Moda

Chanel Métiers d’Arts: Homenaje a la propia historia

Por Eva Luna

Quienes amamos la moda, conocemos la genialidad de Karl Lagerfeld y su equipo en Chanel. También sabemos que el diseñador alemán puede llegar a ser polémico con algunas de sus opiniones, pero es innegable su pasión por la creatividad y la modernidad, así como también su afán por conjugarla con el legado de la casa, una convergencia que la mayoría de las veces resulta favorable.

Por sus famosos cortometrajes protagonizados por sus musas y modelos favoritas, hasta otros proyectos como la exhibición The Little Black Jacket por distintas ciudades del mundo, la serie de videos Inside Chanel contando la historia de la firma o la campaña de Chanel Nº 5 con archivos de Marilyn Monroe, la maison francesa es noticia todos los meses. También están los espectaculares desfiles enmarcados en las ediciones de Paris Fashion Week, que no escatiman en puesta en escena y celebridades en la front row. O aquellos que corresponden a las colecciones Resort (o Crucero), más exclusivos pero no por ello menos majestuosos.

Esta vez, la noticia es el show Chanel Métiers d’Arts Paris-Salszburg, al que la elite de la moda internacional no quiso perderse y se trasladó hasta Austria para conocer la colección Pre-Fall 2014/15 de la marca. Desde 2003, las propuestas Méties d’Arts son las más íntimas de la casa, ya que rinden homenaje a los talleres artesanales que colaboran con la maison.

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Sin embargo, los desfiles temáticos comenzaron en 2005, siendo una fiesta imperdible en el calendario de la moda, con distintas actividades y un tema específico en cada edición anual. Tanto esplendor tiene su razón de ser: cada colección pre-invierno une la ciudad de la firma con otra cultura, resultando en una revisión histórica de la moda combinada con el estilo clásico y elegante de Chanel. No sólo la puesta en escena es grandilocuente, sino que además suelen llevarse a cabo en ciudades representativas de la cultura que la inspiraron, que en algún momento de la vida de Coco Chanel marcaron los destinos de su firma.

Las celebrities y socialités no se los pierden y en los portales de moda se pasan días hablando de ellos. Sin embargo, lo más importante son las prendas que presentan y el carácter que adquieren: si bien se trata de piezas de pre-temporada, muchas de ellas alcanzan un status de «objetos de deseo», más que cualquier pieza de otra propuesta de Chanel. Los accesorios, especialmente, son considerados verdaderas reliquias de antología. Así, la casa parisina mantiene su hegemonía del lujo.

Esta es la manera en que la maison Chanel encontró para homenajear su trayectoria de más de un siglo, así como también la labor del bisutero Desrues, del plumajero Lemarié, del bordador Maison Lesage, del zapatero Massaro, del sombrerero Michel, del orfebre Goossens, del artesano floral Guillet, del bordador Atelier Montex y del guantero Causse. A continuación, recordamos los últimos tres desfiles Métiers d’Arts, cada uno de ellos memorable tanto por las piezas que presentaron como por sus fastuosos espectáculos.

Paris-Dallas Pre-Fall 2014, del chic francés al rodeo texano

En el desfile en el Fair Park de la ciudad estadounidense, la firma anunció a su nueva imagen: Kristen Stewart. La actriz norteamericana será el nuevo rostro de la colección que se presentó, y por supuesto fue una de las invitadas exclusivas al gran espectáculo. Elegida personalmente por Karl Lagerfeld, la campaña debutará en mayo 2014, fotografiada por el mismísimo Káiser.

Si bien el anuncio levantó polvareda en algunos fashionistas y amantes de la firma francesa, que no ven a Stewart con el perfil para ser embajadora de una casa tan tradicional, la elección tiene sentido. Una colección inspirada en el estilo cowboy y las raíces nativas de Estados Unidos necesita una cara norteamericana que brinde un aire renovador y juventud a Chanel.

Pero las sorpresas no quedaron allí. Previo al desfile, Lagerfeld estrenó su nuevo fashion film, The Return, con Geraldine Chaplin como Coco Chanel y apariciones de algunas musas y amigos de la maison (Lady Amanda Harlech, Rupert Everett y Anna Mouglalis, quien interpretó a la mítica costurera en un largometraje). Con una trama que reinterpreta un hito en la vida de Mademoiselle Chanel, gira entorno al relanzamiento de la carrera de Coco después de la Segunda Guerra Mundial, un lapso que la alejó de Francia y la moda por 15 años.

Dallas, justamente, fue la elegida para este fabuloso despliegue por su significado especial: en 1957, Coco Chanel fue invitada a visitar esa ciudad por Stanley Marcus, presidente y fundador de los almacenes Neiman Marcus, donde fue muy bien recibida y galardonada con un premio por su aporte a la moda. Asimismo, fue Estados Unidos quien la recibió con los brazos abiertos cuando decidió volver a trabajar a sus 71 años.

Paris-Edimbourg Pre-Fall 2013, la Escocia profunda

Para el anterior desfile Métier d’Arts, Edimburgo fue la ciudad escogida. 350 invitados asistieron al Palacio Linlithgow, un castillo del siglo XIV que fue residencia de la Casa Estuardo y el lugar de nacimiento de la Reina María de Escocia. Allí, Chanel montó una pasarela armonizada con una colección inspirada en la cultura escocesa y su historia. Karl Lagerfeld viajó a Escocia en su colección para rememorar un importante momento en la vida de Coco Chanel. En los años 20, la costurera tuvo un romance con el Duque de Westminster, y fue en ese país donde descubrió cómo trabajar el tweed y la lana, tejidos que se convirtieron en el sello de la firma. Así como con Kristen Stewart, lo mismo sucedió con Tilda Swinton. Adorada por el Káiser, la prestigiosa actriz fue nombrada como imagen de la campaña Pre-Fall 2013 que tuvo como escenario el Château d’Ecouen, castillo francés que data desde el Renacimiento. “Tilda personifica la colección Paris-Edimbourg. Por supuesto, es escocesa, pero más que eso es una mujer moderna, un ícono atemporal de la elegancia”, con esas palabras Lagerfeld explicó su elección.

Paris-Bombay Pre-Fall 2012, la riqueza cultural de la India

La industria del lujo ha encontrado en Oriente a sus clientas predilectas. China, Taiwan, Japón, los Emiratos Árabes e India son los países que más consumen objetos de lujo, en especial esta última, donde las tradiciones de la clase pudiente permiten la compra de diseños de las casas de Alta Costura (los casamientos indios duran hasta tres días con fiestas en cada jornada, lo que significa diferentes atuendos para cada una).

Aunque Chanel no se trasladó hacia la ciudad de Bombay, se puede decir que la llevó a París. El Grand Palais, lugar predilecto para los desfiles de la casa francesa, se convirtió en el Palacio de Mysore, uno de los templos arquitectónicos más importantes del país asiático. Las enormes lámparas de lágrimas y mesas alargadas para que los invitados disfruten del fastuoso banquete, completaron lo que parecía ser la morada de un Maharajá.

Más que cualquier otra, la colección Pre-Fall 2012 fue una oda al ornamento y al detalle, a raíz de la admiración de Mademoiselle Coco por la joyería ancestral india. Y aún siendo que Karl Lagerfeld no había visitado la India para aquél entonces («Inspiran mucho más los lugares a los que no has ido, que a los que vas», dijo en su momento), logró reinterpretar el exotismo de esta milenaria cultura y fusionarla con el estilo Chanel con ostentosa precisión.

Dallas, Edimburgo o Bombay, hubo otros que también quedarán en la memoria: Byzance 2011, Shanghai 2010, Moscow 2009, London 2008, Montecarlo 2007, New York 2006 y Tokyo 2005. A través de la magia y fantasía, Chanel entendió la importancia de su propia historia y la de las culturas del mundo, homenajeándolas no sólo con shows imponentes y colecciones deseadas, sino también con el trabajo esencial de aquellos artesanos que año tras año mantienen en la gloria a la centenaria casa.

Eva Luna

Editora de la sección Moda. Se mete de lleno en el universo de las marcas más prestigiosas del mundo y con estilo personal -único- viste de gala las páginas de N&W.