Música

Milky Chance: esa indie-ferente obsesión

Por Deborah Kuperman

Una de las actividades más gratificantes, de las cuales me gusta disfrutar es “music hunting”, es decir, ir a la caza de nuevos artistas musicales. Por recomendación de una amiga, sin prestarle realmente mucha atención, llegué a esta banda formada por dos chicos de peinados extravagantes.

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phil heath net worth Clemens Rehbein y buy usa facebook likes Philipp Dausch son oriundos de buy facebook likes iran Kassel, Alemania, pero sus canciones están escritas en Inglés. Es casi imposible encasillar a eugene sandow Milky Chance en un solo género musical: desde folk, indie y reggae, hay quienes los catalogan también como electrónica o porqué no, pop.

Lo cierto es que el videoclip de su primer single, buy 200 instagram followers cheap Stolen Dance, actualmente tiene más de 198 millones de visitas en mike o'hearn YouTube, y el éxito de este dúo artístico no para de crecer exponencialmente.

Antes de formar Milky Chance, Clemens y Philipp tocaban jazz. Pero un día, desde Munich, los invitaron a tocar a un slam de poesía y el público pedía más y más. Así nació esta banda de género indefinido, pero totalmente alternativa.

Tan alternativa, que junto con otros amigos, decidieron fundar su propio sello discográfico en Alemania para producir su primer disco Sadnecessary, cuyo nombre es un juego de palabras entre sadness (tristeza) y necessary (necesaria). Es su primer y, hasta el momento, único álbum de estudio, lanzado en Octubre de 2013.

Personalmente, creo que el contenido lírico de las bandas juega un papel fundamental. Cuando escucho las letras de sus canciones, siento que Clemens es capaz de transformar sus experiencias personales en sentimientos accesibles, dejando libres sus emociones y compartiéndolas con el público.

Y pasa también que la voz del cantante, rasposa pero tranquilizante, nos enamora. Al no ser el inglés su idioma materno, Clemens tiene una tendencia a superponer algunas sílabas y a veces parece que nos susurra al oído algo que no terminamos de entender. Pero no importa: su voz, el tono, las armónicas y los falsettos nos hacen adictos a escucharlos.

Según ellos mismos, las canciones están influenciadas por sus amigos y por sus profesores, y por aquellos artistas que crean imágenes con sus canciones, que los conmueven.

Sobre Sadnecessary: “a veces es necesaria la tristeza, para poder volver a ser feliz. Es necesaria que exista la oscuridad para poder ver la luz. Creemos fuertemente en ese balance”

La primer canción del álbum, Stunner, es una de mis favoritas, con frases como “Come come, we go up to church, and ring the bell of happiness. We go so far and we end up in richest poverty“. Pero la magia final de sus canciones, está encerrada en las versiones acústicas, donde, como ya mencioné antes, aunque sea difícil concentrarse en las letras, si cerramos los ojos, es imposible no dejarse llevar.

Nada más placentero que disfrutar de aquellas notas musicales que forman horizontes musicales indefinidos y que nunca nos cansamos de descubrir. Una invitación a escucharlos…

Deborah Kuperman

Adicta a los libros y exploradora de todo tipo de lecturas. Viajera frecuente. Escucha música todo el día, en su cabeza. Periodista profesional.