Moda

Klimt, un fashionista del siglo XX

Por Maria Florencia Ferrero

Desde tiempos memorables, how tall is sylvester stallone la pintura es una manera de representar la realidad, por mas compleja y cínica que sea, para transformarla en objeto de deseo. buy page likes facebook Y la moda no se queda atrás. Esconde mensajes con fuerte carga política y social, que pueden pasar desapercibidos en un primer vistazo. Y no se trata de mundos reservados, sino que por el contrario, buying likes on facebook el arte y la moda se abrazaron más de una vez, tal cual – y literalmente abrazados- ocurrió con el maravilloso pintor, chris evans body Gustav Klimt y la diseñadora Emilie Flöge.

En los buy likes for facebook page comienzos del siglo XX , la burguesía intelectual de inner chest workout Viena, ciudad que luego de París era considerada como una meca artística, se dividía entre los conservadores del clasicismo de la Academia de Arte y aquellos que anhelaban un cambio de paradigma tanto social como artístico. En ese escenario, dos almas y mentes con ideas similares de cambiar el mundo, se encontraron por coincidencias del destino: el casamiento de sus hermanos, Ernest Klimt y Pauline Flöge. Desde ese momento hasta el último día de vida del artista –el pintor pidió exclusivamente ver a Emilie, antes de morir-, la moda y la pintura se fusionaron constantemente dejando un legado de sus sentimientos, algunos dicen de amistad, otros de un profundo y eterno amor.

Emilie junto a su hermana y cuñada de Gustav Klimt, fueron las dueñas de una prestigiosa boutique de la época “Schwestern Flöge” (hermanas Flöge), en donde la selecta clientela de mujeres iba en búsqueda de prendas de alta costura a pedido. Sin embargo, la joven austriaca volcaba su creatividad en diseños que nadie le encargaba y allí manifestaba la influencia que recibía del feminismo emergente en Europa como también lo que observaba de autores de renombre, como Coco Chanel y Christian Dior. Siluetas holgadas, vestidos largos y figuras geométricas en sus géneros aludían a una dama fuera del rígido corsé, y de las convenciones estrictas de la época.

Estos conceptos lideraban el “Reformkleidung”, un movimiento social y artístico, del cual Emilie era parte, y que tenía como objetivo reformar el vestuario impuesto de aquellos años para restablecer el rol de una mujer sometida tanto simbólica como políticamente.

Lamentablemente, sus diseños no tuvieron gran popularidad por ser acusados entre sus contemporáneas de ser excesivamente “vanguardistas”, debido a la visión adelantada que tenía la modista vienesa sobre su sociedad que le negaba hasta el voto a las mujeres.

Otra fue la suerte de Gustav Klimt que es considerado un referente del modernismo austriaco por sus extraordinarias pinturas. Relatos de principio de siglo demuestran a un artista rodeado de mujeres constantemente, que se encargaba de retratarlas rodeadas de colores con vestidos largos y holgados, tal cual los de Emilie. Es que Klimt admiraba los diseños de la costurera y decidió mas de una vez dejarlos plasmados en un lienzo, como también diseñar las tramas de las telas que la modista utilizó en su atelier. La devoción mutua por sus talentos en las diferentes expresiones artísticas, los llevó a hacer una de las primeras producciones fotográficas de moda. Ella posó y deslumbró con sus vestidos mientras él fue una especie de Mario Testino con la cámara.

Estos encuentros que servían como fuente de inspiración para ambos, eran frecuentes en sus vidas. Algunos expertos se animan a afirmar que El Beso, la obra mas conocida de Gustav, es un retrato de la pareja que nunca afirmó su amor frente a la sociedad debido a la turbulenta vida amorosa de Klimt con amantes en diferentes ciudades, la dedicación extrema de Emilie a su tienda de Viena y los problemas que aparejaron las guerras mundiales como el exilio, en donde se vieron obligados a abandonar su país.

El reconocimiento a Emilie Flöge tardó un siglo en llegar a las pasarelas

Los diseños vanguardistas de la modista vienesa cautivaron a Gustav Kimt en su momento, y a grandes diseñadores años después. En la primavera de 2008, Jonh Galliano para Dior inspiró su desfile de Alta Costura en las obras de Klimt que mostraban algunas creaciones de Flöge. Lanvin, Missoni o McQueen también brindaron homenaje con algunas prendas a estas pinturas. Y solo unos meses atrás, la marca Valentino en su Fall Winter 2015 titulaba su colección “Valentino FW 2015 x Emilie Louise Flöge” sacando a luz el talento de una artista que creó, contribuyó con un feminismo temprano e inspiró con su aura y creatividad a unos de los grandes pintores del siglo XX.

Maria Florencia Ferrero

Periodista en proceso. Curiosa de nacimiento. Fiel admiradora del equilibrio de los colores en el arte y la moda. Sueña con recorrer el mundo y conocer cada expresión artística de él.