Música

La religión de los árboles de Benigno Lunar

Por Franca Garat

Bosques, árboles, guitarras que crean sonidos cálidos y rockeros. Ellos son Benigno Lunar, banda residente de Villa María que pertenece al sello Ringo Discos. Su último álbum La religión de los árboles explica su movimiento y la forma de ver las cosas mediante espacios verdosos, aventureros y cálidos. Juegan con la palabra, la metáfora y el sonido de cuerdas, batería y sintetizadores.

“Ensayamos en una pieza con humedad que tiene un techo alto, una linda reverb y una ventana que da a un patio lleno de árboles.” Cuentan en su álbum.

Formada por Nicolás Rizzo en guitarra y voz, Robertino Metral en bajo y voz, Guillermo Ochoa como guitar líder, Emanuel Bastos en batería y Natalio Gonzalez en Micro Korg y coros, es como Benigno Lunar cobro vida, años atrás y solo porque el destino lo quiso. Nicolás tenía las canciones, los invito a tocar en un bar de su ciudad donde el público no quedo satisfecho y pedían más y más canciones. Procesaron la información y comenzaron a hacerlas y de repente, tenían una vasta cantidad como para hacer un disco. “Se juntaron las ganas de tocar en una banda, mostrar nuestras canciones y un entorno amistoso en una pequeña ciudad como Villa María.”

Benigno Lunar, fue una ocurrencia de Nicolás. No solo para gestar la formación de la banda sino también la elección de su nombre. Fuertemente influenciados por los discos de The Beatles, es como hoy optan por escuchar el último disco Tame Impala, de Grizzly Bear, The Strokes, Michael Jackson, The Whitest Boy Alive, The Stone Roses, The Smiths, The Black Keys. Si bien recomiendan todos los discos, destacan el más reciente material de Yo la tengo y de Stephen Malkmus. Entre sus gustos musicales, surge Bosques de Groenlandia y cuentan que pudieron escuchar un adelanto de lo que pronto vendrá y mueren de ganas de escuchar el disco entero.

Una montaña rusa de sonidos que transmiten aventura y curiosidad. De eso se trata La religión de los árboles, tercer disco de Benigno Lunar que cuenta con 10 canciones. Al darle play, los escuchas y llega un instante en que se siente la presencia de aquella ventana desde donde crean su música y se oye la paz de los pájaros cantando entre los árboles. Cada instrumento suena de una manera única y con fuerzas, creando un sonido prolijo que teletransporta hacia otros lugares, ¿algún bosque quizás?

¿De qué manera visualizan/describen sus bosques?

El bosque de día es un buen refugio, te da sombra, ramas secas para armar una fogata de noche, la reverb en un bosque de día es un sonido encantador. De noche en cambio el bosque es un hermoso escenario para una película de terror.

¿Por qué en la canción La religión de los árboles dicen “nosotros adoramos la lentitud”?

La frase es de un poema de Eloisa Oliva que hicimos canción. Es una afirmación pero también una expresión de deseo. Hay momentos que quisiéramos que pase eso, que el tiempo se frene o pase mucho más lento. Hay momentos en los que pasa y el tiempo se vuelve más lento que el tic tac de los segundos. Creo que la frase del poema viene un poco por ahí, un momento que casi se detiene y avanza como avanza la sombra de un árbol proyectada en un edificio.

¿Bruce Lee marcó alguna parte de sus vidas? ¿Por qué deciden llevarlo a La religión de los árboles?

Bruce Lee apareció dentro de un sueño, en el sueño había pinos, Bruce Lee decía dos o tres cosas inconexas. Intentamos unir ese rompecabezas y hacerlo canción. El disco entero es eso, un rompecabezas de 10 piezas que encaja como encajan los sueños.

Su estilo se ve marcado en la forma de composición ya sea lírica, haciéndole honor al nombre del álbum cargado de una gran arboleda verde. Se dice que lo mejor va para el final, y en este disco el último tema “Sos el bosque” es una de las más simbólicas, tiene comparaciones y metáforas con una melodía dulce que hará caer rendido al fanatismo benigno lunar. “La canción de los días” es otra de las canciones a escuchar; es de carácter revolucionario al amor, no solo por su letra sino por su marcado ritmo de guitarras y baterías.

Benigno Lunar quiere ser la canción de los días, quiere sonar sobre distintos bosques sin importar los problemas o que Bruce Lee se les enfrente; pero ellos siempre tendrán amuletos que los alejan el temor y los dejan sin dormir. Advierten y aclaran que vos, oyente, sos el bosque que no quiere regresar a la religión de los árboles, seguramente trata de lo único, especial y de eso se trata este caso musical.

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Franca Garat

Es curiosa por la música, divertida y se deja llevar por lo que le gusta para escribir. Estudia periodismo y tiene un amor platónico con varios raperos.