Cine

James Dean, el ícono de la década del ’50

Por Maria Victoria Altamirano

Cada década tiene características y hechos que la definen, que marcan tendencias, cambios, hábitos que posteriormente tienden a profundizarse, olvidarse o a convertirse en íconos que reinventándose siguen influenciando a través de los años.

Hoy nos centramos en los 50’s, una década que marcó un antes y un después en la cultura, la forma de vida, las relaciones internacionales, los medios de comunicación. Y fundamentalmente nos centramos en un personaje, y en la persona detrás de ese personaje (que aunque veremos más adelante no hubo división entre uno y otro) que habiendo vivido nada más que 24 años se convirtió eternamente en el símbolo de la rebeldía adolescente, en sinónimo de ruptura generacional, y que es la imagen de la belleza, la soledad y la genialidad: James Dean.

La gestación

 

Hagamos un rápido repaso de qué pasaba en el mundo en aquellos años para entender el fenómeno Dean en cuanto a su actuación, que ya de por sí era absolutamente excepcional: ”No actúes: si estás fumando un cigarrillo fúmatelo, no actúes como si lo estuvieras fumando” decía Jimmy rompiendo los cánones de la época y revelándose contra el Método al que la mayoría de los actores adherían religiosamente.

Los 50’s encontraron al mundo “repodrido y dividido en dos”. La división Oriente Occidente, tenía en vilo al mundo ante el temor de un nuevo enfrentamiento mundial: La guerra Fria era la espada de Damocles que pesaba sobre la humanidad. EEUU empezaba la década con la guerra de Corea (a la que nuestro protagonista se negó a participar aduciendo “ser homosexual”…podría haber dicho que era absolutamente miope o tenía pie plano, cosa que era cierto pero esa frase ya marcaría su irreverencia eterna). En Cuba iba gestándose lentamente la caída del régimen de Fulgencio Batista y la década concluiría con la revolución cubana .

El “american way of life” era el signo de la época: mucha publicidad de los productos y la creación de la “necesidad” de tener lo último que apareciera en el mercado. Ventas a crédito, ostentación y acercamiento de las clases medias y bajas al consumo (había que vender todo lo que se producía): La tele, la radio, el cine eran el vehiculo de penetración para crear la necesidad innecesaria. La “cultura de masas” había llegado para quedarse, privilegiando la cantidad a la calidad.

“Cada acción genera una reacción”

Por supuesto todo esto tenía que provocar una reacción y asi nacen los movimientos contraculturales que cambiaron la historia. A medida que crecía ese “estado de bienestar”, surgían grupos que impulsaban una forma distinta de vivir. Y ese movimiento pasaba por los jóvenes, antes sumisos y callados y en esta década buscando desesperadamente diferenciarse de los mayores. No ser igual a los padres sería a partir de ese momento un axioma que se mantendría hasta nuestros días.

Nace el rock (Elvis a escena) como ruptura musical sonidos que provenian del R&B negro, del jazz, del blues...ahora sonaban en las radios para “chicos blancos”. Nuevas formas de hablar, códigos entre adolescentes, ropa “provocativa” para la época.. un caldo de cultivo que tendría su máxima expresión en James Dean en el cine.

http://youtu.be/ckF33JfDLr8

“Vive rápido, muere joven y deja un cadáver bonito”

Jimmy había nacido en un pueblito de Indiana, Fairmount. Su madre murió cuando apenas tenía 9 años y su padre nunca lo aceptó. Quería que su hijo fuera Abogado, o Profesor de Educación física. Pero en Jimmy vibró desde siempre su inclinación al Arte. Lo criaron unos tíos que hasta el final de sus días le dieron el amor y la contención que no tuvo en su núcleo familiar.

Estudió Teatro en la Preparatoria y para lograr cambiar su manera de hablar cerrada y casi inentendible declamaba las Obras de Shakespeare ante su primera profesora de Oratoria. Un hombre marcó su adolescencia, el reverendo metodista James DeWeerd. Con él debutó sexualmente y fue el inicio de una sexualidad que trató de vivir aún en contraposición a lo “socialmente aceptable”. James Dean era homosexual manifiesto que no vivía su sexualidad como un trauma, como estaba visto en esa época.

Voy a saltearme varios pasos de su vida y me animo a recomendar “El bulevar de los sueños rotos” la biografía que Paul Alexander escribió sobre James Dean, que va más allá de su carrera breve y significativa en cine y ahonda en la persona que se escondía detrás del personaje pero que siempre fue el mismo.

Dean fue un ser humano atormentado por el desamor de su padre y por eso verlo en su primera gran película “Al este del Eden” bajo la dirección de Elia Kazan, uno siente que no es Cal Trask (el nombre del personaje) sino el mismo Jimmy reviviendo su historia. Cuando el director lo conoció dijo ”Se parecía al personaje de “Al este…Cuando entró en el despacho, supe que era perfecto para el papel. Era cauteloso, huraño y suspicaz, y parecٌía tener una enorme cantidad de sentimientos escondidos”.

Al este del Eden” fue un éxito impresionante a cuyo estreno Dean no fue. Comenzó la época en que su compañía cinematográfica, la Warner Bros, necesitaba “fabricar” al sex symbol, no porque Jimmy no lo fuera sino porque para salir en las revistas tenía que tener romances con chicas. Así aparecieron estrellitas del momento, y otras con cierta proyección como Pier Angelli o Ursula Andress. Todo para la foto, no se sabe a ciencia cierta si intimó con alguna de ellas, pero Jimmy entendía el juego y lo seguía.

En un año y medio su carrera fue un vértigo, si bien ya había trabajado en papeles menores “Al este del Eden” fue el comienzo de la trilogía que lo hizo eterno. Nicholas Ray lo convocó para personificar a Jim Stark en “Rebelde sin causa”, LA pelicula que marcaría a su generación: el relato de la incomprensión de los padres, el “no ser como ellos”, la búsqueda de cómo situarse en el mundo, el entendimiento con sus pares, la desazon, la inocencia que se pierde en un abrir y cerrar de ojos (se vé claramente en la escena final donde llora la muerte de Platón (Sal Mineo).

Mientras terminaba de filmar “Rebelde..” ya comenzaba la que sería su obra póstuma “Gigante” donde su Jett Rink provoca la furia del director George Stevens y de su coprotagonista masculino Rock Hudson. Jimmy jamás podía repetir una toma de igual manera, cada vez que actuaba no actuaba, vivía la escena para exasperación de los más metódicos. No fue asi su relacion con Liz Taylor, que durante el rodaje tuvo una empatía muy fuerte con Jimmy.

Esta nota es una vorágine como lo fue la vida de James Dean. Me falta hablar de su pasión por los autos, de sus amores y desamores, de su pasión por la actuación, del estreno post mortem de “Rebelde sin causa” y “Gigante” y la locura que desató en el mundo entero.

Dias antes de morir en la carretera 466, confluencia con la 41, había grabado un corto concientizando sobre la seguridad vial: “Cuando conduzcas, tómatelo con calma.. La vida que podrías salvar podría ser la mía” palabra que enfatizó señalándose el pecho.

Hasta su muerte James Dean era un actor con un futuro increíble. Después de ella fue inmortalizado como ícono al lado de Elvis y Marylin. ”Vive rápido, muere joven y deja un cadáver bonito”. Algunos especuladores quisieron ver en su final que fue suicidio en consonancia con la frase, pero nada parece indicar que así fuera. Fue el destino, la fatalidad… la historia.

Un dia le dijo a su amigo Bill BlastSi un hombre puede llenar el vacío que existe entre la vida y la muerte, si puede continuar viviendo después de morir.. quiero decir..si puede vivir después de que ha muerto, entonces tal vez fue un gran hombre. Para mi el único éxito, la única grandeza, es la inmortalidad”. James Dean lo logró.

http://youtu.be/w2x6AT4mr3o

Maria Victoria Altamirano

Periodista amante del rock y la literatura. Autentica y frontal. Podría pasar el día bailando al ritmo de Elvis o escuchando en paz a El Cigala. En N&W demuestra que las mujeres saben de arte y tienen mucho que decir al escribir.