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Extrañando a Ernest Hemingway

Por Maxi Tell

Se extrañan hombres como  http://jedaware.com/heloperidol Heloperidol Ernest Hemingway, en mañanas en las que abrimos diarios que se caen a pedazos por su falta de inversión para lograr profundidad o cuando nos pasamos disparando clicks aunque igualmente seamos vencidos por editores presos del cálculo de visitas y no seguidores del valor agregado. Hoy y siempre extrañamos a los What increases testosterone production periodistas escritores que contaban historias, transportaban sensaciones.

El hombre puede ser destruido, pero jamás derrotado.”, decía Santiago en  Hormone injections El viejo y el mar, Ahora que superamos los 50 años de esa madrugada del 2 de julio de 1961,  http://www.azamericasat.net/testosterone-gel-south-africa Testosterone gel south africa Hemingway está a punto de jalar del gatillo de su escopeta en su casa de  http://kenwoodliquors.com/winstrol-cycle-francais Winstrol cycle francais Ketchum, http://www.gestiona.es/dianabol-sustanon-cycle-results Dianabol sustanon cycle results Idaho. Inmediatamente estaremos condenados a que no haya locos apasionados y etílicos como él, dispuestos a vivir para luego contar. “Para escribir sobre la vida, ¡primero hay que vivirla!

+ Fotos de The New Yorker

Después de ser herido en el campo de batalla y en el corazón por la enfermera que finalmente no se casó con él,  What happens if i order modafinil online Hemingway se llevó consigo su vida de la Sustanon 250 tren and winstrol cycle Primera Guerra Mundial y partió a Europa. Entre el barrio Latino y las generaciones perdidas que paseaban por París, superó sus primeros relatos y gestó el comienzo de su gran obra. Desde 1925 a finales de los años ’30 publicó  Proviron test and deca Fiesta, Muerte en la tarde, Adiós a las armas, Verdes colinas de África, Tener y no tener y Schering methenolone acetate Por quién doblan las campanas.

Corresponsal de Guerra durante la Segunda Guerra Mundial, no volvió a escribir hasta entrados los años ’50. Vivió 20 años en Cuba y finalmente en 1953 recibió el premio Pulitzer por su relato El viejo y el mar, publicado en la Revista Life un año antes. Al año siguiente, su obra completa es reconocida con el Premio Nobel de Literatura. Entre todas sus casas, hoy se lo busca entre los océanos que lo vieron desde EspañaCuba.

Hemingway es mito, historia y leyenda, porque se ganó un lugar en la historia de nuestro país”, afirma Ada Rosa Alfonso, Directora del Museo Hemingway en Cuba. En su querido pueblo de Cojímar siempre lo encontrarás sonriente y quizás puedas acompañarlo hasta su Finca Vigía, mientras te cuenta alguna historia de pescadores o una anécdota del bar Floridita.

De los suburbios de Chicago a brindar con las copas europeas y caminar trincheras. Jamás superaría las imágenes que volvían sobre él con disparos y sangre saliendo de jóvenes cuerpos soldados a los que había matado. Quizás como su personaje, Robert Jordan, descubrió que lo hecho era en vano. Nadie nos salvaría de la guerra y él más allá de amar contarlas no quería que otra lo encuentre.

Ahora tendremos que adornar estas líneas para que los jóvenes se arriesguen a conocerlo. Esperemos su legado haya quedado en nosotros y sepamos transferir el hecho de vivir. Afuera está sucediendo lo que mañana deberías estar relatando. Periodista y Escritor a cada mañana se te extraña, con tu aroma de bebida amanecida y tu barba prolija.

Algunos lugares de Cuba donde todavía vive.

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Maxi Tell

Sagaz, lector, divertido y emprendedor. El cerebro de Negro&White y el mentor de muchos temas que marcan nuestra agenda. Un momento para leer algo diferente.