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Vivian Maier: a través del lente de la niñera

Por Romi Bonetto

Suele pasar muy seguido eso del reconocimiento después de la muerte, sobre todo cuando se trata de gente relacionada al espectáculo y a las artes. Este es un caso particular, porque Vivian Maier era una mujer común y corriente, de bajo perfil y que durante toda su vida pasó completamente desapercibida trabajando como niñera en los suburbios de Chicago.

Si hay algo que Vivian Maier nunca se imaginó, fue que poco después de su muerte, lo que ella realizaba como un simple hobby en sus ratos libres, sería ahora lo que millones de personas en el mundo andan comentando. Cuando Maier no cuidaba niños, paseaba por las calles de Chicago y Nueva York, plena década del ’50 tomando fotografías. Pero sus fotografías no serían simples fotografías, tal vez ella lo sabía, tal vez no, pero uno no puede dejar de sentirse atraído por ellas.

Vivian Maier nació en Estados Unidos el 1 de febrero de 1926 pero pasó gran parte de su infancia en Francia. Finalmente, con 25 años y después de vivir 4 años en Nueva York, se mudó a Chicago en 1956 donde empezó a trabajar como niñera. Ese sería su trabajo y su vida a lo largo de 40 años. Las familias para las que trabajó coinciden en que era una persona sumamente reservada y con cierto interés en la fotografía, pero desconocían su trabajo ya que difícilmente podía costear los revelados y los pocos negativos que revelaba los hacía personalmente y no los enseñaba.

Vivian Maier autorretrato

Grata sorpresa se llevó John Maloof en el 2007 cuando adquirió un locker y varios muebles en una subasta junto con cientos y cientos de rollos de película fotográfica y comenzó a revelar los negativos. Cada fotografía reflejaba personajes y escenas poco comunes, intrigantes, tanto o más como su autora. Maloof comenzó a interesarse por esta extraña mujer cuyos autorretratos aparecían de vez en cuando y decidió investigar sobre ella. John descubrió que Vivian había fallecido a los 83 años dos días antes de comenzar su búsqueda.

La herencia de la niñera consistía de unos 100.000 negativos, de los cuales gran parte de ellos se encontraban aún sin revelar, hasta el día de hoy.
Se cree que el trabajo de Maier es en cierta medida un reflejo de cómo se veía ella en el mundo, de cómo el mundo la veía a ella. Lograr las capturas que hacía requería una cercanía con el objeto a fotografiar que hoy en día no resulta fácil hacer. Imaginen andar por la calle fotografiando personas al azar a 2 metros de distancia (o menos), ni pensar ser unos de los fotografiados. Vivian Maier usaba una Rolleiflex, una cámara de formato mediano que se colocaba casi a la altura de la cintura ya que el visor se ubica en la parte superior. Esto sin duda ayudaba a Vivian a pasar “desapercibida” cuando tomaba sus fotografías porque nunca miraba directo a las personas, sólo a través del lente.

A pocos años de su descubrimiento, Vivian Maier se ha convertido en un referente para todos los aficionados, y también expertos de la fotografía de todo el mundo. En la ciudad de Nueva York, Chicago, entre otras ciudades se puede admirar su trabajo en exhibiciones. También se está proyectando un documental sobre su vida, dirigido por el mismo John Maloof, Finding Vivian Maier. La BBC también realizó el documental “Imagine. Vivian Maier: Who took Nanny’s Pictures?” que también vale las pena mirarlo.

Para ver más trabajos de Vivian Maier pueden visitar su sitio oficial acá.

Romi Bonetto

Soñadora, cool y espectadora sensorial ya sea de la música o el cine. Amante de NYC y de la fotografía, de los buenos recitales, las sagas y los viajes. Misteriosa, Romina te va a atrapar en la primera línea.