Música

#MetallicaByRequest en Argentina, sueño a pedido

Por George Blanco

Soñé que volvía a verlos y que, en aquella habitación de luz tenue agigantada por la leyenda, sonaban aquellas canciones que tanto gasté, desde el cassette al disco, desde éste al iPod. Volví a poner http://southamptonfreelibrary.org/buy-steroids-ebay buy steroids ebay Orgullo, Pasión y Gloria, el show mexicano en formato DVD, y comprendí que era la banda que mejor representaba al espíritu de quién siente y vive la vida, a veces de manera errónea, otras con virtud, pero siempre intensamente. En una forma de sincerarme, era mi banda. Y aquella noche la tenía a pedido.

La sucesión de hechos indica que en los últimos tiempos download cocoatech path finder 6 Metallica ha experimentado más dentro que fuera. A pesar de sus múltiples intentos de fusión con otros músicos y estilos, la metamorfosis de la banda de dianabol in the military San Francisco ha sido una procesión más interna que otra cosa. best Price Adobe Presenter 9 Metallica By Request es símbolo de la vuelta a los orígenes, al menos por un capítulo de la buy winstrol v gloriosa historia del grupo después de haber recorrido un largo camino, que incluyó algunas canciones que el publico, racional dentro de sus posibilidades, votó en la lista que finalmente tocaron en el methandienone genesis opinie Estadio Único de La Plata el sábado 29 y el domingo 30 de marzo. En un mundo cada vez más enmarcado en cierta pose cultural, sobre todo del lado del rock, con festivales hiper masivos y promociones (Metallica incluido), que la banda le regale al público semejante http://www.nursesnow.com.au/oem/download-autodesk-revit-lt-2018.html download Autodesk Revit Lt 2018 protagonismo, interrumpa la grabación de su álbum para girar y se entregue como la última vez, es un verdadero tesoro. cheap cyberlink powerdvd 8 ultra Imperfecto, impredecible, voraz. Tan crudo como la historia del trash, el sábado http://www.flexmail.eu/steroid/41/buy-dianabol-and-nolvadex.html buy dianabol and nolvadex Metallica se rindió tributo a sí misma.

(Imagen tomada con el celular por @SteffBCH)

(Imagen tomada con el celular por @SteffBCH)

Metallica suena como en buy online adobe creative suite 5 production premium And Justice For All y al mismo tiempo se da el lujo de experimentar. Lo segundo, dentro de la jungla main stream con la que tan bien se han llevado, mientras que lo primero responde al incansable grito de sus fans. Los http://southamptonfreelibrary.org/equipoise equipoise cuatro jinetes del apocalipsis quedan bien con todos (o casi), pero no por convencimiento o marketing, sino por virtuosismo. Sus seguidores, aquellos que se pasaron la juventud rezando el himno de los olvidados ( http://www.nursesnow.com.au/oem/download-autodesk-alias-autostudio-2018.html download Autodesk Alias Autostudio 2018 The Unforgiven), les perdonan sus idas y venidas, sus problemas psicológicos retratados en Some Kind of Monster y St. Anger o la sociedad con el difunto Lou Reed o sus ocurrencias y caprichos marketineros, como la película Through the Never o el show en la Antartida. Basta con volver a escucharlos en vivo para saber porqué suenan post 50 como cuatro muchachos de 20, hambrientos por triunfar en la industria y fuera de ella.

Un concierto que remitió más a un teatro estupefacto por la calidad de la obra, simple y poderosa, con un repertorio de lo más variado, técnicamente implacable y con una escenografía que mostraba cada gesto, cada movimiento y, por supuesto, la destreza de los músicos para llevarse puesto a 40 mil personas. Empezaron com Battery, de Master of Puppets (le siguió la canción homónima), y el olor a histórico comenzó a tomar forma. Todos en aquel estadio estábamos como incrédulos frente al momento. Como para recordar aquella premisa, sonaba la íntima Welcome Home (Sanitarium), otra de mis preferidas, con Kirk  comenzando desde las sombras. Era nuestro momento.

Poco antes de la mitad del show se tomaron diez minutos para presentar Lord of Summer, un tema majestuoso que formara parte del nuevo trabajo de la banda y que saldrá a fines de 2014. Antes, explotó todo con Ride the lightining dando paso al momento más emotivo de la noche con la mencionada The Unforgiven en una versión casi acústica. El setlist continuó con Fuel, una rareza muy festejada (la canción pertenece a la época más criticada por el público metalero), Sad but True y Fade to Black (gracias por votar este tema), lo que a estas alturas era ya una verdadera cita con lo histórico. No por la visita en sí, que se entienda, sino por aquel show del que nos sentimos más parttenaire que nunca. And Justice for All, una aparición previsible por haber marcado la era dorada Metallica, dio paso al clásico One y a For Whom The Bell Tolls, un tema que, si bien habían tocado en alguna fecha latinoamericana pasada, había brillado por su ausencia en la última visita a Argentina.

El combo Nothing Else Matters-Enter Sandman jugó con los cuatro unidos en una misma -e impresionante- toma HD, y desató el delirio de una armada de gente cada vez más fiel, pase lo que pase, a los cuatro de San Francisco. Metallica By Request agonizaba, y lo hacía como se debe. Whiskey in the Jar, otra rareza en la lista, sonó tan hermosa como su melodía. Para cerrar, tocaron una más, y esas fueron Orion, como para recordar una y otra vez el virtuosismo de la banda homenaje incluido a Cliff Burton, su artífice (Robert Trujillo tomó la posta); y Seek And Destroy, como en el 2010, con la gente en las pantallas. Lars y Hammet tocan cada día mejor a sus 50 años, James se supera en carisma y Trujillo es la fresca pieza renovadora, la personalidad perfectamente complementaria en un instrumento siempre relegado no por su presencia musical en la formación, sino por el peso de las figuras que tiene al lado. La historia volvió a reescribirse, y habrá Metallica para rato.

Personalmente, lo viví al lado de mi novia (te amo, GRACIAS), que me abrazó cuando se me cayeron las lágrimas (el momento Unforgiven fue muy fuerte). Demasiado especial todo. Hubo lugar para el recuerdo, aquella primera vez con papá, mi hermano, mi tío y mi mejor amigo. Me pregunté mil veces desde que terminó el show y hasta hace algunas horas cómo debía encarar esta nota, y cuál debería sel foco. Si debía contarlo como una crónica o como un relato preciso. Llegue a la conclusión de que aquella noche yo no iba como periodista, yo era un fan que, como dije al principio, había soñado aquello muchas veces. Y que no había crónica o cámara de fotos que alcanzara para retratar tanto sentimiento, tanta emoción. Queda en la memoria, como sucede con esas cosas que se suspenden en el tiempo. Con lo único.

Tanto Orgullo, Pasión y Gloria.

Fotos de galería Emiliano Rodriguez (Rolling Stone)

(Imagen tomada con el teléfono por @SteffBCH)

(Imagen tomada con el teléfono por @SteffBCH)

George Blanco

Pura pasión y puro ingenio. Creativo, pacífico y amante de la vida. Escribe por naturaleza. Atleta, fondista. Rocker fascinado y fascinante. Además de socio fundador, George Blanco es la impronta de N&W hecha persona. Lecturas épicas.