Система микрокредитования физических лиц сформировалась и получила широкое распространение всего каких-то 5-6 лет назад. Что это дало обывателю? Например, на данный момент вы легко можете получить займ на карту мгновенно круглосуточно без отказа 50000, а это, согласитесь, является очень серьёзным показателем успешности работы системы микрозаймов. Никогда раньше деньги в долг нельзя было получить настолько просто.
Libros

La Hora Veinticinco: la pérdida del Hombre

Por Pao Gonzalez

“La Historia, como el drama y la novela, es hija de la mitología. Es una forma particular de comprensión y de expresión, donde –igual que en los cuentos de hadas de los niños y en los sueños propios de los adultos sofisticados- no está trazada la línea de demarcación entre lo real y lo imaginario”.

Arnold J. Toynbee
Estudio de la Historia

Una empresa largamente pospuesta: encarar críticamente La Hora Veinticinco de C. Virgil Gheorghiu. Desmembrarla para obtener una idea factible de transmitirse, para generar interés en este libro tan especial.

Sin ánimos de contar los pormenores de la historia (para justamente estimular la lectura de la misma) trataré de expresar las múltiples ideas que fueron abarrotándose en mi cabeza al tomar nuevamente la edición ajada de 1950 que descansa en mi biblioteca.

¿Realidad? ¿Ficción?

El escritor es un ser atormentado que busca purgar sus fantasmas a través de las letras. Visión pesimista del escribir que puede aplicarse tranquilamente a Virgil Gheorghiu, sacerdote ortodoxo nacido en Rumania en 1916. La Hora Veinticinco, su obra cumbre, fue escrita durante su cautiverio luego de la Segunda Guerra Mundial, antes de emigrar a Francia en 1948.

Tiempo después, Gheorghiu se vería envuelto en un escándalo al conocerse escritos previos a su novela donde expresaba ideas antisemitas. Gabriel Marcel, filósofo francés y autor del prefacio de la primera edición de “La Hora Veinticinco” exigió que se suprimiera su participación en próximas ediciones.

En sus memorias, publicadas en la década del 80, el autor declararía “Me avergüenzo de mí mismo. Me avergüenzo porque soy rumano, como los criminales de la Guardia de Hierro”.

¿Qué tiene que ver lo expuesto con lo planteado anteriormente sobre el acto de escribir? El libro del que estamos hablando gira en torno a Iohann Moritz, rumano de 25 años que padecerá las múltiples incoherencias del fanatismo político. Será injustamente enviado a un campo de concentración nazi sin ser judío, luego se convertirá en oficial de las SS por ser tomado como ejemplar histórico de raza aria. Su próximo paso será un “campo de trabajo” ruso para terminar como soldado de las fuerzas aliadas evitando así caer con su familia nuevamente en la tortura.

Desde la descripción del periplo del pobre Iohann que mutará de nombre acorde a las etiquetas que le serán impuestas por sus explotadores, Gheorghiu expresa lo irracional de lo que llamará la “Sociedad Técnica Universal”, donde no hay noción del sujeto en su “sustancia individual” sino que quienes matan y mueren son meras “nociones”. Mundo habitado por “Ciudadanos”, que viven en despachos, cruzamiento de hombre con máquina, que en lugar de corazón posee cronómetros. Brillante metáfora de la sociedad mecanizada resultante de la Segunda Gran Guerra.

A través de situaciones ridículas, que rondan el humor, se muestra cómo el hombre frágil de mente sucumbe a los absolutismos, convirtiéndose en objeto manipulable. A su vez, cómo los fanatismos son caldo de cultivo de la corrupción. La gente ciega acepta sin cuestionamientos lo que el acontecer le presenta. Imposible no recordar el ejemplo del nacionalsocialismo, donde Hitler logra movilizar a las masas hacia el apoyo a las acciones más atroces que haya conocido la Humanidad. Como bien dice Marciel, “el verdadero pensamiento es otra cosa”.

En un momento donde nuestra sociedad parece divida entre bandos enfrentados, donde no hay lugar para intersticios o grises, me parece importante rescatar del olvido esta novela tan apasionante. Reafirmar la importancia de un espíritu crítico, no para evitar posicionamientos sino para dar fundamentos a los mismos. No está en mí desprestigiar o atacar un fenómeno específico, al contrario. Me encantaría incentivar, así sea a los pocos que lean este comentario literario, a buscar darle base a su mirada particular del mundo. De esta manera, evitaremos convertirnos en lo que Gheorghiu llama “ciudadanos” para rescatar al Hombre como sujeto de acción pensante. Ojalá no sea demasiado tarde.

Fotos de Rocío German

Pao Gonzalez

Auténtica, justa, embalsamada de espíritu crítico y adoradora de los bellos momentos. Ama el cine, los libros y es abanderada de los derechos humanos. Periodista por vocación y profesión, sus letras son las de alguien que escribe desde el corazón.