Música

#BBKing El blues te llora, el blues te agradece

Por Matías Montoya

¿Alguien puede negar las facultades creativas que tiene, tuvo y tendrá buy real active instagram followers cheap B.B. King? No, creo que todos nos maravillamos al escuchar su placentero riff blusero gracias a esos dedos mágicos que supieron querer, acariciar y respetar al instrumento tocado.

ct fletcher Lucille, su guitarra, su alma hecha madera y nylon, fue la que canalizó y evidenció lo que King quiso expresar con su música. Guitarra que tuvo su propio tributo gracias al disco homónimo de 1968. En esta placa logró captar la esencia del rhythm & blues que supo generar también en los años venideros.

B.B. King In Concert - New York, NY

El góspel como iniciativa. El blues como modo de vida

Sus comienzos estuvieron marcados y evidenciados gracias sus producciones y canciones interpretadas por él mismo en donde pregonaba la cultura góspel en todo el sur de los Estados Unidos. A mediados de 1940, ya era un reconocido cantor de este género y pudo grabar canciones para la RPM Records, de las cuales muchas de ellas fueron producidas por Sam Phillips, el recordado productor que luego fundó la Sun Records.

Para los años ´50 supo mostrar su ductilidad con ambos instrumentos: la voz y la guitarra. Y de esta manera se convirtió en un virtuoso en el género rhythm & blues con temas como You Know I Love You, Please Love Me, Sweet Little Angel, You Upset My Baby, Bad Luck, entre muchas otras excelentes canciones.

Con los años se convirtió en amo y señor de la guitarra dentro del género blusero. Brilló y compartió escenarios con Albert King, Eric Clapton, Sarah Vaughan, Chaka Khan, entre muchísimos otros artistas de los más variados en lo que género musical se refiere. Hay tres discos que son memorables dentro de su carrera: Live At The Regal, Live In Cook County Jail y One Kind Favor.

Live At The Regal (1964). La crudeza del blues hecha y derecha

Quizá este haya sido el disco que llevó a B.B. a la cumbre del estrellato con su blues pegadizo y bien logrado. Pervis Spann, un reconocido disc jockey de la escena local de Memphis inicia el concierto con una introducción a modo de presentación. A partir de ahí, todo es vorágine y su música y su voz te comen vivo. Te muestran que los ritmos arenosos y con ciertas fisuras también son correctos. Every Day I Have The Blues, te enseña que lo único que le importa al tipo es la guitarra y cantarle al mundo entero que el género que nació para los negros también puede ser apreciado por los blancos. Grabado en el Royal Theater de Chicago, con músicos que acompañan a King acordes a lo que se demuestra en la música que impulsan. Otro buen aporte que demuestra cómo debe ser tocado el blues se encuentran en canciones como Sweet Little Angel, It´s My Own Fault y Please Love Me. Estos tres temas son el corazón del álbum, allí hay personalidad en la manera de tocar la guitarra, la métrica que poseen los temas son increíblemente poderosas y producen en quien escucha una fusión entre músicos y oyente algo indescriptible. Puedo decirles mucho más sobre este disco, pero es bueno que sea escuchado y apreciado por todos. Vale la pena porque es blues puro. Y eso se ve poco hoy en día.

Live In Cook County Jail (1971). La realidad que golpea fuerte

Nuevamente nos situamos en Chicago, más precisamente en la cárcel de máxima seguridad ubicada en Cook. Cantando entre mafiosos, asesinos seriales, violadores y traficantes de tabaco y whisky B.B. King nuevamente supo lucirse frente a un reducido público que disfrutaba y respetaba a quien estaba arriba del escenario. La grabación a estilo casero le da mayor crudeza a toda la banda; sobre todo a la viola y la batería. How Blue Can You Get? es una de las mejores interpretaciones que posee el disco. Quizá el punto más alto (en realidad todo el disco es de un nivel muy alto) se pueden destacar Sweet Sixteen y Worry Worry, donde se presenta con mayor poder la voz de King y deja en claro quién era el dueño del blues por aquellos años.

One Kind Favor (2008). El blues de buena cepa

Lo viejo se aprecia. El tipo que sabe lo que hace también. La voz es cruda por la edad, ya supera los 80 años, pero eso no importa. Se impone ante todo y todos. Sabe donde marcar los ritmos y donde poner los solos con Lucille. Un claro ejemplo de lo que hablo es el tema See That My Grave Is Kept Clean que abre este hermoso disco de estudio. Los vientos se distinguen y marcan su impronta en uno de los bellos blues con sabor a sur americano llamado Get These Blues Off Me. El piano tiene su lindo trabajo y junto con los punteos y la voz carrasposa del genio nos vierte música a nuestros oídos sin que nosotros lo hayamos pedido. Los compases en la base hacen que tus pies se muevan solos en Midnight Blues, y eso genera en tu cuerpo un frenesí de ritmos y alegrías que sólo el alma puede interpretar (y él generar). Ese era el secreto de King: hacer mover tu cuerpo sin que vos quieras. El disco es todo así y lo bien que nos hace.

Elijo estos tres porque si me pongo a descatalogar todo su trabajo estamos hasta la próxima vida. Otros que son interesantes y muy recomendados son: Indianola Mississippi Seeds, Guess Who, Confessin´ The Blues, el ya mencionado Lucille, Live In Japan y Riding With The King con Eric Clapton.

Se nos fue el tipo que mejor sabía interpretar la música negra. Nos hizo deleitar con su música y su generosidad fue siempre bien recibida (sino preguntale a Pappo). Nunca intentó utilizar su sabiduría y su chapa de crack para beneficios propios. Este tipo de actitudes lo ponen entre los grandes personajes del medio musical. Quedarán sus hijos en formato disco, vinilo o lo que sea. Solamente nos queda darles las gracias. Hasta siempre Rey.

Matías Montoya

Periodista Deportivo. Secretario en @AACurling. Melómano. Fanático del Deporte. Colaborador en @AARevista. Redactor en @agrupaciondepor