Música

«Revolution Rock», la culpa fue del punk

Por Maria Victoria Altamirano

Los colores del arco iris y el “flower power” de los hippies de los 60 y principios de los 70, se oscurecerían a mediados de la década con el nacimiento de otro movimiento contacultural diametralmente opuesto en lo estético y musical: el Punk.

Como pasa en cualquier nacimiento fruto de una relación que no sigue los cánones occidentales y cristianos (llámese matrimonio o similar) la pregunta es: “Quién es el padre de la criatura?”. Dos posibles respuestas: musicalmente es compartido desde ambos lados del charco, pero desde la crianza, la consolidación y la imagen que queda en el imaginario colectivo, sin duda la paternidad es de Gran Bretaña.


El caldo de cultivo para el Punk se prepara a finales de los 60 con bandas como The Velvet Underground en Nueva York y  The Who en Inglaterra (en los últimos años se reivindicó también a Los Saicos, Perú, 1965). Letras que hablan de drogas, de disconformidad con el sistema y de ruptura comunicacional con los adultos:

«La gente trata de ponernos hacia abajo (Hablando acerca de mi generación) Simplemente porque viajamos. Las cosas ellos las miran con un frío atroz. Espero morir antes de envejecer» (The Who, My Generation).

Destruir para construir

El sistema y hasta el mismo rock tal como se concebía y aceptaba en aquel momento pasan a ser el enemigo a combatir, la excusa para hacer todo lo opuesto. El rock sinfónico, el virtuosismo, los mega recitales de las estrellas son mirados con desprecio por los jóvenes que sienten que ya ni la música los contiene.

A la instrumentación exquista de las grandes bandas, el Punk propone guitarras a ritmo veloz y distorsionadas hasta la exasperación, bajos siguiendo un solo acorde. A las canciones largas y cantadas con calidad vocal indiscutible (con excepciones obvio), el Punk responde con canciones cortas, contundentes y voces desafinadas, gritadas desde el desgarro y la impotencia. Los estadios de  los recitales son cambiados por pubs y tugurios. Los sellos discográficos son el otro enemigo a vencer. (Cuando The Clash firmó con CBS alguien apocalíticamente dijo “murió el punk).

En Inglaterra a mediados de los 70 la tasa de desocupación era altísima y el mayor costo lo pagaron los jóvenes excluídos del sistema laboral. Angustia, opresión y sensación de “No hay futuro” (“No Future” el axioma fundamental del Punk). El mañana se ve lejano y con pocas posibilidades, o casi ninguna.

La reacción desde la impotencia de los jóvenes punks se traduce en anarquismo, en levantar las banderas de la Igualdad y Equidad, en terminar con lo que ellos llaman la hipocresía del Sistema. El desprecio por lo que el mundo de los adultos les transmite se refleja en una estética que busca causar repulsión. Ropa negra, borceguíes, cadenas en el cuello, autoflagelación con el uso de alfileres de gancho (antecesora del piercing?). La utilización de símbolos socialmente repudiados como la svastica tienen como objetivo ofender, oponerse a la moral y las tradiciones. Ser “Políticamente incorrecto” (vale aquí aclarar que punk no tiene relación con nazismo ni skinheads, aunque estos trataron de llevar agua para su molino).

Alguna vez leí por ahí que los punks británicos querían romper la línea sucesoria de la sociedad como una manera de destruir el sistema y por supuesto esa línea sucesoria eran ellos mismos: “destruir para construir”.

El Punk no nació como moda pasajera. Acción, reacción y provocación a cada instante. Un grito desgarrado contra la hipocresía. Pero el Establishment (ese demonio que doblega convicciones y abarca todo para atomizar y quitar fuerzas) vio el negocio y lo fue absorbiendo. Se crea asi una una brecha entre los grupos que empezaban a consagrarse y los que aún mantenían los preceptos de marginalidad y cooperativismo.

La Música: El Arte de combinar los sonidos?
Punk como palabra tiene varias acepciones. La más generalizada es “basura”. La basura es el desecho de la sociedad, lo que se tira, lo que no sirve.

Musicalmente lo que nació como bandas de garage, con más voluntad que virtuosismo para ejecutar los instrumentos, fue abriendo distintas corrientes. Las dos vertientes se dividen por el Atlántico: Nueva York y Londres. Con una diferencia importante: la realidad socioeconómica de Estados Unidos en los 70 no era tan oscura como la de Inglaterra. Esto significa una actitud distinta, un “mirar la vida” diferente, aunque las bases musicales sean similares.

La banda  por excelencia de la primera ola del Punk en USA es The Ramones. Dee Dee Ramone dijo de sus pares ingleses: «Los punk británicos son unos amargados. Cantan canciones sobre el problema de no tener trabajo y eso no puede ser muy alegre, nosotros también estábamos en el paro cuando empezamos y eso no nos impidió hacer canciones divertidas. Ellos tienen una mentalidad muy negativa”.

http://www.youtube.com/watch?v=BVBUbk_mSZY

La otra vertiente es la británica, la que a mi entender, captó la esencia de ser Punk más allá de la música. Dos nombres sobresalen en escena: Sex Pistols y The Clash. La misma convicción pero transmitida de dos maneras distintas.

Sex Pistols con Johnny Rotten (Johnny el Asqueroso según la traducción, Lyddon de apellido original) peleando liderazgo con el no-bajista (casi no sabía tocar el bajo) Sid Vicious(Simon Ritchie de nacimiento) irrumpieron en escena para convertirse en el “primer cachetazo al Establishment» y los primeros en caer en las garras de los intereses de su manager Malcolm Mc Laren. Es el punk nihilista, la nada misma, el no futuro llevado a su máxima expresión. La furia sin melodía pero contundente. El himno punkAnarchy in UK”, “God Save the Queen” y esta letra: «Dios salve a la Reina, No es un ser humano, Y no hay futuro en el sueño de Inglaterra”, son ejemplos. Editaron varios simples y solo 2 discos de estudio “Never mind the bollocks” y “The great rock and roll Swindle” (con disparidad de voces y en la última etapa de lo que quedaba de los Pistols).

Ser y parecer: cuatro jóvenes británicos que llevaron los excesos al punto de cobrarse la vida de Sid Vicious por una sobredosis de heroína (había sido acusado de apuñalar hasta la muerte a su novia Nancy Spungen). Tiempo después un rescatado Johnny Lyddon diría: “Sid compró su imagen pública”.

Final esperable: ruptura de la banda en medio de una gira por Estados Unidos, juicio de Lyddon a Mc Laren y una frase del cantante que resume todo: “Esto no es divertido ya. Sintieron alguna vez que los han estafado? Buenas noches” Para abandonar el escenario y los Pistols para siempre.

La otra rama británica la representa The Clash, que para mi, es LA banda Punk por excelencia. Una concepción distinta, letras políticas y socialmente comprometidas y mayor vuelo musical fueron el sello de la banda liderada por Joe Strummer (Mellor de nacimiento).

Su participación en conciertos como “Rock contra el racismo”, “Concierto para el pueblo de Camboya” y el apoyo a muchos movimientos latinoamericanos mostraron su crítica al Sistema pero también sus ganas de participar del cambio. Musicalmente incorporaron al primer sonido punk influencias del rock, ska, reggae, funk que sin perder la fuerza y contundencia del Punk dan un sonido más armonioso (mix de géneros más que logrado por ejemplo en el disco “Sandinista!).

The Clash, tal vez, logró reunir la concepción primitiva del Punk y transformarla en actitud proactiva, combatir el Sistema pero desde adentro. Sin duda una de las bandas más influyentes de la historia.

Siete discos de estudio, canciones emblemáticas como Ghetto deffendant, Career opportunities, London calling, White riot , I fought the law , London’s burning y los “hits” pero no menos buenos Rock the Cashbah y Should I stay or should I go.

Con respecto a sus contemporáneos Pistols, Strummer dijo en 2001: “Ellos fueron los que empezaron todo. Los que empiezan algo nunca son recompensados (..) Nosotros duramos un poco más y vendimos más discos que ellos. Pero no tanto como los que se venden hoy. Nada en comparación con lo que venden Offspring y todos esos grupos”.

2012: el sueño de ver reunidas a estas bandas originales es eso, un sueño. Joe Strummer murió víctima de una falla cardíaca congénita a finales de 2002. De The Ramones solo queda Marky como miembro original, de Sex Pistols ya contamos que le pasó a Sid. Pero el legado punk demostró que no solamente fue una moda y que pese a ser capturados por el sistema, aún sigue influenciando a muchas bandas y subgéneros que lo mantienen vivo.

Después de todo como se titula el documental y CD que Julien Temple dirigió en 2007 sobre Joe Strummer : “The future is unwritten” (el futuro no está escrito).

Maria Victoria Altamirano

Periodista amante del rock y la literatura. Autentica y frontal. Podría pasar el día bailando al ritmo de Elvis o escuchando en paz a El Cigala. En N&W demuestra que las mujeres saben de arte y tienen mucho que decir al escribir.