Sociedad

5 errores que le costaron la Casa Blanca a Hillary

Por Florencia Margaría

Todo alrededor del futuro de Estados Unidos es incierto, menos que Hillary perdió por un muro de votos. La realidad es que, en política, los errores se pagan; y el resultado de la noche del 8 de noviembre no fue más que la prueba de eso.

Primer error: “Donald Trump no es adversario, ¿quién lo va a votar?”

 Hillary y su equipo (al igual que muchos de nosotros), vimos la candidatura del excéntrico Donald como una amenaza poco sólida. Lo cierto es que Hillary lo miró durante toda la campaña como un “adversario indigno” y con un aire de superioridad moral e intelectual.

Nunca lograron posicionar a Trump (y lo que el representa en el “ideal americano” del electorado) como un verdadero adversario político; y lo cierto es que no esperaban que pasara de las primarias republicanas. Pero las pasó, y hoy es el nuevo Presidente de los Estados Unidos. Y ellos jamás lo pudieron ver.

 Segundo error: “Trump es misógino, homofóbico, bully de discapacitados y xenófobo”

Sí, sin dudas Donald es todo eso; pero lo interesante es que esas “debilidades” son abiertas y reconocidas. Todo el mundo las ve. Pero así y todo, lo siguen eligiendo. Eso es porque lo que el electorado percibe como fortaleza, diluye y minimiza el impacto negativo de la debilidad.

El error de Hillary fue justamente ese: atacar sus debilidades. Mejor dicho, atacar sus debilidades obvias. El negocio estaba en atacar sus fortalezas. De esa manera, se destruye su campaña por completo.

 

Tercer error: “La única personalidad en escena, es la de Trump”

 Hillary fue a lo largo de toda su carrera “políticamente correcta” y percibida como fría y distante. Sus discursos y su personalidad eran 100% previsibles y esperables, correctos y sacados de manual.

Trump, por otro lado… fue Trump. Su personalidad fue exuberante y ocupó el protagónico de su campaña. ¿Qué percibió la gente? Que Hillary era la reencarnación de una inteligencia artificial, con ideas correctas y estereotipadas; y que Trump era un ser humano. Listo, no hay que decir más.

Cuarto error: “Cerrar los ojos y ver el muro de Trump”

 El muro, una gran valla de piedra. Físicamente percibible e inquebrantable.

Esa fue la imagen visual de toda la campaña de Trump. Y lo lindo es que todos la imaginamos, todos la tuvimos clavada en nuestro cerebro a lo largo de la campaña presidencial: la vimos y los adversarios lo veían en su equipo… hasta los indiferentes no podían escapar de esa gran imagen.

¿De Hillary, recordamos alguna? Quizás el botón de “Trump va a volar el mundo” puede ser una. Pero… ¡ya lo posiciona a Trump como presidente! No sirve, grave error.

 Quinto error: “El minimalismo comunicacional no se puede ignorar”

 El discurso de Trump estaba a un nivel linguístico de un niño de 10 años. Para muchos eso se vio como debilidad, pero claramente no lo fue.

 Es muy soberbio y un error irrecuperable pensar que el “hablar simple y llano, hasta para que un niño de 10 años te entienda” es faltarle el respeto a la inteligencia de las personas.

 La verdad es que no se trata del nivel intelectual, sino de tiempo. La atención de las personas es escasa en este tiempo, estamos constantemente bombardeados por muchísimos estímulos que demandan nuestra atención; lo que nos lleva a atender de forma episódica y fragmentada.

 En el contexto de campañas políticas, los candidatos tienen la obligación de ser simples. Simples en los temas, en la comunicación, en los canales, los procedimientos y las ideas. Tienen que tener un mensaje claro, una historia, un problema concreto, una solución que sea fácil de visualizar, un lenguaje comprensible hasta para un niño de 10.

Hillary estuvo muy lejos de eso y se enredó en la complejidad de su autopercibida superioridad moral e intelectual.

 Esos son sólo 5 errores.

Los que a mí criterio fueron los más visibles y que llevaron a Hillary a la derrota.

Florencia Margaría

Politóloga de profesión, Comunicadora de corazón. Winelover y del análisis de las miradas.