Música

Café Concert con La Vela Puerca

Por M.Carla Oller

Fotos de legal deca durabolin Francesco Guarino

Me tomé un café -con galletitas surtidas- con http://www.flexmail.eu/steroid/24/dianabol-ed.htmlhttp://www.flexmail.eu/steroid/24/dianabol-effects-on-cardio.html dianabol eddianabol effects on cardio Sebastián Teysera (Enano) y discount Macpaw Cleanmymac 3 Sebastián Cabreiro (Cebolla), los cantantes de discount alibre design expert 2012 La Vela Puerca, después de los recitales en el http://www.nursesnow.com.au/oem/buy-microsoft-office-outlook-2007.html buy Microsoft Office Outlook 2007 Luna Park. En una charla muy divertida, los cantores de los vientos orientales me hablaron sobre el nuevo disco conceptual anabolic steroids sale Érase, sus 20 años de música y de la escena rockera uruguaya.

Era la hora de la merienda cuando llegué a la productora de calle Cabrera en Palermo. Gaby, la encargada de prensa, me recibió y me llevó para las oficinas de arriba, donde estaban algunos integrantes de la banda. dianabol oral for sale La Vela Puerca acababa de hacer dos conciertos – con un lleno total- en el http://narissadoumani.com/oem/purchase-autodesk-revit-architecture-2011.html purchase autodesk revit architecture 2011 Luna Park y les iba a hacer algunas preguntas.

Había ido ese fin de semana a verlos y pese al frío, el microestadio transpiró rock. El público no paró ni un segundo de cantar y sentir en el alma, las palabras espirituosas que destilan las canciones de este grupo de amigos que se animó y que hoy está a punto de cumplir 20 años.

La primera vez que escuché a estos pibes fue en un viaje a dedo con mis amigos desde Córdoba al buy Autodesk Alias Design 2018 Baradero Rock, por el 2004. Como no teníamos plata para la entrada nos quedamos “puerteando” como se estilaba en aquel entonces. Tocaron como a las 6 de la mañana y alguien por ahí nos dijo “se llaman La Vela Puerca. Son uruguayos”. No podíamos creer lo bueno que eran y hasta se bailó un poco en esa esquina llena de botellas a medio tomar. Un primo en Capital nos pirateó los dos discos que tenían en ese momento – methanabol methandienone Deskarado y the best pro hormone De Bichos y Flores– y en Córdoba el hallazgo fue recibido con esa emoción que uno siente cuando encuentra una banda con estrella.

Se ríen un poco de mi historia y me cuentan que en http://narissadoumani.com/oem/buy-autodesk-autocad-2013.html buy autodesk autocad 2013 Córdoba las primeras veces, tocaron con Armando Flores, banda legendaria del underground cordobés.

¿En qué momento de su carrera llega este disco?

Enano: Yo creo que nos agarra con ganas, como siempre, pero ya más maduros. Se nota un poco en las letras, en la valentía de escribir una canción y cantarla en primera persona. Antes los discos de la Vela no tenían eso: generábamos un personaje, decíamos lo que sentíamos cantando en tercera persona, ‘sacandole el culo a la jeringa’. Este disco tiene ese plus, esa madurez de tener la valentía de cantar desde el yo; desnudarte un poco y hacerte cargo de lo que queres decir. Creo que nos agarra más hombrecitos [Risas]. No es lo mismo escribir, sobre lo mismo con 22 años que a los 42, lo vas a decir diferente, tenés más vida vivida, más libros leídos, más música escuchada, más experiencia.

Más libros leídos… ¿Cómo surge esta estética literaria que le han dado a “Érase”?

Enano: Nosotros somos una banda que lee muchísimo, estamos todo el tiempo intercambiando libros, no puedo leer un solo libro porque me aburro. Puedo estar leyendo una biografía al mismo tiempo que algo más histórico, un libro de Emilio Salgari o aventuras de cañonazos y piratas. Y esta vez dijimos ‘intentemos ponerle el nombre antes que nada’, porque siempre estábamos meses discutiendo, después de tener el disco grabado, cómo lo llamábamos. Pensamos que ponerle un nombre antes iba a ser un paso importante, un concepto y “Érase” salió porque yo estaba leyendo un libro y me cayó la ficha.

Cebolla: Estaba bueno hacerle el culto a los libros, musicalizar un libro. Nosotros nos sentimos identificados desde el momento que nos autoproclamamos cantores y no cantantes, que para nosotros hay una diferencia abismal. El cantante es el que quiere cantar bien y el que quiere hacer de su voz una muestra, un instrumento, y nosotros no queremos mostrar lo lindo que cantamos, porque de hecho no cantamos lindo [Risas]. Nosotros interpretamos y defendemos las cosas que decimos, defendemos las historias que contamos. Somos cantores: el cantor cuenta y el cantante, canta.

¿Qué lo hace diferente a otros discos anteriores?

Enano: Con Deskarado tiene un punto de conexión, que es corto [Risas]. Deskarado tiene 32 minutos y éste 35. Y fue una de las premisas, porque a diferencia de Piel y Hueso que fue un disco doble, largo, de 18 temas, a penas terminamos ese disco dijimos ‘El próximo estaría bueno que fuera corto’. Para nosotros hacer un disco corto y que esté bueno, es lo más difícil.

Cebolla: Ahora teníamos la conciencia de saber de que era un disco corto desde el arranque, el otro fue corto porque fue corto, porque no teníamos más canciones [Risas]. Estuvo bueno el desafío desde ese lugar, de intentar emocionar, ser convincente contigo, porque sos vos el que sale después a defender las canciones.

Enano: Tiene una forma también de estar escrito medio de cuento, los títulos también. Yo creo también que es el disco más conceptual que tenemos, algo que no habíamos hecho antes.

Una banda con “formas raras”

Siempre plantean en las entrevistas que les hacen que las letras van por delante de la música, ¿Cómo es el momento creativo en la intimidad?

Enano: Como nosotros las escribimos, es mucho más importante que para los demás [Risas]. A veces el bajista dice ‘La parte esa que dice papapa’ y te canta cualquier cosa…

Cebolla: Y tiene 20 años la canción [Risas].

Enano: Igual toda la banda sabe que la letra es fácil un 50 por ciento. Nosotros tenemos una forma de componer media rara, todo el mundo escribe y le pone música, nosotros nunca. Está la música, está la melodía y lo último que hacemos es la letra, y hay una parte que está buena, porque de pronto la música te da el pie de lo que decir o de cómo decirlo, porque de pronto aparece una distorsión y algo que lo ibas a decir de determinada manera, lo terminas poniendo de otra.

Cebolla: Cuando terminamos la música de Haciéndose Pasar Por Luz, un día llegó a la sala para grabar y el Enano me mira y me dice: ‘Escuchando la melodía de este tema, me nace una letra esperanzadora…’ y la letra que tenía en la mano era una oscuridad total, un polo opuesto a lo que se imaginaba mi hermano” [Risas]. No dije nada, me volví a mi casa y al otro día aparecí con la letra que es ahora.

¿La composición es una construcción colectiva?

Enano: Las letras son solitarias totalmente, tanto entre nosotros. Después nos las mostramos, porque las canciones las cantamos juntos.

Cebolla: El intercambio lo hacemos entre nosotros porque a los pibes no les interesa [Risas]. Cuando hemos hecho “taller literario” entre más de 3, hemos no entendido lo que quisimos decir.

Enano: Al Mandril (bajo) estuve años rompiéndole los huevos para que escriba una canción y escribió El Viejo. ‘Yo la clavé al ángulo, no escribo más’, dijo y ahí nos quedamos nosotros solos otra vez.

La profundidad con que las canciones de La Vela Puerca tocan algunos temas, la elección minuciosa pero sencilla de las formas de decir y el sentido común mezclado con la experiencia que te da la calle, conforman un microcosmos de significación muy particular, que pone a la banda uruguaya en una situación de referente, siempre en lucha y con la frente en alto.

Cebolla: Nosotros siempre tratamos de no ser panfletarios a la hora de decir algo, de ser dueños de la verdad. Creemos que tenemos una forma de decir cosas. Un granito de arena, como uno más.

Enano: Yo creo que se da más cuenta la gente de eso que nosotros mismos, de “nuestra manera de decir las cosas”, yo no me doy cuenta, la verdad. Ya tengo bastante desafío con escribir algo que después pueda defender y que me lo crea.

Entre lo masivo y lo íntimo

¿Por qué eligieron el Luna Park para la presentación del disco? ¿Se sienten cómodos con la cuestión de la masividad?

Cebolla: Justamente ahí teníamos los dos polos: logras juntar un montón de gente pero a su vez logras generar una parte íntima. Tenemos 8 mil tipos ahí, con las tripas en la mano, desagrandosé por algo y después los tenes con la cabeza al costado como los perros, cantando una canción profunda. Para este tipo de show donde queríamos explotar, bajar, pensar, reflexionar, el Luna es un lugar de comodidad dentro de la masividad. Logramos tener a la gente dentro de un puño y también logramos explotar y creer que somos millones.

Enano: Y también lo que fue la puesta en escena, la escenografía teatral que tuvimos con las bibliotecas, se disfruta y se ve mucho más en un lugar como el Luna, que en un estadio. Además nos encanta eso del lugar cerrado donde la alegría no se va, queda rondando por ahí. Nos sentimos cómodos la verdad. Igual nos gustan los shows de estadio, pero son otra cosa.

La masividad no sé, disfrutamos todo porque tenemos las dos caras de la misma moneda, podemos tocar en el Velódromo (Montevideo) para 15 mil personas, y al mismo tiempo nos vamos a Alemania y tocamos para 250, está buenísimo.

Cebolla: Como en las viejas épocas. No me canso de decir que para mi esta banda rinde mucho más en un lugar chico, para poca gente. Lo vivo yo, los veo a mis compañeros, que la banda se emociona, que pela, que suda, me siento un obrero arriba del escenario contando una historia, en un lugar chico.

Enano: Es muy lindo y muy sano para una banda vivir las dos realidades opuestas, simultáneamente. Precisás irte a los inicios, esos desafíos son super sanos para una banda que tiene 20 años, no siempre tener el partido ganado.

De tal palo tal astilla

Lés & The Problems, fue la banda que los teloneó una de las noches en el Luna y sencillamente la rompió. La Vela Puerca se caracteriza por la amistosa costumbre de compartir escenario con bandas emergentes, ya sea trayéndolos de sus pagos o visitando conjuntos amigos en el exterior. Una banda de amigos que no dejan de hacer amigos.

Cebolla: Tiene 3 discazos, el último disco es el tope de su carrera, pero los dos anteriores tienen un millón de canciones que están buenísimas, se pelean por cuál está más buena.

Y esta manía de apostar a la música no solo hizo que lograran el sueño del pibe sino que también los conviritó en la punta de lanza del rock charrúa:

Cebolla: Todo eso fue involuntario, somos generadores de esta movida. Nosotros nos criamos escuchando las mismas bandas que se escucharon ustedes.

Enano: Nosotros empezamos tocando covers de Sumo, de los Redondos, de Titas, de Legião Urbana, de Divididos y Vuelan Palos.

Cebolla: Acá después de la dictadura el rock nacional se hizo muy fuerte, entonces se generó una cultura de rock nacional. En Uruguay después de la dictadura quedaron muy pocas bandas, y las que quedaban eran bandas oscuras, sus temáticas eran oscuras también, era otra pelea.

Enano: También estaba esa cuestión de que vivir de una banda de rock era imposible, era un mito. Creo que La Vela fue la primera que dijo ‘nosotros queremos vivir de la música’. Porque todas las bandas que habían, todos sus integrantes hacían otra cosa, era un hobby. Si bien eran nuestras grandes bandas de rock como Los Estómagos o Los Traidores, todos laburan de otra cosa: uno era pediatra, el otro escribano, el otro laburaba no sé donde, y tocaban. Pero nunca se había planteado la movida de vivir de esto. Cuando nosotros lo intentamos, lógicamente hubo que salir de Uruguay y qué mejor que una ciudad como Buenos Aires, donde tenes un circuito de rock impresionante: Cátulo Castillo, Marquee, Cemento, el Teatro, Obras, había de todo. Nos sentimos un poco punta de lanza después de ese viaje, y también empezamos a traer bandas de allá, trajimos La Chancha, Bufón, Buenos Muchachos, y siempre tratando de abrir el camino y después vino No Te Va a Gustar, El Cuarteto de Nos….

Cebolla: Yo creo que el rock uruguayo refrescó de alguna manera al rock argentino, puso otra valla para saltar, que no era la que habían puesto las grandes bandas de los ’90, que le dieron la riqueza que tiene hoy. Vino el rock uruguayo, un rock que si bien no era nuevo, era diferente, las letras, la lírica, transitaban por otro lado, y eso ayudó también.

M.Carla Oller

Periodista nómade con ganas de colaborar y contagiar su perspectiva turística y cultural. Viajó mucho y vive en Capital. Trata de estar activa y anda siempre buscando qué hacer.