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La visión de Julián Lona sobre el Long Beach Indie Festival

Por Julian Lona

Hace un mes me despertaba con un mensaje en mi teléfono: era mi productor, Daniel, que me enviaba una foto de que habíamos sido seleccionados en el Long Beach Indie International Film And Music Festival. Tardé unos minutos en asumir que era cierto lo que estaba sucediendo. Después de 2 semanas caóticas en las que tuve que armar todo este delirio de irme a U.S.A, varios días sin tener la visa ni los recursos, me tomé el 1ero de 3 aviones para, casi 24hs después, pisar suelo norteamericano.

Cuando uno se embarca hacia lo calum von moger workout desconocido, se le cruzan muchas cosas por la cabeza. La ansiedad es un factor que puede incrementarse, mas teniendo en cuenta que era mi primera vez allí y que tampoco manejo fluidamente el idioma; pero nada de eso sería un obstáculo para seguir aventurándome a este tipo de eventos.

En los festivales se respira una energía muy buy permanent facebook likes positiva. Todos los directores (o filmmakers , como allá nos presentamos) van en busca de establecer conexiones: no sólo humanas sino también profesionales. Así es que conocí a los dos primeros personajes: 2 buy instagram followers that works músicos que hacía 5 semanas que estaban de gira por varios festivales presentando su videoclip. Ellos son inner chest workout Zombie Star y best creatine monohydrate Kent Evans, de la banda EPIC FAIL, que cuenta con una interesante búsqueda sonora y experimental. El videoclip es un delirio de imágenes a un ritmo para volverse loco (en el mejor de los sentidos). Ellos fueron los primeros en brindarme un poco de orientación en esta nueva ciudad y en enseñarme cómo moverme dentro de ella.

La misma noche de inauguración, después de la película de apertura, todos los directores nos fuimos a un bar para poder buy likes on instagram monthly intercambiar opiniones y visiones acerca del cine en varias partes del mundo. Este tipo de situaciones me permitió ampliar bastante mis horizontes: había gente de U.S.A, Polonia, India, México, Argentina en una misma charla y todos participando del mismo festival. Después de un rato, todos éramos colegas.

La programación, por lo que pude ver a lo largo de unos cuantos días, está enfocada a películas que tengan la música como protagonista, pero también a films que se acerquen a temáticas violentas y con enseñanzas sociales. La película de apertura, “South Boureau Homicide”, trató sobre los homicidios y cómo la policía actúa para afrontar estas situaciones. Incluyó también testimonios de personas (en general de raza negra,americanos o latinos) que colaboran en asociaciones para concientizar sobre los asesinatos infantiles. Diversos cortos apuntaban a situaciones similares: contextos de violencia, asesinatos o situaciones de violencia extrema en los cuales, nuevamente, la gente latina o de raza negra era protagonista. En ese momento, empecé a preguntarme: “¿Será que todos los homicidas tienen esta caracterísica física o estamos frente a un país que prefiere seguir tratando a los blancos como los buenos, repitiendo fórmulas con todos los clichés adentro para seguir vendiendo?” Creo que la respuesta es obvia.

Nicolás Teté fue el otro de los dos directores argentinos que participamos en el Festival. Su film llamado “Onix”, fue rodado en Villa Mercedes y protagonizado por Naiara Awada, Ailin Salas, Nicolás Condito, entre otros. La historia  cuenta el viaje de “Martina” y su madre hacia la ciudad de Mercedes y el reencuentro con sus familiares luego de 12 años dentro de un contexto dificultoso y trágico que los une en el futuro.

La programación fue variada: desde temáticas como las anteriormente mencionadas, pasando por películas que coquetean con lo onírico y el surrealismo, como el film de la indú Simmer Bhatia (recorrido por todas las emociones humanas y cómo estamos destruyendo nuestro planeta) o films como “Hungry” dirigidos por Thomas Simon y Jillie Simon (quien también es la actriz principal) que trata sobre la vida de una mujer común, con una vida feliz pero que tiene un gran inconveniente: le cuesta hablar en público. Con el correr del film se encuentra con el reconocido actor Eric Roberts por lo que debe enfrentar si o si esta situación. El premio para el mejor documental fue para el director Alexander Freeman (con música del polaco Miro Kepinski) que cuenta la verídica historia de una mujer que era violada por su marido durante años hasta que un día decide asesinarlo. Toda su familia y la policía no creyó que era en defensa propia, por lo que pasó años en prisión cayendo en todo tipo de adicciones de drogas y alcohol.

 

 

En lo que respecta a mi propia experiencia y a la  presentación de UMBRAL, me voy feliz de esta ciudad. Tuve la oportunidad de exponerme a espectadores que, al pertenecer a distintos sectores del mundo, tuvieron devoluciones objetivas. Por lo general, acordaban en que se trataba de un problema que se multiplica en todos lados y que trasciende; independientemente de que los protagonistas de UMBRAL fuesen referentes de la música sudamericana como Fito Páez, Café Tacvba o la Vela Puerca. La gente del festival nos ha tratado muy bien y el interés del público sobre la temática se vió de manera explícita en la charla posterior a la presentación.

El hecho de poder mostrar lo que uno hace, en un país tan lejano, es realmente impagable. Las experiencias adquiridas son de muchísimo valor humano y, al fin y al cabo, es lo mas importante de todo (¿no?). Poder intercambiar pensamientos con personas de otro contexto social es muy enriquecedor, y  ni hablar de la carga energética que esto significa para el futuro. Yo no tengo muy en claro hacia dónde va todo esto y mucho menos en dónde va a terminar, pero cada día que pasa estoy mas seguro que éste es el camino.

 

 

Julian Lona

Realizador audiovisual, fotógrafo y recientemente escritor. Nos rodeamos de su talento, un rockero de la nueva ola que sabe mucho. Su proyecto esSéptimo Jota.