Música

Adiós a la reina del Disco, adiós querida Donna Summer

Por Maria Victoria Altamirano

En 1979 un artículo publicado en la revista Newsweek, decía que la música “disco” había llegado para quedarse. Sin embargo, dos años más  este género desaparecía casi por completo del gusto popular. No obstante al momento de escribirse el artículo cabe conjeturar  estaba  en el apogeo .

Entre pretenciosa y pasatista la disco tenía una consigna: bailar y divertirse. Las canciones se basaban en la idea de que el ritmo era más importante que la melodía, logrando así un efecto repetitivo pero pegadizo. El “sonido disco” se caracterizaba por instrumentos propios de orquesta (vientos y cuerdas), guitarras eléctricas lejanas ya a los “solos” que caracterizaban a las canciones en otros géneros. Las influencias musicales parten desde el R&B, hasta el soul, funk y mucha combinación de ritmos latinos como salsa y merengue. Los detractores de este género lo han considerado un híbrido comercial  que indudablemente lograba su cometido.

La música disco fue tal vez  el inicio del rol protagonista de los  DJ ‘s detrás de la cabina y “pinchando” discos el DJ iba palpando el gusto de los bailarines. Si no se lograba que todos salieran a la pista , se tomaba casi como un fracaso.

Como género en sí  mismo la disco, el freak,  la “música del finde semana”, el “booggie” (distintas denominaciones que recibió este ritmo) no trascendió más allá de los primeros 80’s., transformándose en dance y con otros parámetros. Hacia los 90 hubo una especie de revival pero ya no con bands dedicadas al género sino con inserciones en trabajos de otros músicos (ejemplo Madonna y su “Hang up” del disco Confessions on the dance floor)

¿Tener o no tener un hit disco?

El boom fue tan fuerte que hasta hubo grupos de rock que por broma, ganas o presiones de las discográficas para hacer un hit tuvieron,  si no un disco,  alguna canción “bailable” (Ejemplo Kiss y I was made for living you baby, Rod Stewart y su Da ya think I’m sexy? o la Electric Light Orchestra y Last train to London)

La estética

Tomada al comienzo como “música para gays e hispanos” fue mutando hasta hacerse masiva. El espaldarazo final se lo dio la película “Fiebre del sábado por la noche” donde John Travolta caracterizando a Tony Manero se enfundaba cada sábado en un traje blanco con camisa negra y salía  a las pistas (fundamental las pistas iluminadas desde el suelo y las bolas de espejo en los techos) . El virtuosismo de inventar nuevos pasos de baile marcaba el who is who en el lugar.

Increíble pero real. Los chicos iban con traje (nada de zapatillas por dios) , las mujeres con peinados afro y largas faldas anchas, maquillaje recargado. Hubo lugares emblemáticos como Studio 54 en New York donde entrar era casi una odisea y donde llamar la atención era un must . Cuaánto más estrafalaria y glamorosa era la ropa, más chances había de entrar. El hedonismo , el ver y hacerse ver era el leiv motiv para ir  a una disco.

Los protagonistas

Decíamos que la música disco nace como una necesidad de los productores de levantar (dicho a grosso modo) las ventas de discos y el baile fueron la excusa. Ya a finales de los 60 empezaba a esbozarse este cambio, pero no fue sino hasta 1972 cuando se acuña propiamente el término DISCO. Exponentes, muchos. Una de las primeras en hacer un hit fue Gloria Gaynor y su I never can say goodbye.

Otros nombres: KC and The Sunshine Band (una banda con mucho mas funk que disco) , los inefables Village People y sus disfraces apelando al imaginario de “macho man” (el policía, el indio, el electricista, el cowboy, el motoquero), Sisster Sledge, Anita Ward, Bonney M, entre otros. La voz grave de Barry White inconfundible marca de la época.

Imposible no mencionar a The Bee Gees. Habían hecho previamente éxitos y bandas de sonido como la de la deliciosa “Melody” pero estallaron con “Fiebre del sábado por la noche” (un disco doble donde aparte de cantar ellos hay un par de bandas que tuvieron sus 15 minutos de fama en la disco y donde se ve la confluencia de géneros latinos).

La reina

Pero como cada reino tiene su soberano quien detentó sin ser cuestinada jamás la corona de “Reina del Disco” fue la recientemente fallecida Donna Summer. Una morena de labios sensuales que cantaba con una voz particular emitiendo en ciertas canciones gemidos que simulaban un orgasmo al punto de que en la canción “Love to love you baby”, ¡Le contaron hasta 22!

Lo único que pidió para grabar esa canción fue que bajaran las luces y cuando alguien le preguntó cómo había logrado esos gemidos tan reales sonriendo dijo “Me tocaba la pierna”. De todos modos años después , convertida en cristiana confesa, se negó a volver a cantar este hit.

5 Grammys, 100 millones de discos vendidos y una corona que sin proponérselo arrebató a Gloria Gaynor hicieron de esta bella y sensual mujer la indiscutida reina de la música disco a la que le han rendido tributo desde Blondie hasta Madonna pasando por John Frusciante y Beyonce.

Con bandas disueltas, con algunos íconos que hoy intentan revivir el género desde el revival, la muerte de Donna Sumer es tal vez el cierre de un ciclo. Con ella se va una década en donde tener los discos en casa no se comparaba con ir a la “discoteca” y escucharlos bailando con frenesí en la pista de baile.

Maria Victoria Altamirano

Periodista amante del rock y la literatura. Autentica y frontal. Podría pasar el día bailando al ritmo de Elvis o escuchando en paz a El Cigala. En N&W demuestra que las mujeres saben de arte y tienen mucho que decir al escribir.