Sociedad

Un año del desastre en Japón, el riesgo nuclear de Fukushima

Por Maxi Tell

Fue sin dudas un día inolvidable. Uno de los más lamentables. Cuando volvemos sobre las imágenes de los sucedido hace un año en Japón el dolor nos acorrala. Más allá del desastre natural y el terror vivido, tenemos que tomar conciencia sobre lo sucedido en Clarins products with peptides Fukushima.

Pasó lo peor, se calmó el temblor más fuerte, pero el terremoto continúa, el agua de la pecera corre por el suelo de toda la sala mojando libros que se han caído de las estanterías, todo el edificio se sigue moviendo pero cada vez menos. Abrimos los ojos, nos miramos fijamente otra vez y sonreímos. Pero al mismo tiempo que sonrío se me caen dos lágrimas. Me tiemblan las manos y la mandíbula, no lo puedo controlar. Ella está más calmada que yo, me tranquiliza diciendo que ya ha pasado lo peor, que estamos bien. Respiro hondo, me acaricia la cara con sus manos dedicándome una sonrisa de oreja a oreja. Me calmo y pienso: http://steroidsbesthgh.com/anavar-cycle-for-women-length_yb/ Anavar cycle for women length “Nosotros, la humanidad somos algo débil y efímero en este Universo” y ella me dice: “Pensé que iba a morir aquí contigo, no se porqué, pero sentí paz en mi interior”. Se me escapan otras dos lágrimas.

Por Héctor García Puigcerver, desde Tokio, Japón

Un año después del desastre nuclear de Japón, Beta hcg blood test levels Greenpeace Internacional analiza qué lecciones se han de aprender de lo sucedido para que no vuelva a ocurrir. Les recomiendo se descarguen y analicen el Informe (PDF): Las Lecciones de Fukushima. A un año de la catástrofe, expertos internacionales analizan lo sucedido el 11 de marzo de 2011, tras la fusión de tres reactores de la central nuclear Fukushima Daiichi, en qué condiciones se encuentran las 150.000 personas desplazadas debido a la contaminación radiactiva y cuál ha sido la actuación de las administraciones y de la empresa propietaria.

+ Un desastre nuclear como el del Fukushima podría ocurrir en cualquiera de los 437 reactores que hay en el mundo. Millones de personas están en riesgo. Descubre aquí si estás en peligro.

Sadako escucha y sonríe. No entiende, pero asiente paciente. Por fin hace una larga señal de asentimiento: ha comprendido.

“Paseando por el Palacio Real he visto a muchos niños jugando. Me he emocionado al verlos”, responde. “En mi ciudad no pueden jugar al aire libre, lo que les causa mucha frustración. Su base emocional se está desmoronando, y sin ella no podemos construir un sistema educativo sólido”.

Sadako es la directora de una guardería en Fukushima con capacidad para 23 niños. Pero ahora sólo tiene ocho, y tres de ellos comenzarán la primaria en el próximo mes.

“Las familias se están yendo de aquí. Otras quedan divididas entre los que se quieren ir y los que no. Los que no han podido marcharse pasan los fines de semana en un refugio no contaminado.”

A pesar de la crisis que está viviendo, Sadako transmite una tranquilidad infinita. Enseña su radiómetro como un amuleto, y lo mira aliviada: sólo marca 0,01 miliservets.

“El Gobierno dijo que iba a pagar una indemnización a los afectados, pero el dinero no va a solucionar el problema. Más que dinero, el mayor alivio que puede dar el Gobierno a la población es el desmantelamiento de las centrales nucleares y la firme promesa de no volver a construir más.”

Sadako se desmorona. No es ciencia-ficción, es Fukushima.

Fuente greenpeace.org

Maxi Tell

Sagaz, lector, divertido y emprendedor. El cerebro de Negro&White y el mentor de muchos temas que marcan nuestra agenda. Un momento para leer algo diferente.