Música

Tomás Lebrero, desde el under porteño hasta Japón

Por Santiago Jorge

La patria indie se daba cita: source url Tomi Lebrero se presentaba en el pequeño Café Vinilo, espacio predilecto de Almagro (Bs As), donde se conglomeran aquellos que le escapan al pogo y prefieren, sentados, pedir papas rusticas con alioli y una copa de vino, para disfrutar de la música y de un recital. Empecemos de vuelta, el indie argentino es el movimiento que, influenciado en sus inicios por el rock, lo ha desbordado por falta de representación. Sexo, drogas y rock and roll, con sus excesos y descontrol, son insignias y experiencias de generaciones pasadas, no actuales. Para las bandas y solitas que se nuclean en esta corriente, Charly García quizás no esta por encima de Atahualpa Yupanqui, ni Spinetta por sobre Piazzola.

get link Tomás Lebrero es un joven rebelde de http://sixfeetfromtheedge.com/2013/08/outfit-190813/?replytocom=106592 San Isidro. Le escapó a su destino de familia bien, para convertirse en un cantautor bohemio del where to buy cytotec in bicol under porteño. Comenzó su carrera musical siendo bandoneonista de la reconocida Orquesta Fernández Fierro, para luego dedicarse a su carrera solista, cuya discografía consta de tres álbumes y dos B.S.O de distintas películas.

Cuando los cien espectadores recibían sus pedidos de los mozos, buy cytotec for cheap Lebrero se subió al modesto escenario con una malla floreada, musculosa, y medias negras hasta las pantorrillas. Lo que sería ridículo para cualquier mortal, se convierte en cool en ese ambiente tan especial. Con una guitarra acústica a cuestas, y en clave http://esme.es/diccionario-textil/ folk, interpretó “ buy cytotec thailand Hudson” y “ click Retrato”. Presentó a su banda “ http://ena-musikverlag.de/?paged=6 El Puchero Misterioso” y agarró el bandoneón para tocar, esta vez en clave tanguera y discursiva, la milonga “ follow site Bárbaro Occidental” más un tema inédito. Terminando la primera parte del show, llegaron la zamba eléctrica “ http://ena-musikverlag.de/?p=344 Gualeguay” y la beatle, “con aires valerialyncheanos” según su propio autor, “ where to buy cytotec in pasay Siete días”.

Imposible encasillar a buy cytotec 200mg Lebrero bajo la parcial mirada de los géneros musicales. Parece ser un referente y defensor del lema “la música no sabe de fronteras ni ideologías”, así es como se sumerge y bucea en las raíces de la canción argentina, hasta encontrar su follow url estilo propio. Inclusive sus letras y temáticas, son tan dispares, que por momentos tratan la cotidianidad de las grandes urbes y luego se pasan a la soledad de la pampa argentina. Para entender lo extraño de la carrera de http://sixfeetfromtheedge.com/tag/copenhagen/ Tomás, no se puede dejar de comentar que en Japón se editó un compilado con sus mejores canciones, y una vez al año, se va de gira por dicho país.

Para la segunda parte del show, sorprendió a todos con el hip hop “ http://ww.mcinstitute.org/zate-131iec/zxtfJbyklpjn-184593/Bj_37343/ Motsuo Basho”, y hasta se animó al canto sin amplificación en “ Verde” y “Noche en la Pampa”. El timón volvió a girar y llegaron canciones humorísticas, una suerte de stand up con ritmo y melodía, “Chiquita Legrand”, “Nudismo” y “Mi hermano el puto”.

Sabiendo que llegaba el final de la velada, los mozos dejaban los tickets con las cuentas de cada mesa, al tiempo que Lebrero interpretaba “El cantor de los pueblos”,  canción final en cuya letra, podríamos encontrar la explicación del collage musical que habíamos apreciado: “Encuentro que no tengo raíz / y abrazo todo occidente /  y de tan curioso que soy, me bebo sorbos de oriente/  soy la esponja el viejo impostor /  soy el cantor de los pueblos

+ Fotos e info en tomilebrero.com.ar

Santiago Jorge

Comprador compulsivo de discos, escriba constante y Escritor ocasional. Abogado y docente en la Universidad Nacional de Jujuy.