Música

TVOTR, el secreto mejor guardado de NYC

Por Gervasio Guiñazu

Noviembre de 2006, Buenos Aires recibe a Cellshock hgh 191 review Daft Punk, What gland does gonadotropin releasing hormone come from Patti Smith, http://steroidsbesthgh.com/boldenone-for-horses-for-sale_cw/ Boldenone for horses for sale Beastie Boys, Can you go to jail for clenbuterol Yeah Yeah Yeah´s, y muchas bandas más en el marco de un festival llamado BUE (probablemente el mejor festival nunca más realizado de la capital argentina) Debajo de todos estos monstruos un nombre llama mi atención, TV On The Radio. Busco, encuentro y le doy play a Province, un adictivo himno gospel en donde colabora nada menos que David Bowie (cuando no). A los dos días, previo al gigante show que despliega el Daft Punk pre Pharrell con su pirámide, la escucho en vivo y no dejo de escucharla hasta hoy.

Ahora bien, no es necesario ser un melancólico de la música para emocionarse con cada estrofa, acorde o sonido delimitado por TVOR, ya que su música está pensada desde la emoción y el sentimiento que sale. Pero antes, cabe destacar que el conjunto que conforman a esta banda hace que sea lo que es y lo que transmiten musicalmente.

Está conformada en su mayoría por músicos negros, de raíces africanas, sumado al gran Dave Sitek, quién además de ser un integrante es el productor y encargado de dar forma a la experimentación teatral de Tunde Adebimpe (voces y loops) y Kyp Malone (guitarra) quienes, a palabras de Sitek, son una máquina experimental.
Para quién haya escuchado a detalle TVOR sabrá de lo que hablo, para quién no, llegó el momento de hacerlo. Es que después de cinco discos editados (siendo el último Seeds) podemos decir que, siempre bajo una formula bien o mal articulada, escucharlos significa querer escucharlos más.

De aquellos comienzos desprolijos (pero alucinantes) con sus dos primeros discos Desperate Youth, Bloodthirsty Babe y Return to Cookie Mountain ya no quedan ni vestigios, pero siguen siendo los mismos. Estos discos, son los que demuestran como una banda puede crecer tanto y siempre dejándose llevar. Basta solo con escuchar Staring at the Sun (Desperate Youth..) y luego pasar a Quartz (tema que abre Seeds de 2014) para darse cuenta como lograron dejar de lado la desprolijidad para hacer el gospel que ellos buscaban.

Después de ese 2006 en donde Return to Cookie Mountain sonaba en todos los oídos de la crítica especializada, llegó su consagración. Dos discos en 5 años (de 2006 a 2011) les permitieron generar expectativa y lograr esa experimentación que tanto buscan. Y esto lo demuestra Dear Science, su disco de 2008 que cargaba con el peso de intentar ser mejor que Return… y no se quedó chico. Tunde Adebimpe, Kyp Malone y el propio Sitek, se cansaron de tanto desparramo de sonidos e hicieron un disco bailable por momentos funky, por momentos electrónico, pero siempre de TV on the Radio. Dejando de lado la crítica social y política, sus letras tiene un poder emocional pocas veces visto, en Shout me out, Adebimpe canta a puro grito: Lord if you´ve got lost, come on shout me out.

¿Se acuerdan que dije dos discos? Bueno en 2011 un nuevo amigo llegaría. La salida de Nine Types of Light traía consigo la muerte a causa de cáncer de Gerard Smith, bajista y uno de los fundadores de la banda. Pero las buenas noticias eran que TVOR lo había logrado otra vez. NTOL, no sonaba ni cerca de su antecesor, pero sonaba perfectamente a TVOR. Con una composición más precisa dejando de lado el desorden al que a veces se somete la banda, es su disco más directo con canciones realmente poderosas que no se pisan entre ellas pero tampoco se superan. Las experimentalmente rockeras Repetition, Caffeinated Consciusness, trabajan en conjunto con baladas más poperas como You y Will Do, encontrando su punto más alto en Second Song, tema que abre el disco. Es aquí en donde su segunda visita a Sudamérica los encuentra, dándome la posibilidad de verlos por segunda (!!!!!) vez en vivo en la versión chilena de Lollapalooza 2012, en donde el hecho de que compartan cartel con Bjork, Foo Fighters, MGMT o Arctic Monkeys, los consagró como una de las mejores bandas en vivo del fin de semana.

Para el pasado 2014 y como si esos tres años sin novedades hayan pasado volando, nos regalaron Seeds o la concepción definitiva de mi amor por ellos. Como ya dije algunos párrafos más arriba el disco abre con Quartz un gospel típico de Tunde Adebimpe y el amor empieza a resurgir. Seeds tiene todos los ingredientes que destacaban a sus cuatros discos anteriores. Desde lo bailable de Happy Idiot y Right Now, la experiencia balada electro de Trouble o el poder ramonero de Lazerray, empiezan a dar forma a un disco que, no me apedreen en la plaza, es casi perfecto. ¿Y por qué casi? Tv On The Radio siempre fue la promesa de llegar a ser la mejor banda del mundo y siempre se quedó en ser una gran banda experimental. Aún así, y esto no es exagerar, el punto más alto en su carrera y la culminación definitiva de toda su música llega con Careful you. En un loop de casi 5 minutos, Adebimpe descarga todo. Su voz suena como nunca antes la escuchamos, expresiva y melancólica nos lleva a dar un paseo por lo más profundo de su desesperación. De alguna manera es Careful You la que logró salvarle la vida a un 2014 que venía sin grandes novedades musicales (ahora si me van apedrear).

Y si leyeron hasta acá no queda más que dar play y dejarse llevar. Pero cuidado escuchar TVOR puede ser adictivo. Pero como toda adicción nos llenará de tanta satisfacción que no la vamos a querer dejar. Por eso, y por todo lo anterior, gracias TVOR por todo lo que nos das.

Gervasio Guiñazu

Nada en el mundo es más lindo que encontrar a tu próxima banda favorita. No quiero ser tu amigo si no llorás al menos con tres de tus canciones preferidas. Si no hay Pink Floyd, que no haya nada.