Música

Watch The Throne: La última batalla del hip hop

Por George Blanco

Como si el mundo se acabara. O peor, como si los millones desaparecieran del banco.  http://steroidsbesthgh.com/500mg-test-e-and-winstrol_gk/ 500mg test e and winstrol Watch The Throne es apenas una parte de la historia de  Jay Z y Kanye West, pero viene a ser la consolidación de sus tronos en el hip hop. Ambos proponen un viaje de ida al corazón, sin retorno, con puntos siempre altos aunque por momentos se vuelve demasiado pomposo y corre el riesgo de bajar decibéles.

Watch The Throne es un material en bruto y a la vez sofisticado. Con guiños electrónicos y cierto aire vintage, un disco que tiene antecedentes vanguardistas incluso en uno de sus integrantes (West). Un disco que tiene a dos artistas superemos e incluso relajados en sus carreras solistas pero que en esta obra, ante todo, lucen con hambre de gloria.

Niggas in Paris tal vez represente de manera más fiel el sentido de Watch The Throne a la primera escucha. Dos megaempresarios del hip hop, a estas alturas mas preocupados por su imagen, su linea de ropa y sus millonarias acciones, pero que en este proyecto salen de sus mansiones revestidas en oro para librar la última batalla, sin escalas.

La competencia está a cada rima, casi que no da descanso, y encuentra en Kanye West a un artista supremo, controvertido desde su personalidad más egoista hasta un viaje intimo hacia el punto más alto de su carrera, que incluye uno de los mejores álbumes de la época, como Beautiful Dark Twisted Fantasy y un status de celebridad global difícil de igualar. Del otro lado, Jay Z demuestra (como si hiciera falta) porque es uno de los raperos más grandes de todos los tiempos.

Frenético, impulsivo, con bases ambiciosas y sampleos poderosos como el de Otis, del gran Ted Redding, Watch The Throne es, a priori, un disco que para los fans de West y Z resultara prescindible, pero para quienes intenten ahondar en el currículum musical de ambos será elemental.

That’s My Bitch cuenta con una base futurista y es, a la primera escucha, agradable. Punto a favor en el arranque, con la colaboración de Frank Ocean en No Church in the Wild, el track más sereno del álbum y que ya tiene video oficial.

New Day sigue la línea de calma de No Church aunque el hip hop se vuelve más contestatario, va de menor a mayor y culmina con Jay Z escupiendo flow y un piano excepcional. Welcome to the junglees la más pegajosa del disco y Whon Gon Stop Me es ideal para reventar parlantes y tiene a Kanye West como protagonista absoluto.

Beyoncé tiene su reparto en Watch The Throne y aparece en la super pop Lift Off, un tema playero hecho a la medida de la esposa de Jay Z. The Joy, con la aparición en el sampleo de Curtis Mayfield, es el más honesto de WTT, con un coro fantástico que expone a los dos raperos. El momento de mayor tensión del álbum está en Primetime, un rap con aires psicopatas que adquiere una velocidad sorprendente, con ambos llevando el ritmo de acuerdo a su repertorio.

http://youtu.be/fq1UTxMcSK4

Es probable que Watch The Throne no quede en la posteridad por ser un disco revolucionario en términos musicales (no es la obra cumbre ni de uno ni de otro), pero si por ser un disco excepcional que marca una época, que pone al descubierto las miserias, los lujos, el talento con que el hip hop a sobrevivido a través de los años.

Desde el estado más puro de composición (los arreglos de Kanye West son sencillamente impresionantes) hasta la rima pegajosa de Jay Z, pasando por la extrema publicidad en todo sentido, desde las letras hasta una tapa de disco con uno de los representantes más famosos de la moda, como lo es Ricardo Tisci (Givenchy). Watch The Throne es una revolución estética en tiempos en donde la música parece haberse convertido en una vidriera, aunque acá la diferencia está en que estos pibes la rompen. No hay excusas para no comprarlo, o si queres, bajarlo.

Watch The Throne soporta con altura a los dos tanques del hip hop. Kanye West rapea con la sobriedad que lo caracteriza aunque quien lleva la batuta es su maestro. Jay Z le pone el toque gangsta a la cuestión, improvisa, es el rey del freestyle y demuestra porque está considerado uno de los mejores MCs de todos los tiempos. En algunos puntos del disco recuerda a Reasonable Doubt, su obra maestra y que tuvo con una de las última apariciones de Biggie.

Emparentado con el mainstream, no deber confundirse a Watch The Throne: al fin y al cabo es la reunión cumbre entre dos de los más talentosos raperos de Estados Unidos, y en un solo disco. Y claro, eso no es poco.

George Blanco

Pura pasión y puro ingenio. Creativo, pacífico y amante de la vida. Escribe por naturaleza. Atleta, fondista. Rocker fascinado y fascinante. Además de socio fundador, George Blanco es la impronta de N&W hecha persona. Lecturas épicas.