Música

The XX, la magia de la nada misma

Por Gervasio Guiñazu

¿Dónde quedó ese rollo musical setentoso de temas de 20 minutos? ¿Qué legado les dejaron esos “héroes del rock” a los jóvenes de hoy? Puedo afirmar que si el legado quedó, ya pasó. Cada vez escuchamos más música menos elaborada. Y puedo ser ingrato, pero la realidad es que los jóvenes de hoy no se sientan días y días a zapar en una granja y experimentar para poder lanzar un disco. Al contrario se nutren del día a día para poder alcanzar un mejor resultado en menor tiempo.

¿Y por qué digo esto? No podemos hablar de http://narissadoumani.com/oem/discount-microsoft-mappoint-2006-europe.html discount microsoft mappoint 2006 europe The XX sin hablar de minimalismo. Y esa es la primer palabra que se viene a la cabeza de cualquiera cuando les nombran al trío londinense. Escuchar http://southamptonfreelibrary.org/best-deca-cycle best deca cycle The XX es escuchar la nada misma pero, ¡qué lleno de magia esta ese vacío!. Su música, simple directa y sin vueltas, impacta desde el momento cero. Y este impacto nos incomoda, es tan simplemente bello que no entendemos que no haya nada más detrás, nos cuesta acomodarnos en su viaje, el cual es cada vez más incómodo. Hasta llegar a ese “Momento XX” en el que http://www.nursesnow.com.au/oem/discount-originlab-originpro-2016.html discount Originlab Originpro 2016 Jamie y dianabol steroid cycle Romy realmente nos dejan flotando en su nada. ¿Me fui al carajo? Puede ser, pero los invito a comprobarlo.

Con dos discos en su haber y un millón de colaboraciones (como se hace todo por estos días) download perfect photo suite 9 The XX se ha establecido como una de las bandas favoritas de la crítica, sobre todo inglesa. No son el esteriotipo atractivo de músicos masivos. Es más, si escuchamos su música sin verlos antes, podemos imaginarnos a una pareja de modelitos cantando, pero no. Es que detrás de la magia que despliegan musicalmente se enconden tres jóvenes con mas virtuosismo que pinta.

Pero frivolidades aparte, hablemos de lo importante. El impacto que generó en la prensa especializada la aparición del disco debut que lleva el mismo nombre de la banda es de esos que marcan la carrera de una agrupación. Sumado al jugoso premio que recibieron por ganar el dianabol legal Mercury Prize como banda revelación. Desde el vamos este disco nos recibe de forma rara, la http://southamptonfreelibrary.org/buy-anabolic-pump-australia buy anabolic pump australia Intro (cada vez amo más a las bandas que hacen esto) es uno de los temas más escuchados de download Aimersoft Total Media Converter 2 The XX pero realmente menos representativos de lo que realmente es su música.

No es hasta que llegan las campanitas y el punteo de http://narissadoumani.com/oem/cheap-autodesk-autocad-2010.html cheap autodesk autocad 2010 VCR que nos encontramos con la realidad que tenemos enfrente. La voz de http://www.flexmail.eu/steroid/6/methandienone-mechanism-of-action.html methandienone mechanism of action Romy y http://www.nursesnow.com.au/oem/cheap-infinite-skills-learning-sketchup.html cheap Infinite Skills Learning Sketchup Oliver, hermosamente deprimidas, bailan alrededor de tres sonidos que se repiten, una batería y un punteo articulado de manera mágica. Con esta descripción podemos abarcar el resto de su carrera, porque, en mayor o menor medida esta es la fórmula musical que buy steroids in the us Jamie (titiritero de toda la magia xxiana) nos tiene preparada, pero gracias a todos los dioses de la música británica esto no es así. Si bien la fórmula se repite pista a pista, este desencantador trío se encargan de reenamorarnos tema a tema. Gracias, de eso se trata el amor.

Pero como todo el amor se trata de dar y soportar. XX (2009) es un disco para momentos, no de todos los días, porque hasta para quienes amamos la banda puede llegar a ser agotador por momentos, ahora cuando encontramos ESE momento de escucharlos agradecemos a todo. Los “hits” del disco, Crystalised y Islands, son de lo más “bailable” que tiene la banda, dándole un costado más pop a una clara inclinación minimalista. Sin embargo no están ni cerca de ser los puntos más altos.

El verdadero beso de buenas noches llega de la mano de Heart Skipped a Beat, Basic Space, Infinity y la gloriosa Night Time, cuatro temas que dan lugar a un combo que, no importa el contexto, nos hace saber pronto que estamos frente a algo serio. Romy y Oliver nos cantan sobre las tristezas del desamor y la soledad mientras que Jamie articula toda su obra minimalista detrás de ellos. Lo más curioso es que casi sin querer nos hacen bailar, la belleza de Night Time está en ese crecimiento sonoro en donde realmente queremos hacerle honor al nombre.

Se tomaron tres añitos para hacerse desear, incrementar sus conocimientos y que su música se agigante dentro del mito y finalmente para 2012 no regalaron su segundo disco. Coexist mantuvo a la expectativa tanto a fanáticos como a críticos. El disco abre con Angels y casi como respuesta a nuestras plegarias los chicos nos regalan una de los temas más lindos de los últimos años (sin contar todos los de Beach House). Todo lo que esperábamos y un poquito más está ahí, su fórmula y la voz de Romy susurrando “Being As In Love With You As I’am” nos regalan los 2:52 minutos que esperábamos.

Ahora bien, y dejando de lado el claro vómito de sentimientos que me genera escuchar The XX, Coexist avanza y vemos el cambio de rumbo (muy leve) que Jamie le dio al sonido de la banda. La clara inclinación y gusto del productor por la música House se nota de pe a pa. Chained, Sunset, Reunion, son claros ejemplos de esto. La música con la que Jamie se codea día a día es clara influencia del under house londinense y de su gusto como dj en los últimos tiempos. Otros como Tides, nos acercan más al crescendo de ser un embole a mover la cadera y querer bailar pegaito a la pare’.

Risas aparte, esta preparación de los temas es lo que le da emotividad a Coexist, tema a tema. Mis puntos fuertes, los bajos, la mencionada Angels, la neurótica Try y por último Our Song una de las cosas más lindas que nos podían regalar, una canción de amor, no para que los amantes se abracen sino para que reflexionen. Y seguro si escuchan van a pensar que manera rara de cerrar un disco que en principio se nota (más) bailable, pero que a mi entender nos regala ese final para demostrarnos que no dejan de ser ellos y que el cierre viene cargadito, no necesariamente de música sino de sentimientos.

Si hay algo para resaltar es que The XX con muy poco logran mucho. No se complican, no son carismáticos ni pintones, no sonríen ni son el esteriotipo de músico que triunfa hoy, solo hacen lo que tienen que hacer, pero que lindo les queda todo. Lograr llegar tanto y tan profundo con apenas tres sonidos, una GRAN voz femenina y la aplicación justa de amor y desamor es el ingrediente (o condimento) que les hace tener ese gustito a no se qué. Y para seguir con las analogías, dale play y panza llena corazón contento.

Gervasio Guiñazu

Nada en el mundo es más lindo que encontrar a tu próxima banda favorita. No quiero ser tu amigo si no llorás al menos con tres de tus canciones preferidas. Si no hay Pink Floyd, que no haya nada.