Espectaculos

El agotador arte del chisme de los Emmys

Por Maxi Tell

Por Using donor sperm and clomid Bárbara Anderson @Ba_Anderson

Antes ver los http://steroidsbesthgh.com/nolvadex-dosage-on-cycle-for-gyno_l4/ Nolvadex dosage on cycle for gyno Emmys, los Oscar, los Grammy y hasta los Martín Fierro era más fácil, más descansado, más prosaico: pururú + tele + alguna amiga para sacarle el cuero a los vestidos…y listo.  Ahora, con las famosas redes sociales y esa carrera frenética por ser “el más original de la comarca” estamos obligadas a seguir los premios con un ojo en la TV, con otro en el Twitter y un tercero (ejem…) para el Facebook.

¡A ver quien es el teclado más veloz para poner antes que ninguno el nombre detrás del sobre de “…and the Emmy goes to”!  Es agotador, la verdad. Antes una tenía un par de horas, hasta la mañana siguiente en la oficina, para decantar el red carpet, arrepentirse de la crítica a algún vestido y hasta de cobrar alguna apuesta. Ahora es “en vivo”. Si el vestido está mal planchado hay que soltar la lengua (o el teclado) urgente.

El inefable Ryan Seacrest, de E!, besa a Kathy Griffin. Si no lo seguís, te perdiste este tuit en tiempo real.

Lea Michele

Antes el chisme era sin medida, una se podía explayar en el largo del escote de la actriz de moda o en adefesio de esposa del galán del momento sin límite de tiempo ni de adjetivos (sin dudas la parte más sabrosa del chisme). Ahora todo debe entrar en 140 caracteres, incluir una liga a una página interesante y de ser posible con foto y alguna referencia cruzada del pasado del o de la fulano/a.  Y al cansancio de estar concentrada en el chisme a la velocidad de la luz, hay que sumarle el hecho de que son eventos que no duran solo el tiempo de la transmisión de la premiación.

El ritual de los Emmys (y los demás premios) arranca con varias horas de antelación. Creo que los organizadores hasta tienen medido el nivel de saturación de series de TV en sangre de los espectadores, antes de que alguna neurona se les colapse. Arrancan con la llegada de limusinas unas tres horas antes en la siesta californiana (poco fresca para la época), seguida por las entrevistas sesudas de los ‘fashionistas’ con una batería de preguntas que arranca con “dinos de qué diseñador es tu vestido…” y terminando con… ejem, bueno, con la respuesta a dicha pregunta capciosa.

Sheldon, digo Jim Parsons, de The Big Bang Theory con su Emmy a Mejor Actor de Comedia.

Jane Lynch le puso el punch necesario

Luego los sketchs de apertura y las nominaciones propiamente dichas.  Este año, la conducción de Jane Lynch le puso humor, inteligencia al evento y metros y metros de tela a cada cambio de vestido que ese cuerpo enorme subía al escenario.  Ya no vale de mucho, ese toque ‘de suegra despechada’ que yo pueda ponerle a los ganadores de este año.  Hay críticos y especialistas para eso, pero déjenme hacer una lista propia de “Mis Emmys“, de los premios que no tenían (pero que merecían) una categoría este año y, por supuesto, estatuilla dorada y aplauso:

Las mejores curvas:  Sofía Vergara, Christina Hendricks, Kate Winslet

Los que encontraron la peluquería cerrada:  Charlie Sheen, Peter Dinklage, Katie Holmes, David Boreanaz

Los resucitados:  Michael Bolton, Matt Leblanc

Los Jesus Style: Ashton Kutcher, William H Macy

Las que no tuvieron una amiga que no les deje poner “ese vestido”: Gwyneth Paltrow, Kelly Osbourne, Amy Poehler

Cristina Hendricks y sus escotazos. A ver especialistas, ¿si o no?

Y cuando las dos últimas categorías fueron entregadas a Modern Family y Mad Men (mis dos series favoritas, por si estaban con ese pendiente) y se acabó la 63 edición de los Emmys, muchas dudas que quedaron flotando en el ambiente:

Mad Men, ¡mi serie favorita!

¿Cuántos gramos en total pesan las nuevas “Ángeles de Charlie”?, ¿A qué abuela le robó el jarrón para ponérselo de vestido Julianna Margulies?, ¿De donde salió Downton Abbey, la mini serie que se llevó hasta las butacas del teatro?, ¿Por qué están tan peleados los senos de Julie Bowen?, ¿A qué fue el enorme equipo de Glee?, ¿Cuántas horas de cama solar se echo antes de la ceremonia Jane Krakowski?, ¿Por qué Alan Cumming llegó con el pantalón del pijama de su tía Porota?, ¿Cuántos kilómetros de tela demandó el vestido de Mellisa McCarthy

El elenco de Modern Family, los grandes ganadores de la noche

 

Maxi Tell

Sagaz, lector, divertido y emprendedor. El cerebro de Negro&White y el mentor de muchos temas que marcan nuestra agenda. Un momento para leer algo diferente.