Música

#TheMixedTape: Canciones de amor no convencionales

Por Ludmila Llaver

Todos sabemos que a la hora de declarar nuestro amor por alguien, la música es una excelente  aliada. Pero si por esas cosas de la vida tu mejor mitad tiene un excelente gusto musical (por eso es tu mejor mitad), y una canción de Arjona sólo la haría calentar pero de la mala manera, te dejamos 5 temas de amor poco tradicionales.

Drag Placebo

(You possess every trait that I lack / By coincidence or by design)

Hay algo particularmente tierno sobre las canciones de amor escritas por músicos que usualmente no bucean esas aguas. Por eso Drag, entre medio del repertorio oscuro y melancólico de Placebo, se levanta como una canción luminosa, casi dulce (¿Placebo = dulce? ¿What??), que si bien musicalmente no se aleja demasiado del estilo de la banda, la letra ciertamente la hace candidata a canción de amor (no convencional) favorita.

I Believe in a Thing Called Love The Darkness

(Can’t explain all the feelings that you’re making me feel / My heart’s in overdrive and you’re behind the steering wheel)

Nada dice amor como falsettos, enteritos de cuero y vinchas de flores. En hombres. The Darkness no se quedó con ganas de nada y escribió la canción de amor más ridícula/extravagante/desternillante de la historia. Y los aplaudimos por eso. (Muy, pero muy recomendable ver el video).

Right Here in my arms HIM

(She keeps on crying / But I won’t leave her alone / She’ll never be alone)

Déjenselo al dios del sexo finlandés hacer que una canción de rock gótico te afloje las rodillas. ¿Necesitan que explique algo más?

Come Cover Me Nightwish

(Young love must live twice only for us)

Canción de amor sensual, peligrosa y misteriosa + toque de ópera + banda de metal sinfónico = Sí por favor.

There Is A Light That Never Goes Out The Smiths

(If a double-decker bus / Crashes into us / To die by your side / Is such a heavenly way to die)

Nada más romántico (¿y perturbador?) que confesar que morir atropellado por un micro de dos pisos sería una forma paradisíaca de morirse, siempre y cuando fuese al lado de la persona amada. Aparentemente a  Morrissey le gustan los extremos. Y a nosotros nos gusta Morrissey. Asique todos contentos.

Ludmila Llaver

Mendocina, futura periodista, apasionada por la música y la lectura. Creativa y pensadora, asegura que nunca se puede tener suficiente cantidad de libros... o de pares de zapatos.