Música

The Walkers, un blues made in Córdoba

Por José María Mena

Todo Diet while using clenbuterol for women género musical del siglo XX marcó una época, una cultura o un estilo de vida. Muchas veces es imposible situarnos en la historia sin que de fondo se escuche una melodía o un ritmo en particular. Pero también es verdad que hay géneros que no pasan de moda, que siguen vigentes, que no se oxidan y uno de ellos es el http://steroidsbesthgh.com/will-clenbuterol-show-up-on-a-drug-screen_m8/ Will clenbuterol show up on a drug screen blues. Y a pesar de su origen estadounidense, existen bandas de blues en todo el mundo.

La vigencia del blues está dada por tres razones: por ser el http://steroidsbesthgh.com/dosis-bajas-de-dianabol_zg/ Dosis bajas de dianabol origen de la música moderna, ya que su nacimiento desembocó en una telaraña de estilos década a década. Por su propia What gland does gonadotropin releasing hormone come from esencia de ritmo y género musical que sigue gustando a través de los años y, finalmente, por la obra y http://steroidsbesthgh.com/nolvadex-or-aromasin-for-gyno_5o/ Nolvadex or aromasin for gyno dedicación de nuevas generaciones de músicos y vocalistas que no renuncian a darle al blues el lugar que merece.

En Córdoba capital, http://steroidsbesthgh.com/palbociclib-and-letrozole-phase-3_es/ Palbociclib and letrozole phase 3 The Walkers es una de las bandas que hace homenaje y a la vez escribe sus páginas en la historia de este género. http://steroidsbesthgh.com/modafinil-100mg-better-than-200_lp/ Modafinil 100mg better than 200  Esta grupo reconoce la influencia de artistas tales como BB King, T-Bone Walker, Bessie Smith, Etta James, entre otros. Desde hace tres años el conjunto integrado por Lucas Ochoa (guitarra), Marlene Reyes (voz), Marcos Delfini (batería) y Araceli Aguirre (bajo), se hace eco del blues de los años 40, para que suene en el cono sur del planeta.

Tanto la llegada y conocimiento del blues para cada uno de los integrantes, como el nacimiento de la banda, tienen como pieza fundamental a Side effects of ivf hormones Lucas Ochoa. Su primer contacto con el género se dio al escuchar un cassette, que aún conserva, cuando tenía apenas 8 o 9 años. How long can you take testosterone cypionate “Escuché un blues y un rock and roll y ahí fue un clip de querer hacer eso”, detalla Lucas.  Is reductil safe to take “Empecé a investigar, a escuchar discos. Se aprende mucho de ahí, porque es música popular. También a buscar profes y después, siendo más grande, a ver bandas y a tener contacto con los músicos”.

En el caso de Marlene -otra de las integrantes-  no escuchaba blues antes de conocer a Lucas : “Lucas me empezó a contar del blues y me enamoré de eso y del góspel. Dije ‘quiero tocar esto, sentía que nada me iba a llenar como el blues’”.

La incorporación de Marcos Dilfini fue una decisión tomada por Lucas. Ambos habían sido viejos compañeros de secundaria. Según cuenta Marlene, Lucas hablaba mucho de su forma de tocar, ya que tenía algo que no se encuentra demasiado, un cierto estilo a la hora de hacer sonar la batería, una onda jazzera.

Araceli Aguirre es la única no originaria de Córdoba, nació en Tierra del Fuego, se crió en el Chaco y, actualmente, transita nuevos caminos en el centro del país. Hace dos meses que se incorporó al grupo. Un amigo de Marlene los presentó cuando se enteró de que estaban buscando bajista. De forma unánime la banda sostiene y resalta el buen acople que está teniendo la nueva integrante, con la que ya tocaron en dos oportunidades.

Este combo de experiencias, de compartir música, pensar en un etilo y de casualidades, le da origen a The Walkers. Interesados en seguir creciendo, están en búsqueda de músicos de viento y teclados para expandir más la frontera dentro del blues.

La parte instrumental, la voz de Marlene que le da cuerpo a las canciones, la estética de la banda y los vestidos de época, convierten a The Walkers en un clásico conjunto de blues. Los solos instrumentales, los compases y el fraseo en canciones como I’am a Walker Blues o Dancer Joe, dejan en claro que no son una banda de paso. Cada una de esas características está perfectamente pensada. El tema de la caracterización es para difundir el mensaje, queremos transmitir la música, traer un pedacito de la época. Uno está tocando y la gente se queda pensando, porque no están acostumbrados a escuchar el estilo, pero se ve que gusta y entonces le queremos ofrecer el paquete completo”, cuenta Marlene.

El hecho de cantar en inglés también es parte de ese paquete completo. Para Lucas “la idea siempre fue trasladar al público imaginariamente a los años 40, entonces el show que tratamos de presentar es con el estilo de sonido, el idioma y lo estético. Jugamos a eso, tratar de llevar a la gente 70 años para atrás y que se sientan como en una especie de club de Memphis”.

Más allá de la calidad musical indiscutible que tiene The Walkers, es importante la llegada a los espectadores. Su público es bien diverso, personas de todas las edades y todos los estratos sociales. Esto último es consecuencia y fruto de tocar en cada lugar en el que se presenta la oportunidad. “No tratamos de encasillar, tratamos de que sea un show más abierto en ese sentido”, sostiene la banda, mientras que afirman ya tener un público fijo que los sigue. “En Cosquín, donde ya estuvimos cuatro veces, había gente que ya nos había escuchado y se acercaban de nuevo. Es muy reconfortante y gratificante que se reconozca el trabajo que hacemos”.

The Walkers no se queda sólo en la idea de hacer shows, su meta es no quedarse nunca y tener la ambición sana de seguir creciendo”. Y es quizás por eso que sus objetivos son prometedores: cómo realizar un festival de blues o bandas vintage en la ciudad y salir un poco de los shows café concert. Además como meta más cercana sueñan con participar del festival de blues de Pergamino, uno de los más importantes del país. Pero para eso, se han puesto como barrera lanzar un disco y llegar bien pulidos.

Su primer álbum llegará a mediados de 2017 y se grabará como se hacía en los años 40, todos juntos tocando. “Esto viene de la idea de presentar y preservar la estética de lo que hacemos. Pero con cierta atmósfera, con una cuestión técnica. Estamos puliendo detalles en cuanto a métrica y arreglos. Va a ser un EP de 4 o 5 temas. Trataremos que sean todos propios”, cuenta Lucas.

Los objetivos y las metas son parte de los deseos a lograr. Pero también están los sueños, esa imagen que en el anhelo más profundo se intenta proyectar en todo momento. Para The Walkers lo más importante es el lazo de unión que va más allá de la música. “No me veo haciendo blues si no es con ellos”, afirma Marlene, mientras que Lucas Ochoa completa: “hemos logrado cierta química que hace que los temas salgan al toque. A la segunda o tercera prueba sale, creemos que estamos como amalgamados, uno mira y sabe dónde meter el corte (…) Uno sueña con vivir de lo que nos gusta, y a los cuatro nos gusta mucho la música”.

 

José María Mena

Periodista y fotógrafo aficionado. Poeta de vez en cuando, escritor de a ratos y soñador todo el tiempo. Busca historias en rincones tímidos y sueña con dejar su huella.