Cine

Despedimos a Robin Williams, un grande de Hollywood

Por Nico Calvo

El día lunes 11 de agosto, Hollywood volvió a dejar a todo el mundo en shock, cuando los medios anunciaron que habían encontrado al actor Robin Williams muerto en su casa.

Robin nació en Chicago en 1951, tenía 63 años y era uno de los actores más conocidos y más emblemáticos de todo Hollywood. Su partida llenó de tristeza a todo el mundo y rápidamente sus colegas y fanáticos expresaron su dolor a través de las redes sociales.

Multinominado y multipremiado, el ganador del Oscar participó en más de 100 producciones a lo largo de su carrera, con actuaciones y filmes realmente memorables, ubicándolo como uno de los actores más reconocidos y talentosos del mundo.

Pero cuando hablamos de Robin Williams, es imposible solamente mencionar una película, porque para nuestra generación, el actor marcó una época. Marcó nuestra infancia y nuestra adolescencia y ya lo veíamos como consagrado al pasar los años. Tener a Robin en la pantalla ya era sinónimo de calidad y éxito, y más increíble aún era verlo en algún cameo o aparición pequeña: su manera cariñosa de actuar, dejaban su sello personal y profesional.

Sabías de entrada cuando un film tenía su inconfundible toque, y cuando digo que marcó una época -nuestra época-, es totalmente cierto: supo ser el maestro que todos quisimos tener, el terapeuta que todos quisimos tener, supo ser ese padre que haría todo por sus hijos.

La sorpresa mayor fue cuando los medios indicaban que la causa de muerte era un probable suicidio. ¿Qué podría pasarle a un hombre tan querido y reconocido? Tampoco era que no tenía trabajo, ya que siguió trabajando hasta último momento (incluso todavía faltan que se estrenen 3 películas). Muchos lo atribuían a depresión y a problemas con el alcohol, sin embargo sus fanáticos estamos todavía tratando de caer en la cuenta que este gran actor ya no está entre nosotros como para pensar en eso.

Su talento nato para la comedia lo llevó a exitosos shows de stand-up que le valieron su primer trabajo en el cine. Pero no solo deslumbraba su gran capacidad de improvisación, también resultó ser un gran actor dramático, lo que le valió su Oscar a mejor actor de reparto por Good Will Hunting.

También se destacó en los thrillers como Insomnia y Retratos de una Obsesión, convirtiéndolo en un actor multifacético e incluso ha prestado su voz en recordados filmes como Aladdin, Inteligencia Artificial, Robots y Happy Feet.

Para recordar al nacido en Chicago, es muy difícil recomendar solo un par de películas, ya que prácticamente todas son imperdibles. Muchas de ellas te van a hacer reír, otras tantas te harán pensar y más te harán llorar. Su carrera y sus fanáticos son el fiel reflejo de su talento interminable.

Ayer vi, a modo de homenaje, su último estreno llamado The Angriest Man in Brooklin y aunque parezca chiste, trata sobre un hombre que sólo tiene 90 minutos de vida, y lo quiere utilizar para decirles a todos sus seres queridos, lo importante que son para él. Espero que nuestro Robin al menos se haya tomado algunos minutos para despedirse de los suyos. Nosotros, mientras esperamos el estreno de sus últimas producciones, lo recordaremos en la pantalla.

¿Qué podemos mirar de Robin Williams? Jumanji, Good Morning Vietnam, La Sociedad de los Poetas Muertos, Hook, Mrs Doubtfire, Patch Adams, Más Allá de los Sueños, A.I, Flubber, Good Will Hunting, Insomnia, August Rush, El Mayordomo de la Casa Blanca, El Hombre Bicentenario, Una Noche en el Museo, Retratos de una Obsesión, y a pesar de lo extensa de esta lista, nos quedamos cortos.

Este año y el anterior han sido terribles para los fanáticos del cine, ya que hemos perdido a grandes figuras en un abrir y cerrar de ojos.

Te vamos a extrañar mucho, Robin.

Robin Williams y el ciclismo

Por @georgeblanco

El mundo no deja de llorar a Robin Williams. Su arrolladora personalidad, la misma que cautivó e hizo sonreír a millones en el mundo, trascendió las fronteras de la actuación y le otorgó un legado incalculable. Además de la música, su otra pasión era el deporte. Aficionado del ciclismo, Robin Williams despuntó la misma pasión tanto en el set como arriba de los pedales. Su gusto por la bicicleta hizo que entablara una fuerte amistad con Lance Armstrong durante su época dorada, algo que se extendió desde largas salidas por Texas y California hasta comidas en sus casas. Además de acompañar a Armstrong en el Tour, colaboró en muchas oportunidades con Livestrong, la fundación de Lance.

Incluso lo apoyó en su otra época, la sombría, donde todos sus «amigos» se esfumaron. Livestrong mantuvo su credibilidad gracias a la presencia de Williams en cada una de las galas. Robin Williams siempre tuvo esa sensibilidad, esa pasión a flor de piel. Su conmovedor papel en Patch Adams (pienso en esa película y lloro), tenía un correlato con su vida personal, con sus ganas de dar alegría a los que más sufren. Además de Livestrong, colaboró en otras fundaciones, como la del triatleta amputado Rudi García. Llegó a tener una indescifrable colección de bicicletas, muchas de las cuáles eran sus mejores aliadas a la hora de escapar de su infierno interior. Lance Armstrong, apenas conoció la noticia, se sumió a un profundo dolor. Habrá querido tomar la bici y salir a rodar junto a él, como tantas tardes. No hay dudas, Robin Williams además de actuar y hacer reír al de arriba, está rodando junto a su rutera en el eterno e inconmensurable cielo que ya se apropió.

Nico Calvo

Diseñador multimedial y cinéfilo. Amo la comedia, pero creo que el mejor género es el thriller y la acción. Fanático del tenis, los video juegos, hincha de River Plate y papá de Mateo.