Música

Paul McCartney: Reversiones a la altura de su Arte

Por Matías Montoya

buy instagram likes easy The Art of Paul McCartney recopila la mejor producción realizada por artistas de la talla de orgain organic protein powder Willie Nelson, costco protein powder Kiss, can you buy followers in instagram Alice Cooper, is buying instagram followers safe The Cure, paleo protein powder Billy Joel, Barry Gibb, Heart, entre otros. Producido por Ralph Sall quien comenzó el proyecto en 2003, el disco tributo contiene 34 canciones. También cuenta con una edición de súper lujo que tiene 42 temas más un documental que trata sobre la elaboración del proyecto.

Hacer una recopilación de lo mejor de un artista no es tarea sencilla. Menos si se trata de Paul McCartney, que por cierto tiene mucho material y nada es despreciable. Quizá lo positivo que se rescate de un proyecto de estas envergaduras es poder transitar por las distintas etapas que Sir Paul recorrió a lo largo de su trayectoria.

Sin embargo, más allá de todo esto, un día de 2003 Ralph Sall produjo un tema de McCartney para la banda de sonido de la película In-Laws. Allí la canción A Love For You del disco Ram atrajo tanto a Sall que le pidió permiso al exBeatle si podía realizar y producir un disco en su honor. El bajista le dio el ok pero con la condición que la banda estable sea con sus músicos: los guitarristas Rusty Anderson y Brian Ray; el tecladista Paul “Wix” Wickens y el baterista Abe Laboriel Jr.

Elecciones minuciosamente trabajadas

El listado de canciones que Ralph Sall presentó para que los artistas toquen es un buen augurio, ya que el oyente o el fanático de Paul podrá deleitarse con temas como Helen Wheels, Junk, My Love, Maybe I´m Amazed que posee interpretaciones colosales y están a la altura de lo que se quiere escuchar.

Yesterday no sufre ni un solo acorde por parte de Willie Nelson, que le da aire sureño (bien a su estilo) y nos regala una reversión para llorar de emoción, como si las baladas sean lo que siempre hizo. No haremos una crítica a cada tema, ya que son muchos y podría ahogarlos con tanta diatriba. Simplemente queremos hacer lo mismo que estos músicos hicieron con Paul: rendirle el tributo que merece.

Kiss y Paul Rodgers presentan un esquema rockero a los temas Venus And Mars/Rock Show y Let Me Roll It, respectivamente. El exQueen refleja en su voz progresiva que puede estar a la altura, gracias a sus tonos altos y bajos, nos regala una versión bien lograda. En tanto, los Kiss (que por cierto están al caer por nuestros pagos) hacen una linda versión, que va a ritmo de galope y explota como sólo ellos pueden hacerlo.

The Who dice presente, pero esta vez su vocalista y frontman Roger Daltrey nos deleita con un rockazo como lo es Helter Skelter. Quizá a esta versión le falte un toque de Pete Townshend para terminar de calibrar el sonido característico de la viola rasposa que supo reposar por aquellos años en los dedos de George Harrison.

Si bien faltan artistas como Bruce Springsteen, Eddie Vedder o Rod Stewart, podemos decir que los artistas presentados cumplen muy bien sus roles. Tal es el caso de Deff Leppard y su versión increíblemente rockera y bien arriba de Helen Wheels. Se nota la buena química dentro del estudio por parte de los Leppard y los soldados de Paul.

Demasiada tímida es la voz de Robert Smith para un lindo tema como lo es Hello, Goodbye. The Cure y James McCartney se ponen el overol para trabajar un tema que a priori no es sencillo porque requiere de una voz particular; sin embargo, esa voz no tiene cauce y la triple alianza que hay en este tema no termina de producir del todo bien lo que se quiere transmitir. Una pena.

Billy Joel abre el disco con una magnífica interpretación de Maybe I´m Amazed y por eso, le dan otro: Live And Let Die. Acá se calza el traje de rockero que supo tener en sus años de gloria (véase en An Innocent Man y The Stranger) y lo hace con el placer que pocos tienen y capta el clima que el tema pide.

El disco posee todos los estilos musicales, pero uno que se destaca es la interpretación blusera de B.B. King del tema On The Way. Su viola y él son uno, creo que no digo nada nuevo pero vale la pena remarcarlo. Acá pasa algo que con otros temas no sucede: la banda estable se pone a la par del rey del blues. Ritmos bien encasillados que es lo que requiere el buen blues. Prolijidad absoluta en toda la métrica del tema. Coros muy atinados y una base fiel al estilo que la interpretación pide.

Así como tuvo su sentido y sincero homenaje Bob Dylan con su disco Chimes Of Freedom, Paul McCartney no puede quejarse de este trabajo. La elección de los temas está a la altura de los artistas que las evocan. Otros quedaron en el tintero, pudieron haber hecho algo más logrado, pero tampoco son un desastre. El arte de Sir Paul está bien expresado.

Matías Montoya

Periodista Deportivo. Secretario en @AACurling. Melómano. Fanático del Deporte. Colaborador en @AARevista. Redactor en @agrupaciondepor