Entrevistas Moda

Kostüme, con el don de la honestidad

Por Cintia Alvarez

Si tuviésemos que explicar lujo moderno, a nivel indumentario, una prenda de Kostüme sería un fiel ejemplo. Ahora bien, si quisiéramos redoblar la apuesta, una conversación con sus creadores, Camila Milessi y Emiliano Blanco, lo definirían perfectamente. En exclusiva para Negro&White, un encuentro enriquecedor con quienes se vuelven tan inspiradores como cercanos.

Mientras preparaba la entrevista leí una frase de ustedes que decía que si fueran superheróes su don sería el de la identidad ¿Cómo es eso?

Emiliano: Uno va creando una identidad. No estamos pensando todo el tiempo “¿Cuál es?”. Es la nuestra, la que nos gusta a nosotros. Tiene que ver con ser uno y ser honesto con lo que quiere. No creo en construirla a propósito. A mí no me interesa tener una marca que un día es liberty-hippie y otro día dark. El valor que puede tener la identidad de Kostüme es que es honesta. Con los años tenés una trayectoria porque hiciste las cosas más o menos bien, generaste cierto prestigio con el cual sos conocido. Para muchos, ser diseñador es salir a saludar a una pasarela. Para mí, lo más interesante no es eso, sino todo el proceso.

Camila: La identidad se forma con el tiempo, con las elecciones que vas tomando. Su naturaleza es ser fiel a sí misma. No significa que no vayas mutando porque es propio del ser humano, si no te repetís y aburrís. Algunos lo hacen menos y son más estables. Nosotros somos bastante “loquitos” y necesitamos cambiar dentro de nuestros parámetros. Hay tanta competencia que si no tenés el don de la identidad no podés competir. Para mí, no es un estigma el diseño de autor. ¿Qué está bien? ¿Qué está mal?. Soy autor de lo que hago y me la banco, en las buenas y en las malas. Para eso se necesita calidad, continuidad y coherencia. Si sos honesto y tu discurso es acorde a lo que hacés, después va en gustos. El gusto estético es muy subjetivo y contra ello no podés hacer nada, aunque sea la mejor colección del mundo.

Emiliano: En el desarrollo tenés éxitos, muchísimos fracasos, temporadas mejores o peores. Cada vez descreo más de las fórmulas del marketing sobre lo que debieras hacer. Me parece que cada marca tiene su fórmula que le funciona y tiene que ver con seguir su convicción.

Camila: Es mucho trabajo hacer colecciones originales cada 6 meses. Habrá temporadas en las que tu identidad va con lo que le gusta a todo el mar y temporadas en las cuales te quieren dos pececitos…

Resulta inevitable preguntarles ¿Cómo incluyen lo comercial en lo conceptual?

Emiliano: Tenemos un backup porque, antes de Kostüme, trabajamos 8 años para marcas. A la hora de armar una colección, la pensás desde una cabeza conceptual y después la bajás a una cabeza comercial. Sabés lo que funciona. Tenés que tener rango de precios, de productos, cantidad, variedad, productos que se vendan más, otros que se vendan menos y el producto estrella del cual, seguramente, vas a vender poco. Pero te va a ayudar a vender lo masivo, lo más simple.

Camila: Todo eso en tiempo y forma…

¿Cómo se hace?

Emiliano: Se hace…(risas)

Camila: Es una lucha. A veces tenés ganas y otras, no. Primero tenés que poder pensar desde la identidad, desde lo que te gusta. De lo contrario, te queda la colección de otro y no se vende. En un punto, tu don, también, es tu cruz. Quien viene a Kostüme busca determinado gusto. Si encuentra otra cosa no se entendió.

Emiliano: No se puede negar que la faceta comercial tiene que ver para que el negocio sea sustentable. El cliente tiene que poder llevarse todo. Por tipología le debieras ofrecer: tapado, pantalón, remeras (caras y baratas), zapatos, carteras. En todos los talles y colores.

Ph. Majo Ruiz para Negro&White

Camila: También, con los años vas aprendiendo que hay prendas anuales. Por ejemplo, la ropa de lluvia. O el tema del no-género, de lo unisex. Es un concepto anual, no de invierno o verano. Hay cosas que funcionan como mini líneas y mini leyes dentro de tu concepto. Nuestro estilo no es de día ni de noche, es mezclado. Armás pequeñas familias que después se van cruzando y generás un estilo más relajado. Trabajás por tipos de telas y texturas diferentes, con colores, pero no necesariamente con “los colores que se usan”. Para eso está el mundo. Tenés que ofrecer lo que no está en todos lados. Podés cambiar o estirar tus límites para renovarte porque te resulta interesante, pero hay cosas con las cuales no podés negociar.

Emiliano: Volvemos al tema de la identidad, en base a eso se construye. El criterio se extiende a tu local, a los percheros, a las luces, a la campaña gráfica. No sólo a la ropa.

¿Cómo se inserta el rol del consumidor en este contexto y cómo se relaciona con la identidad de Kostüme?

Emiliano: Nuestro público es un público de nicho. Un consumidor más especialista, que sabe lo que le gusta, que comparte tus gustos, que está buscando ver qué pensaste. No quiere que se lo muestres directamente. Tiene esa inteligencia para tratar de encontrar, por sí mismo, cuál es. Y que, además, le funcione como prenda. No consume una camisa negra porque necesita una camisa negra. Le gusta la marca y quiere esa camisa negra. Tenés que buscar tu cliente. Siempre va haber alguien más grande que vos. Cuando nació Kostüme teníamos en claro que el capital era chico, había dos posibilidades: o seguíamos a la mejor marca o hacíamos algo distinto.

Camila: Nuestro consumidor tiene un grado de originalidad y de rompe paradigma. Es una persona que se la está jugando en otro mundo. Nos pasó de tener clientes que hacían música experimental hasta arquitectos que venían a buscar prendas para recibir un premio. Es increíble cómo se alinean las cosas. La pregunta es: ¿Cómo hacés para cambiar y que la gente lo pueda leer?. Es un diálogo. Quiero al cliente de siempre y a uno nuevo. Le hablás un poco a ambos. Tiene que haber una forma en la cual ninguno se deje de lado y a la vez no se sienta mezclado. Como diseñador, lo que podés hacer es trabajar la forma para que entre en diferentes formatos. Empezás a vender más cuando sos más pluralista en el formato. Si todos damos calidad y un buen producto, vamos generando una tradición que tiene que ver con el diseño argentino original.

Me gusta. Hablemos del diseño argentino original.

Camila: Es reciente porque la mayoría de nosotros empezó entre 2000-2001. Somos parte de una brecha generacional que abrió un panorama de otro tipo de producto para consumir: algunos rozan lo artístico o lo que es el vestuario, otros son más mainstream, o más urbanos, otros son más hechos a mano. Con el tiempo se va a ir segmentando más porque no somos todo lo mismo. Pero no necesarimanete no somos de “no autor”. Es ir avanzando, son capas que se van pelando para que el consumidor lo vaya entendiendo. Para el diseño de autor se necesitan un consumidor y un proveedor avanzados.

Emiliano: Los diseñadores de autor competimos con primeras marcas, con espaldas y capitales muchísimos más grandes. Necesitás tener un producto a ese nivel sin un presupuesto similar. Pero si no competís ahí, no competís.

Camila: Vos venís en bicicleta y ellos van en una Ferrari. Competís en la oportunidad de compra. No en el punto de venta (porque no estás en 200 shoppings). Pero el impulso de ventas es en el mismo momento. La gente todavía no sabe cuál es la diferencia. Nosotros seríamos el equivalente a un chef, que hace una cosita única, en el mismo momento y que algunos saben qué es y la eligen. Tampoco es una cuestión de plata porque, de hecho, los diseñadores, en Argentina, no salimos el triple que la marca copiada.

Emiliano: En algunos mercados, la gente compra una remera que sale 10 veces más pero sabe por qué. No tiene que ver con el lujo. Acá, el problema es que el lujo, para la mayoría, está relacionado con una idea antigua. Si es lujo tiene que brillar, ostentar, dar caro. En el mundo, tenés el lujo de la ostentación (Louis Vuitton, Chanel) y tenés otro lujo como es Margiela. Son distintos. Tiene que ver con la segmentación del mercado.

¿Cómo es el rol del consumidor en este aprendizaje?

Camilia: Tiene que ver con el nivel cultural. Cuenta con un lujo del tiempo y del saber. Tenés que tener tiempo libre para poder pensar, capacidad intelectual para entender y memoria para acordarte. Está relacionado con la lucidez y con un nivel de acceso. Hay una evolución como consumidor. Se trata de un tipo de diálogo más especial. Hay un grupo de personas que piensa dónde gasta el dinero y para pensar tiene un criterio propio que es un valor.

Emiliano: Para tener criterio tenés que tener formación para desarrollarlo, que nada tiene que ver con una cuestión económica. Ese “criterio” lo usás en la ropa, en la música que escuchás, en la televisión y en el cine que consumís. Un espíritu más crítico con lo que hace con su vida. Tiene que ver con una segunda mirada de las cosas. Una evaluación propia y no tan impulsiva.

Camilia: Ser esclavo de un diseñador tampoco está bueno. Si no hacés lo que tenés que hacer. Un cliché. Tiene que ver con una motivación que puede ser estar disconforme con lo que hay. En los 80, nos volvimos locos buscando algo diferente. Eso hablaba del rechazo a “todo lo que te daban digerido”. Moverte por lugares diferentes, escuchar música distinta, ir a bailar a otros lugares. Vivir por un costado, no ser un alien. Buscar algo nuevo hasta encontrar por donde ir. Eso es tiempo de experimentar y tener un plan B. Nuestros guías espirituales tenían que ver, por ejemplo, con tapas de discos de LP.

Ph. Majo Ruiz para Negro&White

¿Entonces podemos hablar de una vanguardia Kostüme? ¿Ahí está la raíz de su inspiración?

Emiliano: Tiene que ver con una investigación, una curiosidad…Me acuerdo que para comprar discos que me interesaban o que los veía en alguna revista, iba a una disquería donde me mostraban el catálogo, los pedía y tenía que esperar 2 meses hasta que llegaran.

Camila: Era como ahora es un link. Armás links para otros lados. Ir para atrás y abrir puertas tuyas porque uno interpreta como quiere. No tomar la referencia directa. Eso lleva a que cada uno arme su identidad. La información es la misma pero el tema es cómo la ves. Nosotros vemos todo a través de una retícula, de una edificio, de un plano…Nuestra cabeza es como una grilla.

¿Es en este lugar donde los límites entre la  inspiración y la imitación pueden ser difusos?

Camila: Una cosa es inspirar y otra aspirar. Si estamos succionando la creatividad de otra persona y copiándola no es un homenaje. Tomar como punto partida es otra cosa. Nosotros tomamos la esencia de Yves Saint Laurent y los clásicos que realizó. ¿Qué hubiera sido lo obvio? Hacer un smoking para la mujer.

Emiliano: No tomamos como literal ni al cine negro de la Nouvelle Vague, ni a Yves Saint Laurent. El diseñador tiene que contar con ese no-prejuicio de encontrar algo en todos lados. Tener el tiempo para digerirlo y tener esa segunda mirada.

Camila: …Y que te pase algo. Uno puede observar muchas cosas con la mirada curiosa y hay una que te hace un click y te mueve el engranaje.

¿Qué les interesó, en particular, de Yves Saint Laurent?

Camila: Algunos ítems clásicos para deconstruirlos y pasarlos por nuestro tamiz. Volverlos asexuados y funcionales para usarlos en la vida diaria. Por ejemplo, a partir del cuello realizamos un poncho. No lo usás literal, de lo contrario se vuelve un libro de recetas. Si lo pensás, seguir una receta es insoportable. Si realmente admirás a alguien, es inimitable. Por eso se copian cosas muy fáciles. Si tomás, solamente, los hits obvios es como el DJ obvio que pasa la música predecible.

Emiliano: Ahí está la segunda mirada. No es todo lo mismo. Hay una realidad: en un cierto punto, la marca no se puede dar el lujo de desarrollar cinco veces un tapado, por falta de tiempo a causa de su gran estructura. ¿Dónde está el problema? Cuando la marca se quiere hacer pasar por diseñador y cuando te cobra ese tapado copiado literalmente a un precio irrisorio.

Camila: No comprás ni la idea, ni la originalidad, ni la identidad argentina. Entonces ¿Qué estás pagando? ¿Qué necesidad tenés de comprarte la copia de la copia de la copia? Es como querer robarle el carisma a otro.

Estuvieron incursionando en el fashion film ¿Cómo surgió la idea y cómo fue la experiencia?

Camila: Nico Puenzo (director de fotografía de Wakolda, XXY) se contactó con nosotros a través de una conocida vestuarista que tenemos en Santiago. Fue muy natural. Nos juntamos el primer día, pasamos horas hablando de arquitectura y cine.  Fluyó. La idea era armar una pieza artística de su parte (que no fuera comercial) y una idea artística, de nuestra parte, que no fuera filmar un lookbook. Tuvo que ver con un deseo y un trabajo personal. Eso es muy valioso.

Emiliano: Lo filmamos durante un día en Macba. Fue una jornada eterna. Quedamos fascinados. Nunca habíamos visto cómo se trabaja en algo que es casi cine. Muy meticuloso, muy detallista. Eso es lo que está buenísimo de Kostüme. Nos permite poder rodar con alguien como él que no tiene precio. No hubiéramos tenido la posibilidad de filmar nada con Nico si no tuviéramos nuestra identidad.

En la ruptura con lo establecido Kostüme encuentra su razón de ser.  Es ese redescubrir, permanente, de la mirada, lo que permite, a su vez, una renovación y un afianzamiento de su personalidad. Camila y Emiliano cuentan con el don de trascender a través de su identidad, honestidad y libertad (casi como el lema de su propia revolución) mientras hacen historia. De un tiempo a esta parte, la moda argentina escribe su propia Nouvelle Vague y no lo dudamos, Kostüme ocupa un lugar privilegiado. Y nosotros agradecidos.

Cintia Alvarez

Licenciada en Comunicación Social y periodista de moda. Muy musical. Ama reír y leer. Adora los accesorios que hacen la diferencia, especialmente la personalidad y el humor.