Cine

Into The Wild, la naturaleza llama a la reflexión

Por Josefina Chalde

Me siento a escribir esta nota y no sé por dónde empezar. ¿Arranco con frases? ¿Empiezo con sensaciones? O mejor dejo que, bajo el efecto de uno de los mejores soundtrack jamás escuchados, el de Eddie Vedder, las palabras fluyan, mientras repaso mentalmente minuto a minuto, escena por escena, esta película, mí película favorita, tan fantástica, tan cautivante.

Into The Wild, o Hacia Rutas Salvajes, es antes que nada, una historia real, que se convirtió en artículo periodístico, que después se transformó en un libro (escrito por Jon Krakauer, el mismo del artículo) y que finalmente se materializó en una película.

Christopher McCandless, un joven de tan solo 22 años decide, luego de graduarse en la Universidad, vivir la aventura más importante de su vida. Una aventura por el oeste americano que lo tiene como protagonista a él (bajo el seudónimo de Alexander Supertramp) y a la naturaleza. Lejos de la sociedad, que tanto lo asfixió; lejos del materialismo y el dinero, que tanto lo mortificaron; lejos de sus padres, que tanto daño le hicieron, en fin, lejos de todo, Christopher decide embarcarse en esta travesía cuyo objetivo es nada más ni nada menos que Alaska.

09211

 

¿Un viaje en busca de la libertad? ¿Un viaje en busca de sí mismo? ¿Una travesía sin pies ni cabeza, influenciada por lecturas de grandes escritores de aventura? ¿Un acto de rebeldía? Las opiniones se dividen.

Into The Wild (2007) está escrita y dirigida por el maravilloso Sean Penn y protagonizada por Emile Hirsch. Su elenco, estelar, lo completan William Hurt (Walt McCandless); Marcia Gay Harden (Billie McCandless); Jena Malone (Carine McCandless); Catherine Keener (Jan Burres); Vince Vaughn (Wayne Westerberg), Kristen Stewart (Tracy Tatro) y Hal Holbrook (Ron Franz).

2007_into_the_wild_009

La música del film estuvo a cargo de Eddie Vedder, que realizó una banda sonora hermosa y emocionante. Escritores reconocidos como Jack LondonHenry Thoreau y Leon Tolstoi, son citados con frecuencia a lo largo del film, generalmente parafraseados por el personaje protagonista.

Christopher McCandless tenía una idea muy formada acerca de la sociedad de la época, del grupo familiar, y del entorno en que vivía su día a día. Es esta idea el motor que impulsó la decisión de McCandless, la que lo llevó a “largar todo” y salir en busca de la aventura.

“La sociedad. Ya sabes, la sociedad. Porque ¿sabes lo que no entiendo? No entiendo por qué la gente, por qué cada maldita persona es tan mala con su prójimo tan a menudo. No tiene sentido para mí. Juzgamiento. Control. Todo eso, el espectro entero“. Cuando a McCandless le preguntan a qué gente se está refiriendo, no duda un segundo en responder: “Ya sabes, los padres, los hipócritas, los políticos, los corruptos.”

A lo largo de la película, y a medida que Christopher avanza en su viaje, vamos descubriendo, gracias a los flashbacks, pequeños detalles en la vida de los McCandless, que de alguna manera nos ayudan a entender (no diría compartir) el rechazo y “odio” que el protagonista siente hacia sus padres, y por ende, a la sociedad que lo rodea. Engaños, violencia, ostentación, una mochila pesada para un joven que no está listo, y por sobre todas las cosas no quiere adaptarse a esa vida, rodeada de lujos, materialismo, necedad, hipocresía.

into-the-wild-horses-731087

Solo su hermana Carine logra quedar a salvo de todo el rencor que Christopher vuelca sobre su familia. Sin embargo, y al igual que sus padres, termina sufriendo igual, o peor, por la partida de su hermano y la falta de noticas sobre su paradero.

En el camino que McCandless emprende hacia Alaska aparecen personajes peculiares, admirables, y por sobre todas las cosas, queribles (no voy a focalizarme en todos, solo en algunos). Christopher, a su manera, crea un vínculo con cada uno de ellos.

Rainey y Jan son dos de los personajes más fuertes de la historia. La pareja hippie que lo levanta en la carretera y con la que McCandless establece uno de los vínculos más fuertes y emotivos a lo largo del film. Con separaciones y reencuentros de por medio y con una Jan que ve en él a su hijo también “desparecido” en el camino, cuya pérdida aún no puede superar, podemos afirmar que Christopher McCandless descubre que dentro de esa sociedad asfixiante, hay un escape, hay aire fresco, hay seres humanos que valen la pena, que viven con poco, pero que dan sin esperar nada a cambio.

IntotheWild216158_1024_768

Con esta pareja, llegamos a conocer a Tracy, interpretada por Kristen Stewart. Podríamos decir que junto con McCandless, protagonizan la “historia de amor que nunca fue”. Una joven cantante, con la que Christopher establece un vínculo de amistad (aunque la joven pretende algo más), y con la que somos partícipes de una de las escenas más dulces de la película.

2007_into_the_wild_005

Llegando al final, nos encontramos con Ron Franz, el personaje que logra ablandar el corazón de hasta el más frío e insensible. La historia de Franz es quizá la más triste de todas pero la que más llama a la reflexión. No sólo a la nuestra, sino a la del protagonista de toda esta aventura.

Es un personaje que ha sufrido en demasía a lo largo de su vida, tras la muerte de su esposa y su hijo, y quien, en su afán por superar el dolor, recurre al alcohol. Este es el personaje que más le enseña a Christopher, en todos los sentidos. Con un par de frases logra hacerlo pensar, aunque no logra hacerlo cambiar de opinión, porque nadie lo hace.

Into_The_Wild_1170

“Camina dos años por la tierra. Sin teléfono, sin piscina, sin mascotas, sin cigarrillos. Libertad absoluta. Un extremista. Un viajero de lo estético cuyo hogar es el camino. Y ahora después de dos años de caminata, llega la aventura final y más importante. La batalla culminante para matar al falso ser interno y concluir victorioso la revolución espiritual. Sin estar ya más envenenado por la civilización él huye, y camina solo por la tierra para perderse en la naturaleza.” Alexander Supertramp, Mayo de 1992.

Las palabras que Christopher McCandless escribe luego de haber encontrado el famoso autobús nos dan una pauta de lo que este joven buscaba, sentía, anhelaba, deseaba. Pero ojo, no voy a caer en la necedad (¿o estupidez?) de defender cada una de sus frases; cada uno de sus ideales; cada uno de sus pensamientos, primero porque no comparto muchas cosas, segundo porque no escribo para defenderlo, ni para repudiarlo.

El debate está abierto, siempre lo estuvo… ¿Valentía o estupidez? ¿Realidad o utopía? ¿Joven con principios o rebelde sin causa? ¿Conciencia de los riesgos o negligencia absoluta?. Las preguntas son muchas, las respuestas son pocas, las opiniones son infinitas.

Si analizamos el recorrido del personaje, llegamos a la conclusión de que, a fin de cuentas, McCandless logró madurar. Se produjo la curva de evolución del personaje de la que tanto me han hablado en clases de guión. La experiencia le ha servido para confirmar muchas cosas, para comprender muchas otras, para reflexionar acerca de todas.

Into_the_Wild_2007_04_1024x768

“La felicidad solo es real cuando es compartida”… los seres humanos no podemos subsistir solos. No existimos sin los otros. Está en nuestra naturaleza. Nacemos en un grupo (la familia), nos forjamos y educamos con las instituciones y nos desarrollamos por completo en el grupo más grande de todos, la sociedad. Con nuestros ideales, con nuestros pensamientos, con nuestros valores. No podemos vivir solos. Necesitamos del otro, siempre.

into-the-wild-9-1024

No voy a negar que la aventura es tentadora, que quizá, en algún momento, todos deberíamos hacer un viaje al estilo McCandless, pero tomando precauciones, sabiendo y entendiendo que hay cosas que nos superan, sabiendo que la naturaleza es cautivante pero a la vez traicionera. Un viaje para experimentar, no para castigar.

Into The Wild tiene todos los condimentos para ser una must see. Es esa película que no puede faltar en la videoteca. Un guión fuerte, actuaciones memorables, una música que llega a lo más profundo del alma, una fotografía y paisajes admirables, y un mensaje que da lugar a múltiples interpretaciones, todas válidas. Si la vieron, vuelvan a verla, siempre le pueden encontrar algo nuevo. Si no la vieron, no sé qué esperan.

Josefina Chalde

Estudiante de Cine. Amante de la música internacional. Un buen libro, un buen disco y una buena película es todo lo que necesita. Londres es su lugar en el mundo.