Moda Visuales

Testino, Vivanco y Faena: Lentes latinoamericanas de la moda

Por Eva Luna

El semiólogo Roland Barthes afirma en su obra de 1967, “El sistema de la moda”, que la fotografía de moda supone, en términos semióticos, unidades y reglas determinadas, puesto que difiere con la fotografía de prensa o la amateur. Constituye, dentro de la misma comunicación fotográfica, un lenguaje especifico que posee léxicos y sintaxis que le son propios.

La moda no sólo fotografía sus significantes (la ropa), sino también sus significados, en tanto éstos se refieran al “mundo”, un mundo que se suele captar en forma de decorado, fondo o escena. Se trata del teatro de la moda, como señala el sociólogo Gilles Lipovetsky, siempre ejecutado desde una temática: una idea variada a través de una serie de ejemplos o de analogías.

En este contexto, los fotógrafos de moda son los responsables de acercarnos a esa teatralización, generando maravillosas imágenes que, si bien tienen un fin comercial o comunicacional tanto en las revistas como en las campañas publicitarias, no dejan de ser expresiones artísticas en sí mismas, con significaciones y maneras para el deleite de un ojo apreciativo.

Kate Moss por Mario Testino

En la historia de la moda ha habido muchísimos fotógrafos que dejaron su huella para la posteridad: Helmut Newton, Richard Avedon, Cecil Beaton, Patrick Demarchelier o Steven Meisel, por nombrar algunos, son reconocidos tanto por sus pares como por aquellos que hacen de la moda un estilo de vida. La moda internacional se ha encargado de cosechar y nutrir talentos, la mayoría de ellos provenientes de Europa y Estados Unidos.

Sin embargo, este sector crece a pasos agigantados en América Latina, convirtiéndose en una tierra fructífera en virtuosismo y miradas nuevas, que aportan frescura, novedad y distinción. Es que el continente vive un momento especial: cada vez más aparecen nuevos actores, desde modelos y diseñadores hasta fotógrafos y productores, situando a esta parte del planeta en uno de los focos de progreso de la industria de la moda.

Las capitales de la moda no son ajenas a esto y desde hace varios años reciben con los brazos abiertos a estas nuevas promesas latinoamericanas, dándoles la oportunidad de desarrollar su talento. El primero en emigrar hacia las usinas de la moda internacional fue Mario Testino, armando una trayectoria y prestigio de más de 30 años y sentando el precedente para que otros fotógrafos muestren sus obras al mundo entero.

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Mario Testino, el pionero de la teatralización fotográfica

Hoy es uno de los fotógrafos más célebres de la moda, un imprescindible de las revistas más conocidas, un favorito de las firmas más destacadas. Pero Testino tuvo un comienzo complicado en su carrera, cuando decidió emigrar de su Lima natal hacia otros horizontes. Nacido en 1957 en el seno de una familia acomodada, Mario estudió varias carreras universitarias en distintas partes: Ciencias Económicas y Derecho en Perú, Relaciones Internacionales en Estados Unidos. Ninguna de estos estudios lo conformaba, por lo que partió hacia Londres en 1976 a encontrar su camino, y fue allí donde su fascinación por la ropa, algo que siempre llevó desde niño, despertó.

Se interesó por la fotografía de moda como forma de acercarse a esa atracción. Sin embargo, sus primeros años en la capital inglesa no fueron fáciles, aunque sí una fuente de aprendizaje. Para cubrir los gastos de sus estudios y proyectos, trabajaba de camarero en un restaurante, y de vez en cuando como fotógrafo de un teatro, algo que influiría en sus fotografías años posteriores. También realizaba portfolios a aspirantes a modelo, que incluían maquillaje y pelo a bajos precios.

Si bien para 1997 ya se había hecho un talento conocido en el ámbito de la moda (Lucinda Chambers, ex directora de Vogue UK ya lo había impulsado), el mundo se rindió finalmente a sus pies cuando retrató a Lady Di para Vanity Fair durante ese año, cinco meses antes de su muerte. Una Princesa Diana relajada y glamorosa al mismo tiempo hicieron de estas fotografías las más icónicas de un miembro de la realiza británica. Fue tal el revuelo que provocaron las imágenes, que la carrera de Testino subió un nuevo pedestal y desde entonces son muchos quienes lo consideran el mejor fotógrafo de moda vivo. Asimismo, en 2010 fue el encargado de los retratos al hijo de Lady Di, el Príncipe William y su entonces prometida, Kate Middleton.

La mencionada Vanity Fair, la mayoría de las ediciones de Vogue -especialmente la norteamericana y británica- y V Magazine son algunas de las revistas que incluyen regularmente los trabajos del fotógrafo peruano. Otro hito en su trayectoria fueron las campañas de Gucci a lo largo de los años ’90, caracterizadas por un estilo provocativo y sensual. Burberry, Dolce & Gabanna, Roberto Cavalli, Calvin Klein y Michael Kors son las firmas con las que suele colaborar habitualmente.

También es conocido por ser el fotógrafo de las celebridades –con permiso de Annie Leibovitz– y el jet-set internacional. Casi todas las estrellas de Hollywood alguna vez han sido retratadas por él, desde Madonna (firmó la tapa de su archiconocido álbum Ray of Light) hasta la pareja más admirada y perseguida del mundo, Brad Pitt y Angelina Jolie. Además, en cuanto a amistades no deja que desear: Kate Moss es su musa y amiga desde hace más de 20 años, Carine Roitfeld es otra de sus íntimas y es el favorito de Anna Wintour.

Y aunque podemos disfrutar de sus obras en las revistas y firmas con las que colabora, también hay otros espacios donde encontrarlas. Hasta la fecha ha publicado 10 libros fotográficos y expuesto sus piezas en museos y galerías, como la National Portrait Gallery de Londres y el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.

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 Mariano Vivanco, el apasionado de la pureza de los desnudos

Los colores aparecen rara vez en las fotografías de Vivanco. El blanco y negro es parte de su estilo y la desnudez de cuerpos esculpidos su indiscutible sello. Mariano Vivanco es peruano, nacido en 1975 en Lima y criado entre esta ciudad sudamericana y Nueva Zelanda, circunstancia que ha inspirado en su estética. Su primer acercamiento a una cámara fue cuando tenía 16 años a raíz de un amigo que estaba tomando un curso de fotografía. Ese encuentro fue amor a primera vista.

El cambio de milenio lo llevó a tomar una decisión importante: mudarse a Londres. Así fue que en el 2000, en su nuevo lugar, comenzó a trabajar en la industria de la moda haciendo portfolios de modelos en los inicios de sus carreras, como Lily Cole, David Gandy y Sienna Miller. Sin embargo, una de sus primeras colaboraciones destacadas fue una editorial junto al estilista y diseñador Nicola Formichetti para la revista Dazed & Confused, y desde ese entonces es una de las plataformas donde muestra sus trabajos.

Dolce & Gabbana es un nombre clave en la trayectoria de Mariano. La firma italiana no sólo lo elige para sus campañas, sino también le encargó en 2003 la realización de un libro fotográfico titulado Calcio, en el que jugadores de la liga italiana de fútbol posaron en ropa interior. Al año siguiente vino Milán, protagonizado por las estrellas italianas del club homónimo y en 2006 captó con su lente a algunos miembros de la selección italiana en Nationale. Por último está Milan Family, de 2007, donde Vivanco retrata la unión y los valores del Milan.

Pero los coqueteos entre moda y deporte del fotógrafo no quedaron allí. En 2006 fotografió al equipo francés de rugby para el Dieux Stade Calendar 2007. Asimismo, fue quien retrató a Lionel Messi para la GQ española en 2011.

Numéro, Details, Muse, Vanity Fair, Another Magazine y Allure son otras de las publicaciones que cuentan con sus editoriales y portadas. Las ediciones norteamericana, rusa, española, japonesa y brasilera de Vogue frecuentemente tienen sus imágenes entre sus páginas y es un regular en las ediciones británica, española, italiana y rusa de GQ.

Para Thierry Mugler realizó dos campañas que quedarán en la historia de la moda, gracias al impulso de su amigo Formichetti, que en aquel momento era el director creativo de la firma. La primera fue la campaña de 2011 protagonizada por Rick Genest, mas conocido como el modelo tatuado Zombie Boy, con motivo del relanzamiento de la marca francesa. Además, en ese mismo año dirigió el fashion film Anatomy of Change con Lady Gaga, a quien luego retrataría para la revista I-D.

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Sebastián Faena, el cineasta de la fotografía

Desde los ’90, Argentina exporta modelos que dejan huella en las capitales de la moda. Ese es el caso de Valeria Mazza o de Magda Laguinge, que actualmente es una de las argentinas que más trabaja para las firmas de renombre. Pero nunca antes había exportado fotógrafos. Sebastian Faena es la excepción, y una que está haciendo historia.

Buenos Aires lo vio nacer en 1980, y a los 16 años se volvió un aficionado de la fotografía. De hecho, su primer trabajo como tal fue para la revista Para Ti, la publicación femenina más antigua del país sudamericano. Luego, se mudó a Nueva York. Estudió literatura y música en la Columbia University y después volvió a la Argentina, tiempo en el que rodó su primer largometraje, La Mujer Rota.

Precisamente fue esa película el puntapié inicial para su carrera como fotógrafo en el extranjero. Mario Testino, luego de visionar el film, se contactó con Sebastián y le pidió que trabajase para el durante un tiempo en Londres. Esos meses al lado de Testino le permitieron conocer otra personalidad de la moda internacional que marcaría su carrera: Carine Roitfeld, quien lo eligió como uno de sus fotógrafos cabecera para su revista bianual, CR Fashion Book.

Casi en simultáneo y como juego del destino, el fundador de V Magazine, Stephen Gan, también vio La Mujer Rota y lo instó a realizar una editorial para la revista, que sea cuente una historia de manera cinematográfica. El resultado fue un debut de 20 páginas en la revista que refleja las tendencias de la moda, música, arte y cine. Desde ese momento, Faena colabora regularmente con la publicación, y en algunos de sus trabajos pueden apreciarse influencias de la cultura argentina, como lo muestran editoriales tan llamativas como “Footballers Wives” (que refleja el fenómeno de las “botineras”) o “Suddenly Buenos Aires”.

Uno de sus primeros trabajos fue la controversial editorial de moda “Nun Head” para la alternativa Pop Magazine, que incluía seis portadas con las top models Jourdan Dunn, Amber Valletta, Naomi Campbell, Aygness Deyn, Natalia Vodianova y Oluchi Onweagba con estilismo de Miuccia Prada. Otras revistas desplegaron sus páginas para él, como por ejemplo Nowness, LA Times, las ediciones nipona, turca e italiana de Vogue, Harper’s Bazaar y GQ Italia. En cuanto a campañas, ha colaborado con Blumarine, Cesare Paciotti y la firma argentina AY Not Dead.

Mario Testino: In Your Face – MALBA

Eva Luna

Editora de la sección Moda. Se mete de lleno en el universo de las marcas más prestigiosas del mundo y con estilo personal -único- viste de gala las páginas de N&W.