Cine

Vuelo atrasado: Crítica de Rescate en Entebbe

Por Germán Pérez

José Padilha regresa a la gran pantalla después de 4 años de ausencia. La promesa de volver a ver ese cine crudo y realista que una vez se mostró hace once años, con Tropa de Elite y su secuela en el 2010, desencadena una euforia por la posibilidad de pasar un rato genial en las salas de cine; lamentablemente ahora es el turno de hablar sobre Rescate en Entebbe y vamos a tener que seguir esperando por aquella promesa.

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El film nos traslada a la década de los 70’s, entre los peinados desprolijos y bigotes desproporcionados, una época de lucha por los ideales y de revoluciones clandestinas. Allí Padilha nos presenta a los protagonistas de este film, miembros de la guerrilla revolucionaria alemana (Daniel Brühl y Rosamund Pike) a punto de realizar un golpe de toma de rehenes en un avión con salida de aeropuerto en Tel Aviv, Israel.

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Desde el comienzo notamos cómo el guión de Gregory Burke (’71) trata de establecer una dosis de romanticismo forzado para que el espectador comprenda – con una débil formalidad – la razón del «por qué» estos individuos se disponen a realizar este atentado contra el estado de Israel. Estamos hablando de una película que quiere minimizar los hechos acontecidos y las acciones de sus protagonistas, los cuales son terroristas- simple y claro-  y Padilha junto a Burke trata de implementar la idea de «pobre alma» a personas que juegan con la vida ajena, la escoria de la escoria. Solo por eso esta película resulta mediocre en su cometido.

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En Rescate en Entebbe se seleccionaron talentos actorales que, justamente, son la contracara de ese punto de vista «simpaticón» que quieren trasmitir sobre estos monstruos terroristas. Elegir a Rosamund Pike (que interpretó a la mismísima Amazing Amy, la Axel Forrester del siglo 21) y Daniel Brühl (un actor que posee un carisma a la par de su personaje de Inglourious Basterds, Frederick Zoller) para interpretar a «pobres» víctimas del sistema es un colmo cinéfilo; el único que se salva de este bodrio de pantalla grande es Eddie Marsan interpretando a Shimon Peres , décadas previas a comenzar su mandato como presidente de Israel.

Quitando los flashbacks absurdos que encontramos en este film, tenemos una subtrama dispensable acerca de un soldado interpretado por Ben Schnetzer (otro carismático del cine, si hablamos irónicamente) cuya novia se prepara para participar en un show de teatro al estilo Cirque du Soleil especial tango in Europe. Este punto es interesante ya que Padilha presenta su film  con un ensayo del «gran show», y aquí se presenta un problema: el objetivo final, el endgame, del «gran show» es ser el background de un enfrentamiento que solamente sirve para dar cierta liberación al espectador marcando el advenimiento de un inevitable final. Ahora bien, esa subtrama genera un escenario que nos pone en la situación de recordar al «Chipy», un pobre hombre que preguntaba y reitereba ¿Y Candela? ¿Y la Moto? ¿Qué te pasó? en un mítico episodio de Policías en Acción, José Padilha y su Rescate en Entebbe nos hace sentir como «El Chipy», preguntando al aire por respuestas que sabemos que nunca vamos a encontrar.

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El nuevo film de José Padilha es un intento para llamar la atención de reconocimiento. Podemos encontrar toda esta misma historia resumida – exitosamente – en el canal History Channel un miércoles al mediodía con entrevistas y la descripción precisa de hechos; Rescate en Entebbe no llega a deslumbrar en nada de lo que ofrece, resulta densa y aleja un peldaño más en la escalera hacia el reconocimiento a Jose Padilha, que al parecer se muestra cómodo en nivel «del montón». Valoración: Regular.

Germán Pérez

Lector, escritor y cinéfilo. Pasa sus días en el gimnasio y viendo viejos y nuevos clásicos del cine. Fanático de Michael Mann.