Libros

1984: cualquier parecido con la verdad es pura coincidencia

Por Deborah Kuperman

how to buy 50 followers on instagram 1984 no es la típica novela de ciencia ficción que todos conocemos. No hay aliens, no hay robots, no hay vampiros. Pero sí hay en ella uno de los ingredientes esenciales para mantenernos a todos “enganchados”: ryan terry Caos.

Muchas veces, los libros de este género nos presentan escenarios ideales, mundos perfectos, donde existen ciudades futuristas, capaces de satisfacer todas y cada una de las necesidades del hombre promedio. Este mundo ideal, donde la humanidad es irrealmente feliz, es llamado una ct fletcher utopía.

Ahora bien, imaginemos todo lo contrario. Un estado totalitario y opresivo, un mundo muy parecido al nuestro -dividido en tres grandes superpotencias, constantemente en guerra: buy followers on instagram for a dollar Oceanía, anyone buy instagram followers Eurasia y hugh jackman body transformation Asia Oriental– en donde hasta pensar en contra de los que ejercen el poder es un crimen subversivo (les suena?). Este crimen es llamado Crimental en Neolengua, la lengua oficial de Oceanía. A esa sociedad ficticia indeseable se la conoce con el nombre de distopía. Y esta novela… es la reina de todas las distopías.

Imagen1550.jpg

La obra maestra de Orwell es una fuente inagotable de citas que parecen adecuarse perfectamente a muchas realidades sociales y políticas que han sucedido, suceden, y continuarán sucediendo en distintos países del mundo, como: “El poder no es un medio; es un fin en si mismo” o “No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución; se hace una revolución para establecer una dictadura”.

Por esta misma razón, 1984 es una novela que sorprende y atrapa a gente de todas las edades, y que sirvió de fuente de inspiración para el famoso programa de televisión “Gran Hermano”, manera en la que Orwell llama a aquél poder politico omnipresente, que todo lo ve y todo lo sabe, y que reencarna a todos los ideales de un Partido todopoderoso, al mando de la sociedad. Hasta algunos grandes grupos musicales, como Muse, Incubus y Radiohead, se basaron en esta gran novela para escribir varias de sus canciones.

Definitivamente, este libro nos demuestra que Orwell sabía muy bien lo que estaba pasando a su alrededor cuando lo escribió en 1949, período bélico e inmerso en comunismo y fascismo. Demuestra su modo de pensar sin grandes enunciados políticos que podrían marear a un lector inexperto en el campo. Nos enseña su manera de ver las cosas, tal cual como seguramente nosotros mismos las veríamos, y como el mismo las vivió: nos entromete en la mente de un ciudadano, parte del sistema. De cualquier ciudad. En cualquier momento.

Winston Smith es un funcionario en un ministerio del gobierno. En su mundo no existe la libertad. Asi lo enuncian los tres grandes slogans del Partido: “La guerra es la paz. La libertad es la esclavitud. La ignorancia es la fuerza.” Existen cuatro ministerios -el Ministerio de la Paz, el Ministerio de la Abundancia, el Ministerio del Amor, y el Ministerio de la Verdad– que lo controlan todo. El Gran Hermanoobservando, escuchando, disponiendo. Siempre, constantemente.

Un tiempo antes al comienzo del relato, cae en manos de nuestro personaje un documento que demuestra que el gobierno ha manipulado la realidad. El trabajo de Winston consiste en alterar la prensa de tal manera que las noticias que incomodan al Partido sean sustituidas por otras que se adecuen a la verdad oficial. Y al desaparecer de los medios de comunicación, podríamos decir que esas noticias nunca han existido.

imagen2550.jpg

Pero nuestro protagonista se va volviendo cada vez más consciente de la farsa que lo rodea, y va asumiendo su lugar como representante de una rebelión que al principio es personal pero que, luego descubre, es más grande de lo que tal vez él mismo pueda aguantar. Conforme avanza el relato, es imposible no quedar atrapados por este engranaje cruel, inquietante y tan poderoso, que nos convence y nos mantiene cautivos desde el comienzo.

No hay que encasillarnos en ningún tipo de orientación sociopolítica para querer entender cómo funcionan las cosas. Seamos de derecha, de izquierda y aunque no nos inclinemos por ningún tipo de pensamiento en general, no podemos negar que el poder es un arma de doble filo.

Si nos dicen que 2+2 = 5, y aunque estemos convencidos de que es 4, ¿Qué pasaría si todo lo que nos rodea nos indica que es 5? ¿Si no hay registros algunos de que alguna vez realmente fue 4? Tal vez, tengamos que rebelarnos en contra del sistema y asumir las consecuencias de pensar lo contrario a lo que piensa la sociedad. O tal vez, desgraciadamente, terminemos convenciéndonos de que finalmente, lo mejor es pensar que es 5.

“Los mejores libros son los que nos dicen lo que ya sabemos” – 1984, George Orwell

Deborah Kuperman

Adicta a los libros y exploradora de todo tipo de lecturas. Viajera frecuente. Escucha música todo el día, en su cabeza. Periodista profesional.