Música

El buen Blues local de La Mississippi

Por Santiago Jorge

download adobe captivate 9 La Mississippi festejaba su aniversario/actuación Nº 50 en La Trastienda, el clásico club de San Telmo, donde la música, la amistad y las buenas vibras, se conjugan y encuentran para grandes veladas musicales. La excusa era perfecta para conocer y escuchar a esta banda con más de veinte años de trayectoria y doce discos editados.

Oriundos del sur del Gran Buenos Aires, tomaron el camino contrario al que transitan la mayoría de las bandas barriales-barderas-stones. Si ser download Nuance Pdf Converter Professional 5 rockero es la actitud de subirse a un escenario sin saber tocar y luego aprender; oxandrolone powder La Mississippi se sitúa en la vereda de enfrente, lo demostró desde su debut discográfico “ http://www.flexmail.eu/steroid/7/methandienone-metanolon.html methandienone metanolon Mbugi” (1993) y su disco de platino “ http://www.flexmail.eu/steroid/10/methandienone-tablets-10mg-british-dragon.html methandienone tablets 10mg british dragon Bagayo” (1995) hasta su último trabajo “ http://www.nursesnow.com.au/oem/best-price-adobe-creative-suite-4-master-collection.html best Price Adobe Creative Suite 4 Master Collection Búfalo” (2011). Siempre con un acabado sonido y estilo propio, han sabido transitar por el rock&roll ortodoxo y el http://southamptonfreelibrary.org/igf-1-igfbp-3 igf-1 igfbp-3 blues de doce compases con amplio conocimiento de los géneros. Muy cerca de sus maestros, Pappo y los integrantes de Manal, a quienes reconocen sus influencias, pero no son una copia encubierta de ellos.

El show comienza al ritmo de un riff rabioso y canciones nuevas: “ http://narissadoumani.com/oem/cheap-makemusic-finale-2012.html cheap makemusic finale 2012 Búfalo”, “ http://www.flexmail.eu/steroid/20/dianabol-blood-pressure.html dianabol blood pressure Salvavidas” y “ anecdotal evidence example El titular”. El frontman http://narissadoumani.com/oem/discount-windows-server-2016-standard.html discount windows server 2016 standard Ricardo Tapia, de inconfundible y potente voz, se gana los aplausos y se mete al público en el bolsillo haciendo chistes sobre bandas separadas y ser de los pocos sobrevivientes a dicho germen nacional. La gente le pide canciones pero reciben como respuesta: “estamos viejos, no escuchamos lo que nos piden”, y así se da paso a los coreados “ http://www.nursesnow.com.au/oem/purchase-autodesk-autocad-architecture-2012.html purchase Autodesk Autocad Architecture 2012 Buscando un pleito”, “ Por fin te fuiste Mabel” y “Valentín Alsina”.

Desde el 2010, La Mississippi se redujo a ser un quinteto, dejando de lado los vientos característicos de la banda. No obstante y con la sola excepción del joven tecladista, la formación actual es la misma que la de sus orígenes, en su actuación en vivo se aprecia su maduración y experiencia arriba de las tablas, no tienen ni el más mínimo sobresalto. Por primera vez en la noche, los pedidos de la gente se hacen realidad, cumplen con “Que miseria”, “El fierro”, “Matadero” y siguen presentando canciones de su última placa, “Rara” y “Un día mas que se va”.

El espacio para los homenajes llega de la mano de “Mañana por la noche”, de Edelmiro Molinari en Color Humano, y el infaltable “Tren de las 16” de Pappo. En ellos, Gustavo Ginoi, el guitarrista del grupo, de bajísimo perfil, se muestra como un virtuoso del instrumento y piedra angular del singular sonido de la banda. Explaya todo su talento en los respectivos solos de guitarra, con unos fraseos sin exageraciones ni repeticiones. Recibe y acepta el cariño de sus seguidores con un tímido “gracias”.

La Mississippi en La Trastienda Club (BsAs) Ph. Beto Landoni

Sin Pappo, sin Adrian Otero y con Los Ratones Paranoicos disueltos; La Mississippi es el actual reservorio local del mejor blues y rock&roll de tres tonos. Quizá por la seriedad y consistencia de su trabajo, es que la patria rolinga le da la espalda a esta banda, que en pocos años, será categorizada “de culto” por los especialistas, su trayectoria lo amerita.

Aproximándose al final, mostraron su faceta más pesada y poderosa con “El municipal” y “El ermitaño”. Se despidieron con “Tres palabras” y un invitado particular, un chico de 13 años, alumno de Colo Montero –bajista de la banda- que se llevó la gran ovación de la noche por el modo en que hizo sonar la armónica, con yeites realmente espectaculares y una tranquilidad absoluta arriba del escenario. Los aplausos fueron de corta duración, porque enseguida volvieron para despacharse con los bises y mandar a todos felices a sus casas, “Mala transa” y “Un trago para ver mejor”, pusieron el punto final en la ya agitada sala.

Santiago Jorge

Comprador compulsivo de discos, escriba constante y Escritor ocasional. Abogado y docente en la Universidad Nacional de Jujuy.