Música

Iron Maiden, la bestia volvió a su hogar y lo registra en DVD

Por George Blanco

Pasó  Iron Maiden por Buenos Aires. Pasó y dejó huella, como las otras siete veces que aterrizó su Ed Force One en el país. The Final Frontier, la gira, el disco y la última gran locura de los amos y señores del heavy metal de culto. Sus admiradores llenaron Vélez el pasado viernes 8 de abril para celebrar una especie de rito cargado de convicciones y canciones estruendosas con un recorrido distinto al de cualquier prototipo de banda pesada.

Hay, para los amantes de los clásicos, los mismos que llenan cada vez que vienen, incluso cuando arriesgaron sin Bruce Dickinson. También hay para quienes quieren escuchar el disco nuevo, The Final Frontier, una expresión más de que la criatura está más viva que nunca y de que no necesitan del showbiz metalero para sobrevivir (y cómo). Así pasa, por ejemplo, Fear Of The Dark. Si aquel del Indio era “el más grande del mundo”, el pogo en este tema es, cuanto menos, de otro planeta.

Janick Gers, Adrian Smith y Dave Murray se trenzan en una batalla. Las tres guitarras suenan al mismo tiempo en un viaje al verdadero infierno. Steve Harris dirige la batuta, mientras el protagonista principal descarga todo su repertorio. Suenan limpios, como una orquesta. La gente delira con lo nuevo. El Dorado, Coming Home y Satellite son auténticas piezas de colección en tiempos de renovación. Y Bruce, el hombre rudo, parece que nunca se fue.

La emoción al rojo vivo. The Number Of The Beast, con el público prendiendo una bengala roja, comenzaba a despedir a Maiden, al menos por esta ocasión. Como para endulzar a sus fieles, del disco homónimo corean Iron Maiden y Running Free, que hace que Maiden se reencuentre con su gente para siempre.

Iron Maiden supera sus propias marcas. Famosos son por llevar a cabo las giras más impresionantes que haya visto el rock and roll. El duro, el que no todos ven y el que, en todo caso, no aparece en ningún ranking. Su ascenso al Olimpo de los tipos con más trayectoria dentro del género se corresponde con la envergadura de sus tours mundiales. Más de 2500 técnicos, un Eddie gigante, escenografía propia de los divos del pop y muchas millas recorridas (ver Flight 666). Bruce Dickinson pilotea el avión que los lleva, incluso en este tramo de la gira que tuvo su pata latinoamericana justo después de que cancelaran en Japón por el tsunami. Eso sí, cuando de asistentes se trata, Steve Harris, bajista fundador de la banda inglesa, no duda en afirmar que “Sudamérica tiene el mejor público del mundo”. Tanto es así que la versión local del Final Frontier World Tour tendrá su propio DVD.

Fotos del recital de Segismundo Trivero –RS

George Blanco

Pura pasión y puro ingenio. Creativo, pacífico y amante de la vida. Escribe por naturaleza. Atleta, fondista. Rocker fascinado y fascinante. Además de socio fundador, George Blanco es la impronta de N&W hecha persona. Lecturas épicas.