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Brandeburgo, Kimetto y el comienzo de una nueva era

Por George Blanco

http://steroidsbesthgh.com/what-does-anabolic-steroids-look-like_pg/ What does anabolic steroids look like Dos horas, dos minutos y 57 segundos de carrera, para inaugurar un nuevo récord en la prueba más emblemática del mundo, el maratón. Test tren masteron stack Denis Kimetto levantó sus índices en señal de triunfo pasadas las 7 de la mañana hora argentina y la puerta de http://steroidsbesthgh.com/urine-beta-hcg-test_fn/ Urine beta hcg test Brandeburgo, símbolo del Reino de http://steroidsbesthgh.com/ratio-of-hydrolyzed-to-unhydrolyzed-peptides-to-determine-sequence-length_g9/ Ratio of hydrolyzed to unhydrolyzed peptides to determine sequence length Prusia y testigo de la Does winstrol affect testosterone levels Alemania más atroz, vio -como lo hiciera después de la Segunda Guerra Mundial- el Stopping clomid and ovidrel cycles messed up nacimiento de una nueva era. Y no porque Kimetto, como se aventura, sea un extraterrestre, un dotado o un simplemente un caso excepcional. Denis, que ya había estado cerca del http://steroidsbesthgh.com/less-levothyroxine-more-cytomel_p0/ Less levothyroxine more cytomel WR en http://steroidsbesthgh.com/pregnant-with-clomid-on-first-try_u9/ Pregnant with clomid on first try 2013, cuando ganó en Chicago con 02:03:45, escribió el domingo un nuevo capítulo dorado en la historia de los fondistas keniatas, que viene a continuar con una serie de sucesos re inaugurados por Wilson Kipsang en 2013, pulverizando el récord de su compatriota Makau y después del reinado etíope de Gebrselassie.

Eso sí, la proeza tuvo otro actor principal. Emanuel Mutai, quien recién se quedó en el km 38, también marcó un tiempo histórico: 02:03:13, superando al mismo Kipsang por 10 segundos. El récord del mundo de Kimetto hace que la hazaña de Mutai parezca sólo una anécdota, aunque poco tiene que ver con eso. Definitivamente estamos ante una nueva época, aquella que desembocará en superar las 02 horas de carrera, algo casi imposible cuando se concibió al atletismo como la madre de todos los deportes. Cientificos estadounidense y críticos que estudian el comportamiento del cuerpo humano en los keniatas, así como sus métodos de entrenamiento, han asegurado que cerca de 2025 se bajarán las dos horas en maratón. Es posible que, a la luz de los hechos, suceda antes.

En su libro “Correr con los keniatas”, el periodista y atleta aficionado Arnharanand Finn cuenta que, básicamente, los africanos vuelan porque para ellos correr es algo que asimilan desde antes de nacer. Es su fuente de supervivencia en la pobreza extrema (muchos corren para cazar), el único medio de transporte posible y, finalmente, la posibilidad de hacerlo como un trabajo rentable. Kimetto, como Kebede, que de niño comía sólo una vez al día para dejar paso a sus once hermanos, no es la excepción.

De los mejores tiempos en maratón, los keniatas han monopolizado la distancia. Patrick Makau, Geoffrey Mutai (en Boston marco 02:03:02 aunque la IAAF no lo homologó por la pendiente del circuito), Emanuel Mutai, Chipchirir y Wilson Kipsang son los únicos atletas en correr en 02:03, pero además, si se tienen en cuenta los tiempos por debajo de las 02:05, los atletas keniatas suman a Kipchoe, Tergat y Kipruto. Fue el mismo Kimetto quien, en 2013, predijo con una tremenda marca que podía superar el récord de Kipsang. Sus 02:03:45 servirían como puntapié para un 2014 auspicioso. Sin embargo, en Boston se retiró y aunque peligró su año, se preparó para Berlin junto a G. Mutai y Kipsang, que este año se decantó por Nueva York.

Ishmael Kimtai Langat, atleta de Kenia actualmente radicado en Argentina, cuenta que durante los largos días de entrenamiento de doble turno en los campamentos, el lema es “Ningún record es difícil de bajar. Hoy es tuyo, mañana es mío, y no queremos que se vaya de nuestras manos”. En su libro, Adharanand Finn devela que, a contramano de lo que se piensa, los keniatas no tienen ningún secreto a la hora de alcanzar los objetivos. Sí, en el 99% de los casos, cambian fórmulas mágicas por muchas horas de descanso, corridas barefoot (correr descalzo) y sesiones tanto de entrenamiento como de alimentación simples y exigentes a la vez. El mayor tesoro del keniata es correr para sobrevivir desde pequeño, algo que lo hace inmune a la presión de correr para batir una marca o ganar una carrera. Así como suena: corren sin presión alguna, sólo porque es lo que deben hacer, el legado del que forman parte, el motor para darle de comer a sus familias.

Ishmael Langat: “Vamos a entrenar en equipo, con un sueño en común. Somos Keniatas, vamos a ayudarnos entre todos.”

El ritmo planteado desde el comienzo en Berlín fue demoledor, aunque levemente inferior que el inicio de la carrera de Kipsang durante el récord de 2013. Algo que, sin embargo, fue revirtiéndose progresivamente. Las liebres, Kirwa y Ronoh, hicieron un inmenso trabajo y facilitaron la marca, que a partir del km 30 parecía un hecho consumado: Dennis Kimetto corrió cada 1000 en un promedio de 2:56, excepto el km 40. Suficiente para la hazaña. A esa altura, habían pasado 24 segundos abajo del récord del mundo. Desde allí, Kimetto sólo se dedicó a aguantar mientras Emanuel Mutai hacía el gaste más grande e intercambiaban la punta. En total, corrieron dos segundos más rápidos que Kipsang en esos 10 km finales. El trabajo ya estaba hecho.

Los parciales de Dennis Kimetto fueron 14:42 al km 5 y 29:24 en los primeros 10k. El kilómetro 20 lo pasó en 58 minutos, y cronometraron 61:45 en la media maratón. Para el kilómetro 30, pasó en 1:27:37, 26 segundos menos que el récord de Kipsang, corriendo en 29 los últimos 10,000. En todo ese lapso de carrera, se dedicó a mantener esa diferencia de 26 segundos, que finalmente sería la definitiva.

Kimetto nació el 22 de enero de 1984 en Kenia, y se crió en el barrio de Kitale, cercano al Valle del Rift, habitado en su mayoría por la tribu de los Kalenjis. De allí han salido los mejores atletas del planeta. Paul Tergat, campeón olímpico de pista y ex poseedor del record en la prueba de maratón (también en Berlín), es quizás el más representativo. Pero también Geoffrey y Emanuel Mutai, compañeros de entrenamiento de Dennis, y hasta el mismo Kipsang, han surgido de las calles doradas de Kitale. En 2011 corrió la media maratón de Nairobi en 1:01:30, aunque sus mejores registros en esa distancia fueron de 60 minutos en RAK, y 59:14 en Berlín. Su año consagratorio sería 2012, después de ganar los 25 km de Berlín en 01:11:18 (se hizo pasar por junior). Después, la historia sería más o menos conocida: triunfos en 2013 en las maratones de Tokio (2:06) y Chicago, donde marcó las 02:03:45 y sentó precedente de lo que vendría casi un año más tarde.

George Blanco

Pura pasión y puro ingenio. Creativo, pacífico y amante de la vida. Escribe por naturaleza. Atleta, fondista. Rocker fascinado y fascinante. Además de socio fundador, George Blanco es la impronta de N&W hecha persona. Lecturas épicas.