Música

What went down, de Foals: Romper todo y empezar de vuelta, otra vez

Por Gervasio Guiñazu

Hace un par de años, en otra publicación, escribí : “Cinco jóvenes editan tres discos en cinco años y se apoderan de Gran Bretaña a los empujones” Esos chicos, se hacían llamar http://steroidsbesthgh.com/severe-acne-from-steroids_3k/ Severe acne from steroids Foals. Y si hoy algo cambió, es que esos empujones se hicieron más fuertes, tomaron consistencia y dejaron de pregonar el teen spirit de Deca durabolin vs testosterone Cobain, para adentrarse en la propuesta más formal y radical de la herencia postpunk inglesa.

“Contenidos radicales, exigen formas radicales”. Con esta frase, el crítico ingles Simon Reynolds describe varias formas de entender el postpunk, y de cómo el prefijo post significó darle la espalda al “No Future” del punk. Ahora bien, mirando para atrás, los cinco de Oxford en el 2008 hicieron un video donde colgaban corazones animales y explotaban contra sus caras, un par de años más tarde nos entregaron un disco FunkyPunk sin dejarnos emitir ninguna queja y dos años después le devolvieron la vida al riff inglés con Inhaler. Ahora releamos la frase del principio. Todo volvió a tener sentido.

Esta reinvención que sufre (por decirlo así) disco a disco, está lejos de ser molesta. Cada anuncio de nuevo disco se a transformado en un evento que nadie quiere perderse. Esta ideología punk, de empujar hasta conseguirlo, los lleva lejos. Pero su fuerza no está en su energía, sino en la combinación de la misma con virtuosismo. Esta reinvención es posible gracias a una constante entrega musical que los lleva a reinventar un género que todos quisieron retomar y nadie pudo. Dicha manera de entender su consecuencia postpunk, es lo que los lleva a apoderarse casi completamente de una escena musical que va adonde la llaman y no adonde quiere.

Con What went down, Philippakis y compañía regala el disco más completo desde Antidotes su disco debut de 2008. ¿Qué pasó en el medio? Dos discos inconclusos que eran mitad si, mitad no. Pero se los perdonamos, siempre supimos el significado real de su estructura inconclusa. La búsqueda constante del contenido radical no es fácil y supimos que esa búsqueda existencial nos preparaba para algo más grande. Ese “algo” llegó hace unos días en forma de los diez mejores temas conectados en los últimos años.

Los liderados por Yannis Philippakis, hacen un disco en el que se dan todos los gustos. Nos regalan algo del sobrante mejor articulado de Total live Forever (2010), trabajan la receta del pop de estribillos con Lonely Hunter, revitalizan su fórmula hitera con Mountain at my gates (con un video dirigido por Nabil hecho solo para celulares) y nos entregan una combinación de electrónica industrial con power rock en la trilogía Albatross, Snake Oil y Night Swimmers.

Y después llega la magia de la emotividad. London Thunder y Knife at the Ocean, dos de los adelantos que ya habían presentado, cobran mucho más sentido combinadas con todos estos tanques que como singles. Sobre todo Knife at the Ocean, la encargado de cerrar el disco, se mueve entre el costado más emotivo de Foals (Late Night, Spanish Sahara) y su lado más fuerte. Y es acá que nos cierra todo. Lograron captar toda esa energía, que en el 2008 se traducía en el mejor disco adolescente de los últimos años, y mezclarla con 7 minutos de puro virtuosismo británico.

Además, y haciendo hincapié en la importancia de los productores en la generación de los contenidos, convocaron para trabajar en la producción a James Ford, la mitad creativa de Simian mobile Disco y encargado de darle vida a: Lungs de Florence and The Machine(!), Myths of the near future de Klaxons (!!!) y los últimos tres de Arctic Monekys. Está de más decir que este pibe la tiene atada. Pero, a diferencia de otras producciones suyas, What went Down sigue siendo un disco de Foals de principio a fin, donde todos los ingredientes que nos enamoraron de ellos están ahí, solo que esta vez el rompecabeza lo armó un maestro y no ellos mismos.

En pocas palabras What went Down es el disco que para a Foals sobre un escalón importante en el rock británico de los últimos años. Y si la noticia del disco no es suficientemente agradable, el 10 de Octubre se presentan en Buenos Aires de la mano de Indie Folks. Quién no los ha visto, esta es buen momento, el mejor en realidad. Quién ya los vió, se prepara para la experiencia corporal más desgastante de su vida. Salud!

Gervasio Guiñazu

Nada en el mundo es más lindo que encontrar a tu próxima banda favorita. No quiero ser tu amigo si no llorás al menos con tres de tus canciones preferidas. Si no hay Pink Floyd, que no haya nada.