda de los ’80/’90. Trato de irme para atrás. Igual que en la tele, pongo Miami Vice, o series o pelis viejas en donde veo que siempre me atrajo el vestuario. Trato de inspirarme en eso, que ahí está el original del estilo realmente vintage. Por supuesto que sigo también blogs modernos de modelos o de gente que captura en la calle. Veo que se usa el vintage en todos lados y en estos blogs lo rescatan bastante, mezclan prendas vintage con nuevas. De ahí saco algunas ideas también. Y lo que se usa nuevo también, pero en algunos aspectos, porque tampoco pretendo hacer moda de lo actual, pero sí me sirve para combinar, darle a lo vintage un toque moderno y viceversa.

Mariángeles: Aparte hay diferencias muy notables de lo que yo puedo hacer acá. Yo tengo determinados límites y Pau tendrá allá otros. Primero el clima y segundo, como acá no hay tanta moda, la forma de estar un poco IN o de tener estilo, por lo general es vintage. Entonces está bastante saturado. En cambió allá es más nuevo. Pau, por ejemplo, le pone mucho de los ’80 y acá eso ya saturo. Tenes que darle una vuelta de rosca más porque si solamente vendes algo que sea sólo de los años ’80 ya hay miles haciendo lo mismo. Lo que miro mucho es el instagram más que las revistas. Todo lo que me gusta viene de Los Angeles, de California, de Australia y alguno que otro de Vietnam y Japón. De ahí vienen las cosas que me parecen más novedosas y que veo que están antes que ninguno.

El denim, género preferido por las hermanas Aguirre

¿Por qué piensan que la gente se vuelca hoy a esta tendencia vintage? ¿Qué busca además de una prenda para vestirse?

Paula: Creo yo, que estoy todo el tiempo absorbiendo información, que internet así como nos brinda también nos satura y nos da como un alcance a todo, lo podes pedir y tener. Ya no hay nada que vos puedas tener que es diferente de lo nuevo. Porque al final está todo tan globalizado que todos tienen acceso a toda la información y resulta difícil ser original y auténtico.

Con el vintage, si bien hay prendas que son las que inspiran a las modernas, es una prenda que no la va a tener nadie, que va a ser original. Porque hay una sola, original de esa época, que va a tener el verdadero corte.

Por ejemplo, ahora me estoy tirando por los jeans boyfriend que son los jeans grandes que veo mucho en los blogs de afuera y como que acá se están empezando a animar las chicas. Ese jean es el verdadero estilo de jean, es el verdadero corte, grande, tiro bien alto y bolsudo. Las molderías modernas están sacando unas réplicas de esos jeans. La gente quiere de alguna forma tener algo distinto de lo que hay.

Y también, mucha más gente se suma a esta movida por una cuestión de reciclar y cuidar el planeta…

Paula: Ni hablar. La idea original en sí siempre fue esa, la de lo sustentable. Si uno se pone a pensar la cantidad de kilos que tiene de ropa y que cada vez que se pone a limpiar, saca cosas…La ropa es cada vez más descartable ,en el sentido de que uno se pone cada vez menos las cosas. Entonces esto de reciclar está bueno porque decís, bueno, reutilicemos esto que quedó atrás, incluso prendas no tan viejas.

Mariángeles: Sí, yo siempre fui un poco eco. En eso estaba también la base de la idea. De no consumo pero no por ser usados por estas industriales que uniformalizan y están todos iguales, sino por ser un poco más conscientes de lo que consumimos. Yo tengo la costumbre siempre cuando compro algo de mirar dónde lo hicieron. Acá en Europa todo lo que te comprás de estas marcas industrializadas de grandes cadenas, viene de Bangladesh, de Turquía, de India o de Vietnam. Y todos los días ves en qué condiciones trabaja esa gente. Y todos los días me dan más ganas de seguir haciendo esto.

Campera jean, un clásico de los 90

¿Creen que la gente logrará evolucionar a un nivel más elevado de conciencia para dejar de ser tan consumidora?

Paula: Creo que cada vez más la gente tiene conciencia realmente. Creo que, el reciclado y lo sustentable, si no va a superar al consumismo, al menos la va a equiparar e igualar. Me parece como muy difícil retraer todo lo que es consumismo pero sí, está bueno. Yo soy mucho más consumista que mi hermana, siempre lo fuí. Y hoy estoy tan enganchada con esto que se me ha disminuido esa tentación de comprar todo el tiempo. La gente le va a agarrando ese gustito a la ropa vintage, y cuando lo comparás con algunas prendas convencionales, te frenás y te das cuenta que podés comprar mucho menos.

Mariángeles: Yo creo que es una cuestión cultural. Si vos no tenés una política de Estado o una educación que te hace ver estas cosas, ya sea de tu familia o del colegio que te hace ser conciente y responsable de tus actos, si no tenes un estado que te dice “No, vamos a producir energías renovables porque son mejores que las que consumismos ahora”, la gente no se lo plantea.

En los últimos 10 años, en la Argentina ha habido un poco más de poder adquisitivo que cuando yo me fui y es obvio que después de 10 años de pobreza o de tener que estar prohibiéndote cosas, es entendible que la gente quiera consumir porque tiene la posibilidad y lo puede hacer. Cosa muy distinta a acá. Es una política de Alemania todo lo que se está apostando. Son políticas, son elecciones de los países. Pero también está en cada uno.

Yo tenía 12 años y estaba en lo ecológico ya, tenía un libro que se llamaba “50 cosas que los niños pueden hacer para salvar el mundo”. Son cosas que te las tienen que dar en tu casa o en la escuela. Se puede empezar siempre. En eso de haber cambiado a mi hermana que era más consumista, ya es un logro conseguido.

Therapy + recycle and exorcise

¿Cómo combinan trabajar con visiones, lugares y espacios diferentes para crear un propio estilo?

Paula: En realidad no hablamos tanto entre nosotras para consultarnos qué le hacemos a cada cosa, cada una es muy libre de hacer lo que le gusta, lo que tiene ganas. Por supuesto compartimos gustos y estilos, que se reflejan. Aunque también depende mucho de lo que encontramos cada una en su lugar para intervenir la ropa.

Mariángeles: Ahí está un poco la dificultad y al mismo tiempo lo que te lleva a ser creativo. Vos te encontrás con algo y tenés que hacer algo con eso. Ahí está la posibilidad y a la vez el límite que tenés. Vos te encontrás con una prenda que tiene determinadas condiciones y ahí está el límite.

Paula: Cuando ella viene para la Argentina, le digo qué estilo de cosas traer que gustan acá y que no hay. Por ejemplo, yo nunca me imaginé, pero tengo hombres pidiéndome camisas, jardineros de jeans, pantalones de jeans, ¡de todo!

Campaña by Therapy, denim como protagonista. Fuente: Therapy + recycle and exorcise Facebook Oficial

¿Qué proyectos tienen en mente?

Paula: El mes que viene yo me voy a Chile y en diciembre a Río de Janeiro y en ambos casos tengo armado los recorridos por las tiendas vintage para recolectar y traer. Y la idea es, cuando ella venga en diciembre, armar todo y en enero largar con un mercado, algún evento con todo esto de los viajes.

Y seguir trabajando, haciendo lo que nos encanta sin planificar. Es el día a día. Dejamos que fluya. La idea es disfrutar, pasarla bien, hacer esto que nos da placer y que sea lo que tenga que ser.

Mariángeles: ¿Cerramos con una frase? “No nos enriquece lo que poseemos, sino lo que podemos hacer sin ello”, del filósofo Immanuel Kant.

Prendas vintage, listas para llevar

Y así fue cómo Mariángeles pudo, frente a esa crisis espiritual, sacar provecho de esa catarsis que hacía con las compras para convertirlo hoy, en conjunto con su hermana Paula, en lo que les apasiona y las hace sentir plenas.

Si bien Mariángeles es comunicadora social y trabaja en una empresa de turismo en Alemania junto a su novio, nunca dejó de lado su pasión por la moda, colaborando con blogs y revistas españolas. Del mismo modo, Paula, publicista y a cargo de su estudio con carácter freelance, estudió diseño de indumentaria, y aunque por aquellos años había comenzado a hacer algo de ropa, es hoy, con su hermana, que vuelve a conectarse con el diseño y la creatividad en la moda, que es lo que ama hacer.

Clásico jardinero en denim Therapy. Fuente: Therapy + recycle and exorcise Facebook Oficial

A los dos locales de Córdoba, que se encarga Paula, en donde venden Therapy + recycle and exorcise, Forest tienda, situado en el tradicional barrio Güemes y Revolver Vintage por calle Montevideo, se le suma un tercero en Villa María llamado De la iglesia, donde todo el diseño que se encuentra es cordobés.

Mientras tanto, Mariángeles vende en los mercados de Berlín. Uno fijo al que va el primer sábado de cada mes y otros en los que va probando, dependiendo del target y el público que va.

Sin embargo, no termina ahí. A las ventas que realizan por Facebook se le sumó la reciente inauguración del shop online, a cargo de Mariángeles; además de los exorcismos que realizan a pedido de los que se atreven a un estilo propio y decidido al llevar sus prendas, bolsos o zapatos para que las Aguirre las customicen con tachas, gemas, apliques, bordados, parches y/o desgastados.

Florencia Actis Alesina

Entusiasta de la Moda. Periodista y Diseñadora de Indumentaria. Amante de los detalles y fiel a los clásicos.