Música Recitales

El desembarco del Roxy Fest en Guadalajara

Por Andres Anda

 

Fotos: ROXY FEST (Francisco Martinez, Nacho Reyes, Andrés Anda)

 

El sol daba la bienvenida al mes de Abril pero, para los melómanos, el inicio de mes estaba marcado en los calendarios como un día que debería ser –y fue- memorable. El Hgh effect on testosterone Roxy Fest le debe su nombre al histórico Cine Roxy de Guadalajara fundado en los años 30 y que, para los 90, se volvió la sede de numerosos conciertos de rock nacional e internacional. Con el mismo espíritu y en su primera edición, el Roxy prometía ser un Hgh side effects jaw festival diferente, con propuestas nuevas en el país y con carteles gastronómicos y musicales no fáciles de conseguir. Teniendo a  http://steroidsbesthgh.com/patient-assistance-program-for-exemestane_tq/ Patient assistance program for exemestane Morrissey, http://steroidsbesthgh.com/where-can-i-buy-onion-juice_0e/ Where can i buy onion juice Placebo y Anadrol 50 tren ace sustanon 250 Empire of the Sun como protagonistas, valía la pena.

En la entrada, la obra fotográfica del mexicano http://steroidsbesthgh.com/how-toxic-is-winstrol_4y/ How toxic is winstrol Fernando Aceves, artista que retrató la primera visita de Bowie a México en 1997 durante la gira Earthling Tour, nos ofrecía trece fotografías del artista paseando por las Pirámides de Teotihuacán, el Palacio de Bellas Artes o la Casa Azul de Frida Kahlo.

A las 13 horas Does arimidex decrease free test , con otro invitado más como lo fue el calor de 30 grados, http://steroidsbesthgh.com/adrafinil-to-modafinil-conversion_w9/ Adrafinil to modafinil conversion Elsa y Elmar abrieron el festival con un set acústico para las pocas personas que iban llegando.  http://steroidsbesthgh.com/comprar-winstrol-en-pastillas_rt/ Comprar winstrol en pastillas Maite Hontelé le siguió de inmediato con una salsa que ambientó a los presentes.

Pasadas las 15 horas la gente, que caminaba por los pasillos y entradas del predio, percibía algo familiar: Ziggy Stardust, Modern Love y varios clásicos más, acariciaban el corazón de las generaciones más grandes. Fue el maravilloso set de http://steroidsbesthgh.com/why-does-modafinil-200-mg-pill-look-different_89/ Why does modafinil 200 mg pill look different David Brighton y su experiencia Space Oddity, un increíble tributo al artista al que se dedicó esta primera edición del Roxy: David Bowie. El mejor imitador, y también como se autodefine “mejor conocedor”, del camaleón logró reunir a los cientos de espectadores que se acercaban al predio.

A la hora de la comida, los asistentes tenían otro reto: decidir a dónde comer. El público  pudo disfrutar de más de 10 food trucks así como del festival gastronómico: una zona gourmet servida por los mejores chefs de la ciudad como Francisco Ruano, Tomas Bermúdez, Antonio de Livier y más artistas culinarios de renombre. Por un costo regular, se podía disfrutar de comida elaborada, acompañada de una buena charla por chefs que vestían, también, sus playeras de Morrissey y James.

 

Después fue el turno de Siddhartha que saludó con un: “¡Estamos en casa! ¿Cómo están? Mucho calor eh… Gracias por venir desde temprano”  y con éxitos como Tarde, Tus pupilas, Infinitos y La distancia. Se ganó al público que, después del show, corrió para sacarse una foto con él.

Mientras la tierra volaba y las filas se multiplicaban, llegó la música de Hercules And Love Affair presentándose con Do you feel the same? y Blind. Esta última haciendo que el público levantara las manos y bailara al ritmo disco. Terminando, en el segundo escenario instalado justo al lado de éste -como ya es costumbre en la mayoría de festivales- se presentaba un hijo adoptivo de Guadalajara: Caloncho. Con sus éxitos caribeños mezclados con un pegadizo pop, la fiesta empezaba a tomar forma. Para los que han seguido a Caloncho desde sus inicios, disfrutaron de ver a su artista compartiendo escenario con leyendas mientras coreaban Bésame morenita y Chupetazos.

Inmediatamente posterior a Caloncho, con una puntualidad digna de destacar tanto del Festival como de los artistas, llegó la japonesa Hiromi acompañada de un set instrumental de jazz tocado por el mejor baterista del mundo y un bajista de otro planeta. Hiromi hizo gala de su maestría para el piano. Mientras tanto, en la zona de comida, staff y cocineros colocaban carteles anunciando que a las diez de la noche se suspendía la venta de carne a pedido, del que ya todos sabíamos, Morrissey.

Entre selfies, el DJ set de Hot Chip, decidía que esto era una fiesta y puso a bailar a los más de 30.000 que se amontonaban por un mejor lugar.

Dando las 19 con treinta minutos, escuchamos las primeras tonadas de El amor después del amor y entonces Fito salió, con unas zapatillas con luces LED, pantalón blanco, playera de la selección argentina y una chaqueta que haciendo juego. Saludó a Guadalajara y, antes de tocar Margarita, dedicó un “a la chica más linda del mundo”. Enérgico como siempre hizo cantar al público que, como de costumbre, se le entregó por completo. “Te quiero dar un beso en la boca, Guadalajara.. de verdad”, dijo en señal de agradecimiento. Entonces, Rodolfo pidió apagaran las luces y se encendieran los teléfonos para así cantar juntos Brillante sobre el mic. Fito se despidió con Mariposa Tecknicolor y finalizó gritando: “América unida jamás será vencida, somos uno solo México”.

Ya sin sol, Smash Mouth aparecía con el tema Can’t get enough of you baby y los fans contagiaron a los demás asistentes en una misma celebración. Se corearon temas importantes, como Why can’t we be friends, dedicada al público previamente: “esta canción es para ustedes, Guadalajara”.  Entre covers, apareció el de Neil Diamond I’m a believer y ya se podía oler la despedida de la banda estadounidense. Con All Star y un “Guadalajara nos vemos en la próxima. Los queremos”, dijeron adiós.

En el otro escenario, a las 21:20 puntuales, apareció Tim con su baile característico y, entonces, explotó todo con Tomorrow. Entre las barricadas, entre el público y hasta encima de éste, fue donde James se presentó. Tim se bajó del escenario en más de tres ocasiones. Una de ellas para cantar Curse curse. Llegaba el segundo invitado climatológico, el frío se hacía presente y Tim lo ahuyentaba mediante bailes extravagantes, haciéndose un fanático más de su banda y posando con toda la facilidad para una fotografía. “Esta canción está dedicada a quién haya perdido a alguien”, se puso serio antes de Out to get you con un violín genial. En Nothing but love, los de Manchester se pusieron un sombrero de mariachi y, de ese modo, bailaron como un tapatío más. Regalo enorme que fue agradecido con varios gritos de “olé, olé, olé James, James”.

Entonces, por primera vez en las más de 13 horas de evento, había espectáculo en los dos escenarios. En el primero y de lado izquierdo, el staff de Morrissey hacía lo propio: tapaba la publicidad del escenario, colocaban y quitaban luces, acomodaban cámaras GoPro en cada rincón y su enorme guardia de seguridad movía a la prensa metros atrás y se aseguraba de que el escenario estuviera más que impecable. En la derecha, de manteles largos, se presentaba Placebo y le ponía música al predio. Ellos venían ya de fiesta  “Hola Guadalajara, nosotros somos Placebo, somos de Inglaterra y estamos de fiesta”, dijo Brian Molko en español y con un tapabocas como look. En más de una hora que estuvieron activos para el público, todo explotó en Special Needs finalizando su actuación con un aplauso.

Entonces la marea de personas se abalanzó hacia el frente, lo más cercano de él, la persona que en Santiago de Chile ordenó un Mercedes S-500 de color negro que debía estar disponible para transportarlo a donde quisiera y con un chofer mudo que, en lo posible, nunca lo mirara a los ojos. El mismo que le prohibió la entrada de por vida a un fanático y que viviese solo en un castillo con más de diez habitaciones, solo para él. El extremo defensor de los derechos de los animales ponía las mismas condiciones de hace años para presentarse en un lugar: prohibir la venta y consumo de carne en el recinto, camarines y sectores aledaños en un margen de 5 kilómetros, tanto para artistas como público. Y esta ocasión no fue la excepción, incluso gente de su numeroso staff revisaron que la zona gourmet cerrara una hora antes de su participación.

Morrissey no salió a la hora establecida, tardó 40 minutos. Los mismos fueron utilizados para transmitir videos musicales de The Ramones, James Brown, entre otras comedias inglesas que nadie en el público entendía se vieron proyectadas en las pantallas gigantes. Pero la gente, ya acostumbrada a la sorprendente puntualidad del Roxy, hizo que se desesperara e incluso inventara rumores de una posible cancelación. Mientras tanto se mostraban imágenes de cómo hombres en la intimidad el staff del artista vegano desinfectaba a detalle el micrófono bajo la mirada estricta de su guardia de seguridad.

Y entonces, a las 00:10 horas, por fin arribó. Su banda vestía playeras con un mensaje claro: “Fuck Trump” y la larga espera se olvidó por completo cuando el inglés dijo: “Guadalajara, es mi placer” y comenzó con Suedehead, seguida por Alma Matters, para seguir con There Is a Light That Never Goes Out, cada canción coreada hasta lo inimaginable. Como rey, bohemio y líder, bailaba con el cable del micrófono y dedicaba pequeños saludos al público mientras cantaba Kiss me a Lot.

“Stop Trump” repitió en cuatro oportunidades a las que se unió el público y esa sólo fue una de los tantos mensajes políticos que dejo Moz en el show, como el espacio que le dió a las corridas de toros pidiendo que se detengan “no más corridas de toros, es asesinato”, dijo sin temblar para tocar The Bullfighter Dies. La guitarra prendió y sonó Everyday Is Like Sunday regresando la felicidad para que más de uno en el público comenzara a llorar, todos cantan. Más tarde, se despojó de su camisa y la aventó al público.

Respetuoso con la audiencia y agradeciendo a cada instante, Morrissey nos enseñó que esta más políticamente activo que en ningún otro momento de su carrera –contando el falso rumor de ser alcalde de Londres- Se despidió con First of the gang to die y terminó dedicando una enorme sonrisa al público para agradecer y a los gritos de King, King.

Terminando a la hora que él quiso, y quince minutos después de lo previsto, se presentó Empire of the Sun quienes iniciaron aplaudiendo a Morrissey y sin más tiempo, comenzaron su festival de luces y sonidos que duró apenas una hora con temas como Walking on a dream, We are the people y  Alive acompañados de coreografías impresionantes.

Para terminar, Empire of the Sun nos regaló un último remix donde se escuchaba Space Oddity  seguido de otros clásicos de Bowie. El escenario se apagó y un set de pirotecnia de 5 minutos despedía el festival con Heroes. Con tan solo una edición y cifras, escenarios y bandas impresionantes, el Roxy da un golpe de autoridad y buena música en la órbita del continente, queda agradecer y esperar hasta el año próximo.

 

Andres Anda

Apasionado por los libros, a los 16 años Andres se convirtió en redactor y luego director de un periódico local, en Guadalajara, México. Conferencista y escritor