Moda Sociedad

Tóxicos y la moda rápida: el consumismo destruye

Por Mariana Blanco

Antes de seguir leyendo, piensa: qué marcas dominan tu guardarropas y qué te impulsó a comprarlas. Porque como consumidores también somos cómplices de la contaminación que se globaliza… y se lleva a la industria de la moda con ella.

Es sabido que la industria indumentaria no goza de una buena reputación, especialmente las grandes marcas que llenan locales en todos los continentes. A los escándalos que generó el uso de mano de obra barata y el descubrimiento de las condiciones de trabajo en los talleres clandestinos –y no solo aquellos ubicados en Asia, sino que Latinoamérica tiene miles-, se le suma la ropa tóxica.

Trastornos hormonales, cáncer y contaminación del agua son las principales consecuencias del uso de ciertas sustancias químicas en los procesos de producción, y es Greenpeace la ONG que lucha para comprometer a empresas, gobiernos y consumidores a tomar la responsabilidad y ponerse los pantalones en este asunto.

Zara, Detox y cáncer

Descubrí el informe Puntadas Tóxicas: El oscuro secreto de la moda mientras leía una noticia que contaba que una gran marca de indumentaria española se comprometía a desarrollar moda sin contaminación.

Se trataba de Zara, firma que después de una intensa protesta de Greenpeace, que duró 8 días e involucró a 700 personas alrededor del mundo, anunció su intención de eliminar los residuos químicos peligrosos en su cadena de producción y distribución para el 2020.

Estas acciones se realizan en el marco de la campaña Detox de Greenpeace, ONG que “demanda a la industria de la moda compromiso para reducir a cero la cantidad de desechos químicos peligrosos para el año 2020 y requiere a sus proveedores que revelen qué es lo que liberan para que las comunidades estén informadas sobre la contaminación en las aguas locales”.

Volviendo a Puntadas Tóxicas…, se trata de una investigación realizada en 141 prendas para niños, mujeres y hombres, adquiridas en locales de 20 marcas líderes. Al leerlo, algunos detalles me llamaron la atención:

  • Todas las marcas incluidas en el estudio tenían uno o más productos que contenían niveles detectables de NPE (nonilfenoles etoxilados), compuestos que se descomponen en sustancias peligrosas que causan trastornos hormonales.
  • Las mayores concentraciones de NPE se encontraron en: C&A y Mango, Levi’s, Calvin Klein, Zara, Metersbonwe, Jack & Jones y Marks & Spencer.
  • Se utilizan colorantes azoicos fabricados con aminas cancerígenas para teñir.
  • Los ríos y lagos son destino de los desperdicios del proceso de producción.
  • ¿Usted lava su ropa? Cuando los consumidores lavan sus prendas que contienen residuos de NPE, se liberan productos químicos peligrosos a las aguas residuales de ámbito doméstico.
  • En 2011, Puma, Nike, Adidas, H&M, Li Ning y C&A firmaron el Desafío Detox y se comprometieron a trabajar con sus proveedores para acabar con el abuso tóxico. Ahora se suma Zara. Aunque, hay que decirlo: todavía no avanzaron en fechas claras ni en publicar información sobre el uso de tóxicos.

En varios países de América Latina ya se ha lanzado una campaña en contra de la contaminación que produce la marca Levis. Participá y entérate los fundamentos.

La avaricia que nos toca a todos

Entonces, para tener esa minifalda top y esa bermuda de la campaña de tal empresa, o los zapatos gamuzados de última moda; ríos y lagos se contaminan, el aire se vuelve menos puro y personas enferman.

El año pareciera tener 3 inviernos y 2 primaveras con la cantidad de colecciones que una misma casa textil saca por año. Miles de personas se agolpan para ponerse lo que usa tal o cual famoso, para uniformarse bajo los colores in y no ser un out. Y para lograr esos rápidos despachos de prendas, las empresas presionan a los proveedores, y estos presionan a sus trabajadores… y a la misma naturaleza.

Cada año se producen alrededor de 80.000 millones de prendas en el mundo”, afirma el informe de Greenpeace, “el equivalente a un poco más de 11 prendas por habitante del planeta cada año”. La desechabilidad es clave. La baja calidad de los productos favorece el fenómeno consumista. Los bajos precios invitan. Y volviendo a la ropa desechada… se incinera o entierra, volviendo con sus tóxicos a la tierra.

Para terminar, te invito a reflexionar… ¿cómo contribuiste a intoxicar a tu planeta hoy?

Mariana Blanco

Periodista y orgullosa docente. Contagia frescura y parece incansable. Confía en que su profesión puede aportar un poco de claridad y entendimiento a la sociedad. Hace mucho enamorada y hace poco casada. Se preocupa por cada ser vivo y es vegetariana.