#ProyectoDestape

La Pata De La Tuerta, el talento de dejarse llevar

Por Ale Yunes

Cuántas veces hemos escuchado a grupos decir que disfrutan lo que hacen, que viven para la música. Creo que todas lo hacen, es un escudo gastado en detrimento de los instrumentos que siguen ilesos. Aun así pocos dedican su vida a dejarse llevar por ésta y fluir, al punto en que me encuentro en la disyuntiva de reunirme en una cárcel o un colegio. Entre risas nuestra charla deriva a diferentes tópicos en especial, el que me llama mucho la atención, el regocijo musical de La Pata De La Tuerta.

Sumado a sus giras argentinas la banda ha logrado sostener un ciclo mensual, La Fiesta De La Pata, que les permite invitar bandas, con la regeneración que esto significa, y comenzar a instaurar una nueva cultura de consumo musical en su Córdoba natal, siendo conscientes de la falta que hace en la ciudad.

La charla se desarrolla en el auditorio de un prestigioso colegio y terminará con el excelente humor característico del grupo. Hablando de diferentes tópicos se llegaremos a la realidad hostil del país, “siempre tenés que tener una etiqueta” suena casi al unisonó, no solo en música sino en la sociedad misma. Y, aunque no tengan la solución para la sociedad, presentan una postura excelente para afrontar el convencionalismo musical, abandonar el pensamiento arcaico, dejarse llevar: bailar y porque no… disfrutar.

¿Cómo se adaptan para tocar en lugares en principio tan dispares, como son una cárcel y el festival de una escuela?

Ezequiel Rogna: En realidad la banda transmite una energía bien para arriba que hace que se pueda tocar en cualquier terreno y pueda llevarle alegría a todos los ámbitos y también retroalimentarse de manera positiva de los que lo reciben, que pasan un buen momento. Por ahí, se puede decir, que este es el tipo de militancia que tiene la banda.

Marta Rodríguez: Ese es el espíritu, la música es de todos. De nuevo, las cosas se dan de manera bastante natural, no está premeditado que vayamos a tocar por algún motivo en especial, se deja fluir en ese sentido. Pero esto lo que hace que la banda mejore muchísimo más allá de lo musical.

Manu Gigena: Al tener dos formaciones una enchufada y otra totalmente acústico te da la posibilidad de tocar en cualquier lado, donde no hay electricidad o equipos de música nosotros podemos tocar, en la cárcel, una plaza, la calle, la playa, etc. Por eso nuestros escenarios son muy variados, un día tocamos en un festival para miles de personas y al otro en un hospital para algunos, pero sigue siendo nosotros, la misma energía.

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La Pata De La Tuerta es natural no solo en los lugares que escoge para tocar sino que a su vez en su música. El grupo, que pasó de “una banda de cuatro integrantes que ensayaba sin tocar en vivo y cambiamos hasta llegar a ser una banda de once integrantes que toca en vivo sin ensayar”, sumó al ska punk de sus comienzos los sonidos balcánicos, cumbia y otros tantos ritmos latinos.

Marta Rodríguez: Principalmente pasa por el que canta, que le da su impronta. Con un solo cantante es muy difícil cambiar de estilos y ritmos, tiene que ser muy versátil el cantante. Cuando se empezó a abrir el grupo, con varios cantantes, cambiaron los timbres y las formas aunque no deja de ser la misma banda. Eso es lo loco, te permite hacer fusiones raras, cambiar de tiempos y pasa a ser bastante entretenido. Esta es la banda donde todos participan.

Pablo Giordano: Inclusive los estilos se unen o relacionan entre sí por algo parecido a lo que es el folklore, entendiendo por esto a lo que está instalado en la gente, que la representa, como el cuarteto, el vals, mismo el rock o la cumbia, que es un estilo que se toca desde México hasta el sur de la Argentina, abarca toda Latinoamérica.

Ezequiel Rogna: Esto, igualmente, es un camino que se dio naturalmente en la banda, se fue ampliando la plataforma, al ingresar vientos y una fila de percusión, le dio también otra impronta. De todas formas no deja de ser una banda de rock, las violas bien adelante, la batería que le pega con alma y vida. Todo tiene que ver con la música popular del lugar donde habitamos, en este caso Córdoba, y el cuarteto esta por todos lados.

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Acaban de grabar Espuma y están próximos a presentarlo ¿Notan la evolución con respecto a Malas costumbres y Macumbia?

Marta Rodríguez: Totalmente, hasta el anterior que lo grabamos con un solo cantante hay un cambio muy grande. Ezequiel Rogna: Con suerte siempre es así, siempre es mejor el disco que viene.

Pablo Giordano: Además grabamos con muchos artistas invitados Semilla Bucciarelli, Ají Rivarola, gente de los Caligaris, del Circo Da Vinci, entre otros. Hicimos un disco que nos gusta mucho, con mucho esfuerzo y que salió muy bonito y ahora tenemos que festejar un par de meses (risas). Marta Rodríguez: Aun así ya estamos trabajando en temas nuevos apuntando al próximo.

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A esto se le suma la participación en el #ProyectoDestape de Gamba FM, este disco de revalorización del rock nacional con covers bien interesante, donde, fieles a su instinto melómano, lograron traducir a sus códigos Luna de Miel de Virus, algo que parece tan ajeno a su estilo. Todos los temas están en Mocena.com.

¿Por qué la elección de un tema de un género, muy cercano al pop de sintetizadores de los ’80, que es bastante apartado de su estilo?

Marta Rodríguez: Porque nos gustaba mucho. Pablo Giordano: Lo empezamos a meter en las guitarreadas, y de repente un tema que entro así a la banda, se fue acomodando y empezó a sonar mejor y mejor. Viró para un lugar que no esperábamos, solo lo guitarreábamos, lo terminó cantando la Negra y la voz femenina le dio todo otro vuelo. Y la grabación fue muy buena.

Ale Yunes

"Una vida dedicada al cine y la música". No vamos a indagar cuantos años, pero damos fé de que el muchacho sabe y hace cosas de puta madre. Hace poco descubrió su nueva pasión: la escritura. Realizador audiovisual.