Música

Luca Prodan y SUMO, un gran crisol de razas musicales

Por Matías Montoya

Muchos jóvenes que no vivieron la década de los ’80, no supieron disfrutar de la música que pregonaba por aquellos años. Más aún durante la guerra de Malvinas donde los sonidos que provenían de Inglaterra eran mal vistos o directamente prohibidos.

Así fue que nacieron multitudinarias bandas de rock como La Máquina de Hacer Pájaros, Sueter, Riff, Memphis La Blusera, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Fito Páez, Juan Carlos Baglietto y la Trova Rosarina, Charly García como solista, Los Abuelos de la Nada, Virus, Luis Alberto Spinetta quien continuaba su célebre camino en la música donde ya había pasado su banda más emblemática como Almendra y crecía como solista y virtuoso guitarrista, entre muchas otras. Pero nos quedamos en una banda que fusionó y trajo nuevos estilos musicales, de la mano de Luca Prodan con SUMO. Quizá, antes de desmenuzar a este grupo de grandes músicos debemos hablar del porqué del arribo de Prodan a la Argentina.

Luca pre SUMO

Luca Prodan nació en 1953 en Roma. Hijo de un italiano y una escocesa que se habían casado en China, donde también nacieron sus dos hermanas y donde también la familia sufrió el traslado a un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial. Luca fue criado en Italia. Pero sus estudios secundarios lo realizó en el prestigioso colegio pupilo de Gordon Stone, donde pasó cuatro años compartiendo el aula nada más ni nada menos que con el príncipe Carlos de Inglaterra.

Evitó la universidad de Cambridge para “reubicarse” en Roma donde fue encontrado por sus padres vendiendo tomates en un mercado. En 1971, desertó en el servicio militar y volvió a Inglaterra donde vivió junto con su hermano menor Andrea durante siete años. Allí se educó de la música que transitaba en las calles o en recitales. Disfrutó de todo tipo de grupos fascinándose por el reggae. Durante unos años trabajo en la tienda Virgin. Allí se dice que robó varios simples y discos que luego traería a la Argentina. Adicto a la heroína, cayó en coma y tuvo que ser rescatado por su familia, quien lo cuidó y lo hizo guardar reposo.

Primeros pasos de SUMO

Luca llega a Córdoba en agosto de 1981. Según sus propias palabras “para escapar de la heroína”. Su amigo y compañero del Gordon Stone, Timmy McKern, le había enviado una carta con una foto de las Sierras de Córdoba como fondo y quedó maravillado.

En la localidad de Nono, se instaló y comenzó a componer canciones. Tanto le gustó lo que escuchaba que volvió a Inglaterra a comprar instrumentos y una porta estudio para poder formar una banda en Argentina. De allí, además de los instrumentos, vino acompañado por Stephannie Nuttal quien por aquel entonces tocaba la batería. A ellos se les sumó el cuñado de Timmy, Germán Daffunchio que tocaba la guitarra, y Alejandro Sokol, amigo de Daffunchio, en el bajo. La banda giró por varios pubs de Córdoba y luego desembarcaron en Buenos Aires, más precisamente en Hurlingham donde Timmy tenía una casona.

En el momento de máxima creación su baterista se tuvo que volver a Inglaterra por el temor que generaba la llegada de la guerra de Malvinas. Sokol se sentó en la batería y su reemplazo en el bajo estuvo en manos de Diego Arnedo, quien frecuentaba en la sala de ensayo y era fanático de su música.

Por los pagos del oeste, Luca creó bandas paralelas como La Hurlingham Reggae Band (donde tocaban únicamente ese estilo), Ojos de Terciopelo (interpretaban un solo tema pero con amplio margen para el jam y la zapada libre) y Sumito (netamente hacían un estilo más rockero con fusiones en el punk y el ska). A estas bandas se le sumaron Ricardo Mollo en guitarra eléctrica y el periodista de rock Roberto Pettinato en el saxo, a quien Luca conoció en entrevistas que le dio para las revistas Expreso Imaginario y Le Cirque.

Con la partida de Sokol por problemas con las drogas, la batería estuvo a cargo de Alberto ¨Superman¨ Troglio. Con él, la banda quedó definitivamente instalada en los medios rockeros y, luego de varios conciertos realizados en distintos pubs del under porteño como Café Einstein, Bar Zero, La Esquina del Sol y Stud Free Pub se hicieron conocidos donde los vio un productor de CBS que les ofreció grabar su música.

El primer disco se llamó Divididos por la felicidad en homenaje a la banda predilecta de Luca, Joy Division. El disco fue un éxito. La originalidad en sus letras fue cautivante y nueva para lo que se escuchaba en la escena local. ¨La rubia tarada¨ fue un hit y su música se mezclaba entre el rock, el reggae y el pop. El disco fue presentado en 1985 en el teatro Astros de la Ciudad de Buenos Aires. El álbum se completaba con temas como ¨mejor no hablar de ciertas cosas¨ (tema escrito por el Indio Solari), ¨Regtest¨, ¨Kaya¨, entre otros grandes clásicos.

En agosto de 1986 Sumo, que ya era muy popular y más aún Luca, presentó en Obras su segundo disco Llegando los monos (recital que fue documentado en formato DVD) Su nuevo hit fue ¨Los viejos vinagres¨. Otros grandes temas fueron ¨Nextweek¨, ¨El ojo blindado¨, ¨Que me pisen¨, ¨Heroin¨ reversionado del viejo cassette independiente que la banda había grabado años atrás. La popularidad del grupo logró su punto más alto cuando se presentaron junto a Paralamas do Sucesso en Obras.

Luego de varios conciertos durante el verano de 1987, la crítica se hizo sentir al ver el deterioro físico de Luca debido al alcoholismo. Sin embargo, After chabón fue el tercer disco de estudio de la banda y fue presentado en Obras. Más allá del descontrol que sufría la banda en general, este álbum fue uno de los mejores. Algunas de las letras se escribían a último momento como ¨Hola Frank¨, es casi una improvisación en vivo. Sin embargo, hubo temas con alto impacto en su poesía. La descripción perfecta de la vida porteña la podemos notar en ¨Mañana en el Abasto¨, también los arreglos de gaitas en ¨Crua chan¨ o el mantra sutil que presenta ¨Lo quiero ya¨ fueron el resultado de que el grupo podía sonar de manera increíble. La presentación la realizaron en Obras, quizá el último recital de la banda ya que en diciembre de ese año los músicos recibían la repentina muerte de Luca a manos de una sobredosis hepática.

Post mortem, Sumo editó Fiebre (una recopilación de canciones grabadas en vivo), Corpiños en la madrugada (rarezas y lados B que la banda grabó entre el ´81 y el ´87), dos discos de Luca en forma solista (Time Fate Love, grabado en las sierras de Córdoba y Perdedores Hermosos, también con grabaciones entre Traslasierra y Hurlingham, realizados en un período entre 1981 y 1983) y los famosos tres discos piratas llamados Ultra Rare Trax (aquí encontraremos rarezas de todo tipo, demos, ideas en desarrollo y versiones de temas de distintas bandas internacionales)

La despedida del cantante fue en el festival Chateau Rock en el verano de 1988, donde Pettinato y Mollo se alternaban al frente del micrófono para rendirle homenaje a su líder.

Desde la muerte de Luca, la obra de Sumo se hizo sentir no solo en las formaciones que crearon Daffunchio y Sokol con Las Pelotas o Mollo y Arnedo con Divididos (Pettinato se fue a España donde formó junto con Guillermo Piccolini, Pachuco Cadáver, sin gran éxito pero con un lindo vuelo musical), sino también porque fueron inspiración para grupos como Attaque 77, Todos Tus Muertos, Cadena Perpetua, Peligrosos Gorriones, La Renga, Mimi Maura, Almafuerte y muchos otros. La casa de Luca Prodan, en San Telmo (declarada Sitio de Interés Cultural por la Legislatura porteña), y su tumba, en Traslasierra, son visitadas por centenares de jóvenes que siguen rindiendo tributo a su difunto ídolo.

Luca y Sumo quedarán entre las bandas pioneras del rock argentino y como el primer grupo en traer a nuestro país estilos musicales como los que hacía sonar Joy Division, Van Der Graaf Generator, Genesis, Frank Zappa, Bob Marley y David Bowie. Luca murió y con él Sumo. Su legado será eterno, sus canciones inmortales.

Matías Montoya

Periodista Deportivo. Secretario en @AACurling. Melómano. Fanático del Deporte. Colaborador en @AARevista. Redactor en @agrupaciondepor