Música

Deftones volvió a conquistar Argentina

Por George Blanco

Anavar cause hair loss | Por George Blanco

Foto de portada: Emiliano Rodriguez (RS) – Intervenida w/ Instagram

Recuerdo haber estado jugando, entre inocente y desafiante, en el patio de mi casa. Apenas acariciaba las nuevas formas del rock por aquellas épocas, apenas me dejaba seducir por un esquema un tanto confuso pero que aseguraba el desquite en grandes dosis. Pensaba que, por estar viviendo esos años, el rock entonces era el mejor camino para decir todo aquello que no me animaba, todo lo que puertas adentro podía guardar. El miércoles 6 de abril, en el porteño estadio Malvinas Argentinas, se consumó un sueño. Por mi cabeza pasó, en pocas horas, una parte de mi vida…

Podían ser canciones más o menos dramáticas, pero eran. Y ahí estaban aquellos días de diciembre de 2000, cuando en mi grabador giraba sin parar White pony, el disco bisagra de Deftones. Y no porque sea el mejor, simplemente y porque aquí pretendo dejar de lado cualquier objetividad, era el disco que marcaba un antes y un después en mi adolescencia un tanto prematura. Justo cuando el nü metal entraba en mi vida para confundirme aún más, un gordito achinado en plan loser despedazaba corazones y, con su entrega cargada de dolor repartía esperanza de volver a la escuela y que de pronto todos se dieran vuelta, de caminar de la mano por una plaza y con aquella chica que te había enamorado por primera vez… Todo eso era Deftones, o mejor dicho, era más. Era lo que el propio Chino Moreno proponía que fuera: un motor para cambiar las cosas.

Diamond eyes supuso una reconquista en tiempos en que el metal alternativo es más alternativo que nunca. Una poderosa combinación del despegue, de la transversalidad metálica de una obra como lo fue White pony y la ira púber de Around the fur, el disco que inició el romance y deslumbró al mundo. Las melancolía de Deftones, de 2003, terminaron por darle forma a un disco totalmente nuevo que conglomeró todo lo bueno hecho hasta el momento pero que, sin embargo, tiene un sonido limpio, nuevo, fresco, que muta y vuelve a nacer. Otra vez, Deftones fue más que su propia historia.

El miércoles, en el Malvinas Argentinas, comenzaron a explicar sin tanto cotilleo, porqué ese último álbum es uno de los más grandes discos que hayan hecho, incluso en la historia reciente del metal

Era cierto. Y para ratificarlo, Rocket skates, otra de las nuevitas. El Chino comenzaba a perseguirse, a retorcerse, a susurrar y a gritar con una furia irrefrenable…

Acá no había garra. Tampoco charla entre el interlocutor y su público. En todo caso, Moreno se ocupaba de lo que tenía que hacer, que era cantar. El resto de su discurso cambiaba las palabras por los gestos, por la entrega. My own summer, de Around the fur, para el delirio de todos…

A decir verdad, poco se extrañó a Chi Cheng. En términos musicales, Sergio Vega, su reemplazante (ex Quicksand) le aporta a la banda más virtuosismo del que ya tiene. Sergio se mueve irreverente, corre por el escenario por motus propio y hasta se anima a robarle (por un momento) el protagónico a Moreno. Da la sensación de que no hay guión, Vega llegó desde afuera para quedarse. Hexagram, del disco homónimo de 2003, fue otro de los más festejados de la noche.

White pony rompió con los esquemas. Cuando el celebrado nü metal parecía que había llegado para quedarse y de pronto MTV rotaba videos de Limp Bizkit y Korn las 24 horas, Deftones arrasó con un álbum cargado de oscuridad, con estribillos punzantes y desgarradores pero con melodías que redimían a chicos y no tanto. Más cerca de Tool que de los chicos malos de la Florida, uno de los temas de ese disco era Digital bath

Acá se me cayeron las lágrimas. Minerva, una canción que me acompañó durante mi adolescencia

No podía faltar Change (In the house of flies), con el Chino en la guitarra. Bella y profunda al mismo tiempo…

Y si rememoramos lágrimas…

“Here to all our, take me one more time, take me one more wave”. De pronto me vi envuelto en ese sueño.

Back to school, con Sen Dog de Cypress Hill como invitado, reafirmó todo aquello por lo que miles estábamos ahí. El Malvinas se venía abajo…

Root+7 words, con Moreno totalmente extasiado y encantado con la gente, cerró una noche maravillosa, llena de emociones, de recuerdos…

Fotos de Emiliano Rodriguez-Rolling Stone


 

George Blanco

Pura pasión y puro ingenio. Creativo, pacífico y amante de la vida. Escribe por naturaleza. Atleta, fondista. Rocker fascinado y fascinante. Además de socio fundador, George Blanco es la impronta de N&W hecha persona. Lecturas épicas.