Música

The Black Parade is not dead.

Por Mauri Llaver

¿Ya pasaron 10 años?

 

Sí, DIEZ años. Pero bueno, no vamos a ponernos a hablar sobre la rapidez con la que pasa el tiempo ni sobre qué hicimos con nuestras vidas en ese tiempo que pasó. Vamos a hablar un rato de http://steroidsbesthgh.com/cytomel-t3-dosage-for-weight-loss_3s/ Cytomel t3 dosage for weight loss The Black Parade, de la ya desaparecida Buy clomid online with no prescription My Chemical Romance; un disco que marcó a varios con su bouquet musical, su emoción y, por qué no, con su factor sorpresa.

 

En algún punto en estos diez años leí una cita en la cual se referían al disco como “un trabajo que desafía cualquier preconcepto que podrías tener sobre la banda que lo hizo” y aún creo que es la definición más precisa que hay. Si bien el resto de la discografía de MCR es de altísimo nivel, http://steroidsbesthgh.com/after-clomid-side-effects_gx/ After clomid side effects The Black Parade está varios escalones por arriba del resto; en parte por la calidad musical, en parte por el concepto detrás del álbum y sin dudas por todo lo extra-musical que se generó alrededor de él.

 

 

Lanzado en octubre del 2006, el disco completo fue precedido en forma de single por la que probablemente sea su canción más grandiosa, Hgh vs igf 1 lr3 Welcome To The Black Parade. Desde el bucólico inicio hasta el glorioso puente Queenesco y más, la canción es una verdadera montaña rusa musical. La edición aniversario por los 10 años del disco trae, entre varios extras, una versión previa de la canción, llamada Can you go to jail for clenbuterol The Five Of Us Are Dying, la cual es interesantísima para escuchar, ya que muestra al desnudo el esqueleto de lo que terminó siendo la versión final (que en órdenes de magnitud es mejor que esta primera idea) y todo lo que se pulió la letra en el proceso.

 

De cualquier manera, la idea de grandeza se hace presente a lo largo de todo el disco. Al arrancar en Clomid and anastrozole for men The End –bien jugado el nombre– nos conocemos con el personaje a través del cual es narrada la mayor parte de la historia que se desarrolla a lo largo del disco. Por definición, si hablamos de un disco que cuenta una historia, caemos en el término ópera rock. Usado y abusado por bandas actuales que utilizan parte de la letra de una canción en otra distinta y creen que son los Who modernos, el término se encuentra súper bastardeado. Pero acá (al menos a mi parecer, estimado lector) el término calza y queda perfectamente. La línea de historia existe, con una perfecta cantidad de ramas que dan lugar a la interpretación del oyente y hasta un final… ¿Abierto? Ahí se encuentra una de las riquezas del disco: permite ser parte del mismo y construir partes de la historia con nuestras ideas y experiencias.

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En lo musical el abanico es amplio. Sobre una base pop-punk alternativa la banda juega con tonos más pesados –en Masteron vs winstrol vs anavar House of Wolves, por ejemplo-, melódicos, como en http://steroidsbesthgh.com/albuterol-vs-clenbuterol-fat-loss_lu/ Albuterol vs clenbuterol fat loss Disenchanted, y hasta 100% baladísticos, como en la oscurísima http://steroidsbesthgh.com/taking-a-magnesium-supplement-while-taking-anavar_gz/ Taking a magnesium supplement while taking anavar Cancer. El perfectamente pulido tándem de guitarra líder de Ray Toro y rítmica de Frank Iero juega un rol principal, cimentando el disco, en el cual también Gerard Way se despacha con un repertorio vocal totalmente fuera de lo que se puede encontrar en los pasos previos y posteriores del grupo y de su carrera solista también.

 

Cualquiera que haya seguido medianamente a la banda en los años inmediatamente posteriores a TBP sabe que el álbum se convirtió en algo mucho más grande que 13 canciones –14 contando Is nolvadex illegal in australia Blood, bonus track de algunas versiones del disco–. El arte, a cargo del espectacular James Jean (googleen ese nombre si no lo conocen), le da forma y vida a la idea del disco a través de las ilustraciones en el booklet de letras y/o en el libro que acompaña a la edición Deluxe. Pero no solo sobre el papel existió el desfile. En una buena parte de la gira mundial los shows de la banda se dividían en dos partes. En la primera, The Black Parade (una banda con miembros sospechosamente parecidos a los de MCR) tocaba el disco de principio a fin, para que después My Chemical Romance hiciera un set de lo que hasta ese momento era su repertorio pre-Black Parade.*

 

 

¿Ya pasaron diez años? Sí, pasaron. Pero TBP sigue siendo tan relevante ahora como lo fue en su momento. Como todos los grandes discos, es aplicable a muchos estados mentales y tiene una calidad atemporal que hace que seguramente, dentro de algunos (varios) años, pueda escucharlo y decirle a mis nietos: mirá, esto se escuchaba cuando yo era adolescente, y todavía suena bien, muy bien.

 

 

* En febrero del 2008 ese tour pisó la Argentina, en el estadio de Ferro, pero en una versión de mucho menor presupuesto. Aún sin el doble show y con la ausencia de Frank Iero (para desgracia principalmente de la platea femenina adolescente) el show fue alucinante. Una de las bandas teloneras fue Virgin Pancakes, liderada por una de las Bandana. Bizarro.

 

El show de The Black Parade completo es parte del DVD The Black Parade is Dead!, lanzado en 2008. La segunda parte del show, como My Chemical Romance, fue lanzada el año siguiente bajo el nombre ¡Venganza!, únicamente en formato USB.

Mauri Llaver

Estudiante de Doctorado en Química pero amante de la escritura. Lleva el periodismo en la sangre y los pelos al ritmo de su playlist rockero.