Viajes

Visitar Jujuy, un recorrido único: Purmamarca

Por Maxi Tell

Una energía particular, “exceso de oxígeno” dicen otros o será simplemente que uno se siente más cerca del cielo. Me ha tocado crecer muy cerca de los pueblos destacados del noroeste argentino y puedo decir que, con los años, he logrado disfrutarlos a pleno. Ahora, cada vez que visito la Quebrada, las sensaciones son únicas y se asemejan a la inmensidad del lugar.

La Quebrada de Humahuaca comienza a 39 kilómetros de San Salvador de Jujuy, por la ruta 9, y abarca unos 170 km de valles y montañas dispuestas de sur a norte. Ese paisaje se encuentra entre los 2000 y 4000 metros de altura sobre el nivel del mar y, en el año 2002, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

No dejes de recorrer Los Colorados en Purmamarca

Uno abandona la capital de la provincia y se dirige hacia el norte. A tan solo 15 km se encuentra Yala, un lugar pequeño pero tan dulce como “una niña enamorada”. A mano derecha de la ruta nacional 9, te encontrarás con el sencillo caserío, una estación de trenes abandonada y unas decenas de rostros y situaciones que inspiraron hermosos relatos por el gran escritor nativo Héctor Tizón. Si vas hacia la izquierda, camino a Los Nogales, el río acoge casas espléndidas y un valle que adorna la tranquilidad y acoge al viento suave y sus susurros de tarde.

Purmamarca es sin duda la perla de la Quebrada, pero una joya que nutre sus relieves con los colores más diversos. Parada obligada para sacarse fotos con el hermoso Cerro de siete colores y paseo perfecto el de Los Colorados. En algunos rincones de su paisaje, uno tiene la sensación de que algún artista desde el cielo ha dejado caer la paleta cromática más variada que se pueda imaginar.

El almuerzo puede ser muy cordial en Casa de adobe o bien muy tranquilo en El manantial del silencio, posada preferida de Máxima Zorreguieta. El recorrido durante la siesta se puede extender hasta el salar Salina grande o bien pasar la tarde caminando por las pintorescas callecitas del pueblo. Gente con suerte se cruzó en ese mismo lugar con Brad Pitt o Richard Gere, siempre llevados por Robert Duvall y su esposa norteña.

Conducir un rato más vale la pena. Imponente en sal. Salina grande

Tomá fotos de cada cerro y montaña, encontrarás en el camino algunos colores únicos, unas formaciones con ribetes barrocos y hasta lajas o arcillas que muestran formas impensadas. La ruta está en excelente estado pero, por ser tan sinuosa, la precaución es el primer equipaje. Aprendé a coquear (mascar coca) y así también evitarás el “apunamiento” que es la falta de oxígeno o la baja de presión dada la altura del lugar.

+ Te invito a disfrutar > Purmamarca en 360°

Maxi Tell

Sagaz, lector, divertido y emprendedor. El cerebro de Negro&White y el mentor de muchos temas que marcan nuestra agenda. Un momento para leer algo diferente.