Cannes Cine

Últimos suspiros #Cannes2015

Por Victoria Agulla Tagle

Día final de nuevas proyecciones en el Festival de Cannes que pone en evidencia cómo este evento va llegando a su fin.

Macbeth es la última película de Selección Oficial en proyectarse. The Little Prince y Le Glace et le Ciel son dos films fuera de competición pero que igualmente llenan todas las butacas de la Salle Du Soixantieme, Debussy y Buñuel del Palais Des Festivals.

Las dos primeras tienen un punto clave en común. Ambos se basan en antiguas y clásicas obras literarias.

Le Petit Prince es una clásica novela -que casi todo hemos leído- y la obra más famosa del aviador y escritor francés Antoine de Saint-Exupéry (1900–1944).

 Solo se ve bien con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos.

El argumento principal se basa en una anécdota de la infancia del francés: un dibujo de un elefante comido por una boa; sin embargo, los adultos que veían la ilustración lo interpretaban erróneamente como un sombrero. Desde este momento el narrador se lamenta por la poca comprensión que tienen los grandes sobre la creatividad y la imaginación.

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El cuento mezcla sus vivencias de niño con sus relatos autobiográficos en los cuales cuenta sus experiencias como aviador en el desierto de Sahara. Esta vez, el director estadounidense, Mark Osborne (Kung Fu Panda) adapta esta hermosa obra al mundo actual. Saint-Exupéry (voz de Jeff Bridges) vive ahora en la única casa de madera y con jardín de una triste y gris ciudad moderna, donde todas las casas son simétricamente iguales y aburridas. Sus vecinos no entienden su forma de vivir. Hasta que a su lado se mudan una madre (voz de Rachael McAdams) y su hija (voz de Mackenzie Foy), obsesionadas por entrar en el mejor colegio de la ciudad. El mundo absolutamente cuadrado, calculado y programado de la niña se disuelve al conocer al aviador, quien le cuenta la historia de un amigo que conoció hace que vivía en un pequeño planeta –El Principito-. lpp1 La acuarela en tonos pastel del Principito y su zorro, dibujada por Saint-Exupéry para la portada de su cuento filosófico y poético publicado en 1943 en Nueva York se respeta durante todo el largo. Y la técnica de stop motion -con personajes hechos de plastilina- con el que preserva el libro es decididamente el gran acierto del filme. TLP_0005

Las cosas artesanales, hechas a mano, son parte del corazón de la infancia. Son el antídoto al mundo de los adultos, que hemos desarrollado con CGI (Computer-generated imagery). Me parece el mejor método para expresar el contraste. Mark Osborne.

Sin importar la edad, el sexo, el origen ni la clase social de cada espectador, esta proyección fue una de las mejores recibidas en el Festival. Osborne en la dirección y Di Caprio en la producción saben transmitir cada mensaje de Saint Exupéry en El Principito. 

“Es una locura odiar a todas las rosas sólo porque una te pinchó. Renunciar a todos tus sueños sólo porque uno de ellos no se cumplió.”

         —————————————–   Basado en la tragedia de William Shakespeare, Macbeth (1606), aparece Justin Kurzel para dirigir y poner en escena a  la Edith Piaf de La vie en RoseMarion Cotillard, y el actor alemán-irlandés de 12 Years a Slave, Shame y X-Men, Michael Fassbender.  

Todo lo que pasó y pasa desde el último día de Festival de Cannes – Page Officielle http://negrowhite.net/acento-frances-en-cannes2015/

Posted by NegroWhite on Sunday, 24 May 2015

La obra está libremente basada en el relato de la vida de Macbeth, personaje histórico por haber sido el rey de Escocia entre 1040 y 1057.

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Sin embargo, el director australiano lo relaciona con el angustioso y violento mundo actual. He conocido a soldados que volvían a casa desde Irak o Afganistán que sufrían pesadillas parecidas. Macbeth es la historia de un hombre que pierde un hijo, una relación de pareja y finalmente su salud mental. Kurzel traslada esta tragedia al paisaje de las Highlands escocesas, el auténtico escenario de esta obra de teatro, donde se escucha una de las frases más populares de Shakespeare: “La vida es una historia contada por un idiota, lleno de ruido y de furia, que no tiene ningún sentido”. En cuanto a la importancia de ambientar verdaderamente a Escocia, Kurzel dijo:

El paisaje refuerza la tragedia, como en el western. Para mí el desafío era conseguir trasladar ese baile entre el trágico amor y el texto hermoso a la gran pantalla”. El reto ha sido resuelto de forma no excesivamente satisfactoria.

Kurzel opta por una teatralidad extrema -a veces pomposa de más-, hecha a base de grandes silencios y de una recitación pausada que magnifica la belleza de la métrica regular, y a la exposición de varias batallas que no son más que un esfuerzo por atraer a un público joven, amante de la acción y la violencia cinematográfica. La fotografía, a cago de Adam Arkapaw, exalta la despojada belleza del horizonte invernal escocés. La decoración llevada al mínimo por Fiona Crombie muestran a la perfección una nación inestable, presa de la guerra civil, donde los reyes se mueven para evitar ser asesinados y buscar ser “inmortales“. Las interpretaciones de los bellos Cotillard y Fassbender son -como no podía ser de otra forma- intachables. Transmiten la violencia, el temor por perder el trono, el poder de los reyes y la superioridad que tenían en el pasado -y tienen en el presente -las autoridades.

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Como película de clausura, el Festival de Cannes se concientiza con el medio ambiente y presenta La Glace et Le Ciel.

Luc Jacquet es el director a cargo de semejante proyección. Este director francés hizo varios documentales para la televisión sobre la vida de los animales, uno de los cuales fue Sous le signe du serpent en 2004, antes de hacerse famoso entre el gran público por haber escrito y dirigido La Marche de l´Empereur, un éxito mundial por el que recibió el Oscar al mejor documental en 2005.

La Glace et Le Ciel -basado en los estudios de Claude Louris realizaos desde 1957 sobre la Antártida- cuenta la historia de nuestra tierra, de nuestro futuro y de lo íntimamente ligado que está al impacto de las acciones y actitudes humanas con la destrucción de nuestro planeta. Pero Le glace et le ciel no es un documental más sobre el cambio climático, sino que es una aventura científica ya que crónica la vida dedicada al estudio del hielo antártico y a los secretos bien guardados que se encuentran en el fondo del clima.

Victoria Agulla Tagle

De sangre creativa e inquieta. Con una sensibilidad especial para la fotografía, descubre al mirar y narra al capturar. Lectora social con gran futuro periodístico.