Música

El Rey del Sur, el crecimiento de Samy Marto

Por Franca Garat

En el 2012 te presentábamos a Samy Marto, un rapero de Málaga – España, que de a poco estaba comenzando a hacer ruido en su ciudad cuando su primer disco I’m a Felino acababa de despegar. Ahora en 2015 nos encontramos con un Samy totalmente evolucionado. Su segundo disco llamado El Rey del Sur demuestra un progreso increíble y muy agradable través de una lírica autobiográfica siendo más que rap, más que trap, más que flamenco porque “en la mezcla está lo bonito” afirma Samy.

El Rey del Sur salió a través del sello discográfico BoltMusic y lo integran 15 canciones. A través de ellas, descubrimos la verdadera esencia de Samy Marto donde cada palabra, cada colaboración y cada base fue muy cuidada. No es solamente un disco de rap, hay una interesante fusión de géneros como el flamenco con el rap. El Rey del Sur es un disco que con la primer escucha las bases captan nuestra atención, en la segunda lo que más atrae son letras y ya con la tercera, tenemos varios temas favoritos resonando en la cabeza. “Estuve un año y medio sin levantar la cabeza, me ha hecho entrar en ansiedad, enamorarme otra vez. Me gusto mucho el proceso del Rey del Sur, lo deje todo ahí”

A este rapero de 33 años nunca se lo ve solo. Siempre está acompañado por su familia musical, Felinos Gang que está compuesta por los raperos Don Bueno, Beny Guevara y Kevin. En los comienzos de Samy, nadie lo ayudaba ni confiaba en él ni en sus mezclas, ahora estos felinos supieron comprender su mirada, se apoyan y ayudan entre ellos, fusionan sus músicas juntas y tratan de ir creciendo aprendiendo de los errores y logros de todos. Además también se suman Jesus Jch que esta en el estudio con las bases y otros filmakers y artistas que se sienten identificados con el movimiento.

El Rey del Sur es un disco muy autobiográfico, ¿qué cosas fueron de inspiración para crearlo?

Este disco es algo muy personal, siempre con mi estilo y mi flow que está constantemente mirando en cómo se hacen las cosas en Norteamérica. Me he inspirado en contar mi vida, mi infancia, los malos rollos y malos hábitos que han habido en mi familia con las drogas y me he basado en las cosas malas que he superado, líricamente hablando.

¿Hubo alguna influencia de la paternidad en tu música?

Mi carrera como músico y mi vida privada no tienen nada que ver. Como músico al único que estoy involucrando de mi familia es a mi chico y no es porque yo quiera sino que él me ve con una cámara y se planta ahí, me ve con un mic y se planta ahí. La música y ser padre son dos sentimientos muy diferentes aunque muy unidos. Tengo tres niños, si la economía me dejara tendría más pero quiero darles una infancia que yo no he tenido. No quiero involucrar los dos mundos porque muchas veces suele ser un problema, esta música es bastante cruda. Quiero que estudien, que hagan su vida y sean felices.

El disco cuenta con colaboraciones muy variadas, ¿Cómo se fueron dando?

Todos los que han colaborado conmigo han entrado por mi vereda, han entrado por lo que he pedido. Tengo una idea muy fija de la música, he dicho: “quiero esto, quiero que seas tú, no te quiero influir en nada pero quiero que entiendas mi postura.” Todas las colaboraciones se han dado por respeto mutuo, afinidad, feeling. Nosotros los músicos hacemos eso, nos juntamos, nos casamos y sacamos un tema. Yo tampoco colaboro con gente que no conozco o que no me aporta nada. Si me pagan colaboro hasta con el más malo del mundo, me da igual porque es dinero, lo tengo que llevar a mi casa y llenar la nevera.

El Rey del Sur cover

Voy a dar cuenta que soy de la calle y no tengo los apoyos de los grandes pero no me hacen falta. Tengo dos par de cojones y voy a jugar con todo, con los títulos, el flow, los mensajes, la lírica, todo tiene un por qué.

En la canción Aprendí a volar ¿qué es lo que te hizo despertar y darte cuenta de todo lo aprendido?

El budismo sin duda. La enseñanza del buda permitió conocerme a mí mismo y cuando me conocí, sentí que tenía que escribir en una canción lo que había descubierto, y es que los egos de las personas son más malos que las mismas personas. El budismo tiene esa cosa que te hace conocerte a ti mismo, te hace dejar de odiar a personas, y una de las cosas que ha hecho en mí es que aprendí a volar y es una canción culto al budismo puro, a matar al ego, al matar al odio, a ser tu mismo, un poco de echarle en la cara a la gente que tengo al lado, y decirles: “mira nunca te digo nada pero quiero que sepas que se qué estás haciendo, se que estás conmigo porque tengo un poco de fama pero detrás de esa fama soy una persona y deberías estar conmigo por mis valores, no por eso que tengo” y eso es aprendí a volar.

¿Cómo llega Cassius Clay a ser tu inspiración para ese tema?

Fácil. Porque mi familia es muy dada en los deportes de contacto, mi tío era boxeador y yo siempre he entrenado este tipo de deportes, me flipa el boxeo. Creo que tiene mucha hombría, valor y es algo muy noble hasta la llegada de Mayweather y todos estos personajes. Para mí el mejor boxeador de la historia es Cassius Clay y el tuvo muchos cojones, se cambió de religión las veces que quiso, se cambió el nombre. El tema sí está basado en ese momento en que Cassius Clay cambia su nombre a Muhammad Alí. Yo antes era Samuel Martos Espinar, luego me convertí en Samy Marto pero da igual, en él hay Samuel Martos Espinar, por eso lo no lo llame Muhammad Alí al tema y lo llame Cassius Clay, porque aunque ustedes lo conozcan como Muhammad Alí, él realmente se llama Cassius Clay y lo que predomina es lo que ya había. En la canción hago una semejanza, una mutualidad.


Conozcas o no conozcas previamente a Samy Marto, podrás notar que estamos ante la presencia de un disco maduro. No se habla de mujeres, se habla de amor y desamor. No se habla de drogas, se habla de dolor. No se habla de alcohol, se habla de crecimiento. El Rey del Sur, aparte de ser un disco autobiográfico, nos muestra que no hace falta hacer un disco que se aferre a un solo género, la mezcla de los estilos le queda muy bien a Samy Marto. En la calle te conocí encontramos un trap con que nos sorprende con un coro con aires a flamenco aportados por Maka, acercándonos las raíces musicales de España, transformándose en una fusión muy interesante a la que los ajenos a este país estamos acostumbrados.

Canciones como De barrio humilde Reyes del Tiempo se encargan de aportar el grado de la dura realidad en la que vive, pero siempre resolviendo las cosas con actitud. Si bien el trap se percibe a lo largo del disco, la influencia yankee se ve más reflejada en Bad boys ft. Enaiyo y 2 Faces ft. Jefe de la M. Al amor, la sensualidad y los celos los encontramos en Piel Morena mientras que en Gipsy Love ft. Samuel O’Kane hay una historia de desamor muy fuerte que por supuesto, este amor gitano fue real. No podemos olvidar la balada del disco a corazón partido que se cuenta en Frío Invierno. Y si querés terminar de conocer a este rapero, las canciones Aprendí a volar, Padre Nuestro y Cassius Clay son fundamentales para explorar por su ser interior.

Franca Garat

Es curiosa por la música, divertida y se deja llevar por lo que le gusta para escribir. Estudia periodismo y tiene un amor platónico con varios raperos.