#TEDx Entrevistas Sociedad

Una Voz contra la violencia de género

Por Iara Tevez Nesteruk

Vivimos en una sociedad que oprimió a las mujeres desde el inicio. Ya sea evitando el voto femenino hasta hace unos 70 años, impidiendo que las niñas obtengan una educación, o instaurando en la mente de las mujeres que su único proyecto de vida es procrear. Ni que hablar de las violaciones sexuales y asesinatos que han sufrido por el sólo hecho de ser mujeres, consideradas como la propiedad del hombre.

La noción de la mujer “propiedad-objeto” tiene su raíz en el “amor romántico”, que conlleva una relación de dominación y poder sobre el cuerpo femenino. Aunque existen relaciones románticas basadas en el respeto por el otro y la igualdad, aún se mantienen hasta el día de hoy la noción de sometimiento en algunos casos. La dicotomía demuestra un término positivo o de mayor jerarquía (el masculino) y uno subyugado (el femenino). Esta relación de poder se representa de distintas maneras: violencia física, simbólica o sexual; división de roles domésticos basados en el género; dependencia económica de la mujer al hombre, etc.

En el 2016, hubo 39 mil denuncias de violencia de género. En su mayoría, el agresor era un hombre de su círculo cercano y principalmente, su pareja. Si bien existen avances en el tratamiento de los casos de violencia de género, aún hay mucho por hacer.  

Entrevistamos a una de las próximas oradoras del TEDxUniversidadCatólicadeCórdoba: Ruth Ahrensburg quien fundó CONVOZ hace 25 años, Asociación por una vida sin violencia. CONVOZ está comprometida con la prevención, tratamiento e investigación de la violencia machista en cualquiera de sus formas. Actualmente Ruth se dedica a la dirección general de la Asociación, con respecto a las capacitaciones, formación de equipos, cursos y asesoramiento a las personas que piden ayuda.

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Crédito: LaVoz.com.ar

¿Cómo surgió la idea de crear CONVOZ?

Hace 25 años, no existía ni en los medios de comunicación, ni en la universidad, ni en lo legislativo la palabra violencia familiar. El concepto era invisible, ni hablar de violencia de género o femicidio. Esos términos fueron instaurados hace pocos años, en realidad.

Tampoco se había pensado en la idea de que hubiera un espacio para acoger a las personas que tenían severas crisis familiares y dolores muy profundos. Empezamos en Barrio Liceo, en una salita de la parroquia que nos prestaron. La demanda apenas se abrieron las puertas fue muy grande. En ese momentos estaba sola con dos amigas, y ante la gran demanda tuvimos que agrandar el equipo a un gran grupo de mujeres que colaboraban para poder trabajar con todas ellas.

En aquel momento era un trabajo bastante comunitario porque las actividades que se realizaban eran principalmente de contención y apoyo, durante una época en la que no había literatura, ni formación sobre el tema. Se sabía muy poco y tampoco había internet. Entonces con las pocas herramientas que teníamos creamos nuestros propios recursos de intervención.

Creo que hace 25 años fuimos los primeros en trabajar comunitariamente en manera organizada sobre la violencia de género en Córdoba. Fundamentalmente era un lugar donde se podía poner en palabras la cotidianeidad cuando era muy dolorosa, muy dañina y poder encontrar salidas superadoras a lo que se estaba viviendo. En ese momento no había una legislación que ampare a las mujeres y a los niños.

En este último tiempo, la noción de violencia de género fue instaurada en la agenda mediática y se ha puesto en el ojo público una problemática que era considerada del ámbito privado. Además de conceptualizarlo correctamente.

Ruth nos cuenta: “Los medios estaban obsesionados con la concepción de crimen pasional, o enceguecido por los celos que ayudaban a invisibilizar el fenómeno”

Estos avances de toma de conciencia vienen de la mano del movimiento Ni Una Menos, surgido en 2015 que representa el grito colectivo en contra de la violencia machista. De la mano de académicos, periodistas, artistas y militantes, no conoce barreras ideológicas sino es una lucha que la sociedad tomó como propia. Luego se replicó en varios países latinoamericanos. CONVOZ forma parte del colectivo Ni Una Menos.

Creemos que Ni Una Menos sirvió para visibilizar y sensibilizar a la sociedad con respecto a la violencia de género. Nos están matando. Lo más visibles son los femicidios pero hay muchas mujeres muertas en vida. Vos vas a otros barrios más carenciados o te vas al interior y la condición de la mujer en algunos lugares es muy precaria, muy despojada y desconocedora de sus derechos. Ni Una Menos sirve para visibilizar, y para sensibilizar. Pero no alcanzó a concientizar, de hecho, parece que hay más femicidios que antes.En realidad es difícil decir más que antes, en el sentido de que no hay estadísticas de años anteriores. Si decimos que este año estamos peor que el año pasado. El año pasado moría una mujer cada 36 horas, hoy es cada 18 horas. En Córdoba, en Agosto, han muerto 4 mujeres. Es una cifra altamente alarmante y es muy grave para la sociedad cordobesa que esto esté ocurriendo. También es muy grave que en el país y en Córdoba incluído, las chicas trans tengan un promedio de vida de 35 años. Se invisibiliza, es muy fácil quedarse en la zona de confort y mirar a otro lado, hasta que nos toque alguien de cerca.”

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¿Cuáles son los factores por los que cree que se está invisibilizando tanto social como políticamente?

“Yo creo que es político, porque tomar conciencia y decisiones políticas implican un presupuesto con relación a la prevención. Este año se ha reducido el presupuesto para la cuestión de género: Hoy se invierte por año, en Córdoba, $7 por cada mujer. Es muy bajo.

Además hay una estructura social de patriarcado, la cual es muy difícil poder desmantelar sin el compromiso de los hombres. Con respecto a lo económico, este patriarcado se sostiene por la dependencia de la mujer al varón. A mayor dependencia económica, mucho más difícil salir a pedir ayuda. Más cuando tienen gran cantidad de hijos y una familia que mantener.  Además en las escuelas no se implementa, ni públicas ni privadas, el “Plan Nacional de Educación Sexual Integral”, que incluye este tratamiento.

Las legislaciones están. Está la ley nacional 26.485 que es la “Ley integral de protección a la mujer y erradicación de la violencia”. ¿Qué pasa? Córdoba además de adherir a la ley, tiene que tener los recursos para implementarla. Pero no los designa.

Por otro lado, existe gran resistencia de parte de los varones por rechazar sus privilegios. Hay una mujer muerta cada 18 horas, pero gracias a Ni Una Menos, ¿cuantas más están vivas? Porque descubrieron sus derechos y pueden pedir ayuda.

Tenemos la certeza de que están pidiendo ayuda en los centros de prevención. Pero no todas. Y no es suficiente. Muchas chicas que son víctimas del femicidio, tienen 20 denuncias hechas y no pueden protegerse. Tienen botón antipánico pero no alcanza.”

La Asociación CONVOZ ofrece diferentes programas de Prevención, en acciones, difusión y entrenamiento en Prevención Primaria, Secundaria y Terciaria;  un Acompañamiento a mujeres en situación de Violencia de género incluyendo tratamiento psicológico y asesoramiento legal; capacitaciones a docentes y profesionales; Programa infanto-juvenil sobre violencia familiar y abuso sexual; estudio, concientización y sensibilización en la construcción de masculinidades, entre otros.

Además, presentarán un taller de Formación de operadores en prevención de violencia de género, los días 11, 18 y 25 de Septiembre. Para más información e inscripciones: formacionconvoz@convoz.org

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Iara Tevez Nesteruk

Licenciada en Relaciones Internacionales y Diplomada en Comunicación digital y Social Media. Feminista. Le gusta hablar de política, música y series. El fuego como filosofía de vida: es mejor arder que apagarse lentamente.