Moda

Estar a la moda, sin ningún sostén

Por Maria Florencia Ferrero

Anteriormente, te contamos la historia del corset: cómo surgió, cuándo se comenzó a usar y cómo el surgimiento del movimiento feminista hizo que quedara en desuso. Hoy, algunas colecciones lo vuelven a incluir en sus looks, pero como la mayoría de las cuestiones en el mundo de la moda, tiene su contracara o su antónimo. Lo que nuestras abuelas vieron como una revolución de corajudas mujeres que abogaron por la liberación femenina y dentro de la misma, la silueta en su estado natural y sin corpiño, hoy se volvió tendencia entre los streetstyles de famosas. Sin embargo, el dejar el sujetador en el cajón, tiene un trasfondo aún más social y para concientizar.

La moda es todo aquello que sucede en la calle y no solo en la pasarela, decía Coco Chanel. No se equivocaba, el dejar de usar corpiño fue una de las manifestaciones materiales de la lucha por la igualdad y liberación femenina desde tiempos memorables. Luego de que la Revolución Francesa abogara por la igualdad, fraternidad y libertad, las mujeres se sumaban a estas ideas y alzaban sus voces para pedir por la igualdad entre los géneros y deshacerse de todo tipo de ataduras, como era el corset. Sin embargo, los avances no fueron de gran magnitud: las opresiones y el machismo desmedido de la época continuaron. El posicionamiento de la mujer como una voz con pensamiento y voto propio fue un frondoso camino a lo largo de la historia. Y los atuendos típicos de cada década en el último siglo lo reflejan.

“Quemen al Brassiere”

Los años 60 fueron un auge de revolución femenina. Diferentes movimientos feministas organizaban manifestaciones, marchas, alzaban sus voces frente a políticos y quemaban corpiños como el acto culmine de protesta y rebeldía a un sistema machista. ¿Porque quemaban corpiños? Porque junto a las revistas de moda, el maquillaje y los concursos de belleza, según estas activistas, los corpiños contribuían a los cánones de belleza impuestos en la sociedad y colocaban a la mujer en un lugar de inferioridad con respecto al hombre.

Gracias a esas valientes activistas y a miles de mujeres (entre ellas nuestras abuelas y madres) hoy las mujeres votamos, trabajamos, tenemos igual acceso a la educación, decidimos si casarnos o no, y podemos expresar nuestra sexualidad frente a la sociedad. Es decir, gozamos de mayor libertad e igualdad, aunque no total. (La lucha sigue por ejemplo, para cobrar el mismo sueldo que un hombre en un mismo puesto, ¡y hasta Hollywood es cómplice de esto!)

Pero el corpiño sigue siendo símbolo de liberación y foco de debate. Desde hace algunos años se habla sobre los beneficios y desventajas de usar sostén y si puede o no fomentar el cáncer de mama. El investigador, Jean – Denis Rovillon realizó un estudio durante 15 años en 330 mujeres y llegó a la conclusión que aquellas que no usaban, gozaban de mayor salud.

NO-BRA DAY

A raíz de estos debates y para concientizar sobre el control preventivo contra el cáncer de mama, desde 2008 se instauró el “No-BRA DAY” (un día sin corpiños) que tuvo su origen en Inglaterra. Sin saber que tiene un día especifico, miles de mujeres se sumaban cada vez más a esta tendencia, por comodidad, salud o simplemente moda. Y si bien, el fin probablemente sea hacer un look aun mas “desalineado”, varias famosas dejan el corpiño en sus casas y se muestran por las calles como las feministas de la revolución francesa que los años 60 y 70 habían soñado.

Las “lolas”, foco de revolución también en redes

A la calle podemos salir o no sin corpiño, pero en Instagram la cuestión cambia. La red social de fotografía por excelencia, censura las fotos en la que se asome o aparezca un pezón. A algunas celebrities no les gustó nada la cláusula y se sumaron al “Free the Nipple” (liberen al pezón), una campaña en redes (con hashtags, fotos, etc) contra la regla. Entre ellas, Cara Delevingne, Lena Dunham y Miley Cyrus.

Maria Florencia Ferrero

Periodista en proceso. Curiosa de nacimiento. Fiel admiradora del equilibrio de los colores en el arte y la moda. Sueña con recorrer el mundo y conocer cada expresión artística de él.