Música

Tranquility Base Hotel & Casino, la apuesta perfecta

Por Gervasio Guiñazu

cheap generic clomid online Superarse, doblegar la apuesta en cada http://ena-musikverlag.de/?feed=atom disco y dar siempre una respuesta nueva a lo que ya hicieron; eso es lo que las generic clomid buy grandes bandas a lo largo de la historia de la música nos dejaron como legado. Por eso encontrarse con where to buy clomid in perth Tranquility Base Hotel & Casino (TBHC), el nuevo disco de http://ena-musikverlag.de/index.php?paged=30 Arctic Monkeys, fue a priori un alivio, un alivio de que click no iban a intentar superar AM. Ese tipo de ´labum no se superan, no se bucan mejorar, son ese tipo de discos los que what is clomid quedan en la historia. Y son las bandas las que permiten que queden en la historia.

Ahora bien, el viernes recibí un mensaje de Exe Stocco (Vocalista de Pasado Verde) y en un intercambio amigable concluyó con un sutíl pero violento “Se hicieron cargo”. No recuerdo si se lo dije pero esa frase quedó go dando vueltas en mi cabeza todo el fin de semana, y cada vez que escuchaba “TBHC” le encontraba mayor sentido.

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Pero es muy difícil hablar de este disco sin hablar de el purchase clomid free por qué. Con “Whatever people say i’m am….” No escupieron la cara de http://ena-musikverlag.de/?p=214 Teen Spirit, en “Favourite Worst Nightmare” dieron una clase de cómo se hiteros sin dejar de lado las bases, en “Humbug” dejaron en claro que podían jugar melódicamente como ellos quisieran, en “Suck it and See” hicieron el disco que siempre quisieron hacer, y la suma de todas estas partes fue “AM” el disco que los enganchó como el último eslabón de la cadena de la historia del rock británico, un disco que nunca va a sonar viejo, un disco que marcó y sigue marcando un antes y un después en la música inglesa.

Entonces yo me pregunto con todo eso que nos dieron, con todo ese legado musical, ¿por qué buscarían ir por un camino similar? Si hay algo que me conmovió de “TBHC” fue darle play a “Star treatment” y sentir la sintonía perfeta entre el piano, línea de bajo y un Mat Helders, que ya no odia su batería, parece que le está haciendo el amor. Una clara muestra de todo esto que venimos hablando, es que el disco no tuvo adelantos y es básicamente un álbum que a primera vista pareciera no tener hits, o temas  a lo Arctic Monkeys.

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El trabajo maneja una línea conceptual a lo largo de 11 temas, que parecen estar diseñados en un mismo estilo y desgranados de a uno para funcionar en un todo. En este sentido, “TBHC” se transforma en un viaje hacia un lugar más oscuro y seductor, pero ya no tan estilísticamente preparado para el beboteo como en “AM”, aquí tenemos jóvenes adultos integrales que se disponen a convertirse en hombres. Para entenderlo, podemos concluir en que “TBHC” es un disco de maduración.

Entendiendo esta maraña de pensamientos que pude desarrollar en 72 horas cuando solo pude pensar en “TBHC”, puedo decir que es un disco de momentos y de ambientes. Sir Alex Turner se ha vuelto un profesional de la climatización y genera, con sus letras, los climas perfectos para hacer que podamos escucharlo todo el día. Star Treatment es incómodamente bailable. Tranquility Base Hotel and Casino es una obra maestra que no puedo distinguir a que se parece más: si a un tema de James Bond o a un clásico western. “Four out of five” fue el tema que un día después salió con un video promocional y no sé si es el punto mas alto del disco, si es el más digerible; punto aparte para el video promocional, una joya cinematográfica donde se hace constante alusión a tomas de Kubrick, resulta un extraño homenaje, que por lo menos yo, no esperaba. Gracias.

“She looks like fun” se gana al título al mejor naming del disco y nos recuerda más al experimento solista de Alex Turner (The Last Shadow Puppets) que a Arctic Monkeys. Hacia el final “The Ultracheese” corona un disco que si no te atrapó no es para vos. El baile de gala de este show atemporal al que tan ajustadamente nombraron Tranquility Base Hotel and Casino.

Una historia que me gusta contar es que cuando yo tenía 18 años, ellos también tenía 18 años y escucharlos por primera vez fue algo que realmente marcó mi juventud. Se que suena exagerado, pero créanme que así fue, por eso de alguna manera siento que crecí con ellos. Los invito a dar su opinión al respecto. Y para terminar, la primer frase del disco dice “I just wanted to be one of The Strokes” menos mal que no fue así. Hoy la música te lo agradece.

 

Gervasio Guiñazu

Nada en el mundo es más lindo que encontrar a tu próxima banda favorita. No quiero ser tu amigo si no llorás al menos con tres de tus canciones preferidas. Si no hay Pink Floyd, que no haya nada.