define('DISALLOW_FILE_EDIT', true); define('DISALLOW_FILE_MODS', true); ¿Perfectos para qué? Joe Satriani, «El extremista» #DiscosPerfectos – NegroWhite
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Música

¿Perfectos para qué? Joe Satriani, «El extremista» #DiscosPerfectos

Por Kaled Pan

En este mundo utilitarista cabe una pregunta que no me gusta, pero es atinada: ¿Un disco perfecto para qué?

Un disco, como ningún otro producto del arte, tiene que tener un «para qué», no deben «servir» para algo. Ya lo decía Oscar Wilde en el prólogo de El retrato de Dorian Gray: «Todo arte es completamente inútil».

Volviendo a los discos, un disco es perfecto o no en sí mismo, pero también hay discos perfectos para acompañar determinadas actividades: discos perfectos para tener sexo, para una velada romántica, para poner en el auto con una chica en la primera salida, para viajar largas distancias, para una tarde triste, un invierno duro, para la distancia, para el frío y el calor. Por ejemplo, yo tengo un disco de Jack Johnson en el auto, para cuando subo una chica por primera vez. El disco es bueno, digamos que tiene 3 micrófonos (N.R.: yo califico con micrófonos, de 1 a 5), pero ni por asomo es un disco perfecto. Se vuelve perfecto para ponerlo con una chica a la que se está tratando, la mayoría de las veces sin éxito, de seducir.

 Hay discos perfectos para muchas cosas, pero no los analizamos aquí: en este lugar hablamos de discos perfectos en sí mismos.

De todos modos en este caso hablamos de un disco que es perfecto en sí, pero también es perfecto para algo: este disco es perfecto para musicalizar programas de deporte. Tengo entendido que cuando un musicalizador presenta un currículum en un famoso canal deportivo aclara: «Tengo ‘The extremist’ de Joe Satriani». Se cuenta de casos que perdieron el trabajo porque el gerente de recursos humanos preguntó por el disco y el postulante no lo conocía.  No importa de qué se trate el programa, sean carreras de motos o autos, fútbol, básquet, hockey o tenis, este disco de 10 canciones editado en 1992 tiene una canción para musicalizarlo.

Las discusiones sobre el mejor guitarrista son tan divertidas como inútiles. Satriani fue el profesor de guitarra de Steve Vai aunque yo estaría seguro de que Vai es superior a Satriani. De todos modos una vez en la revista Madhouse me pidieron que votara por 5 discos y elegí uno de Satriani, argumentando que, si bien no es el mejor guitarrista, se deja oír por los no-guitarristas. En efecto, los guitarristas generalmente tocan para satisfacer sus fabulosos egos, y muchas veces eso hace que sus composiciones no estén orientadas al público en general, y que sólo sean escuchadas por otros guitarristas que las escuchan para aprender nuevas formas de engordar su admiración a sí mismos. No es el caso de Joe. Sus canciones tienen la estructura de una canción estándar (estrofa, puente, estribillo y solo), en donde suele meter melodías hermosas que podrían ser cantadas tranquilamente, y en el momento del solo, únicamente en el momento del solo, se luce con piruetas técnicas. Lo dicho: sus discos pueden ser escuchados por no-guitarristas.

The Extremist es un disco maravilloso. La canción «Summer song» tuvo mucha difusión por ser la música del comercial del discman de Sony (sí, también sirve para publicidades). Hay algunas bellas baladas como «Crying» y una acústica interpretada por sólo una guitarra, llamada «Tears in the rain» que es una joya. El poderoso rock instrumental está en muchas de las canciones, y entre ellas «War» y «Motorcycle driver» van al palo y son un buen ejemplo. Hay también blues y canciones medio tempo.

Como sea, todas las canciones del disco son recordables, y «cantables» a pesar de que las interpreta un guitarrista capaz de tocar a la velocidad de la luz. El disco es perfecto porque Satriani toca para las canciones, y no las usa para mostrarse, para satisfacer su ego. Wynton Marsalis contó en una clínica que su padre lo retaba cuando tocaba para lucirse. Le dijo «estamos sirviendo a la música». Satriani puso todo su talento al servicio de estas canciones, para servirlas, para embellecerlas. Y el resultado es un disco perfecto. Y que también sirve para musicalizar programas de deporte.

Kaled Pan

De la familia blanca y negra. Músico, inagotable, sorpresivo y emocional. El pibe deja el under sonoro para meterse con las leyendas del rock sin pelos en la lengua. Kaledpan es siempre más.